Archivo de la categoría: Aprender

La envidia y el síndrome de Solomon

Formamos parte de una sociedad que tiende a condenar el talento y el éxito ajenos. Uno de los mayores temores del ser humano es diferenciarse del resto y no ser aceptado

 

En 1951, el reconocido psicólogo estadounidense Solomon Asch fue a un instituto para realizar una prueba de visión. Al menos eso es lo que les dijo a los 123 jóvenes voluntarios que participaron –sin saberlo– en un experimento sobre la conducta humana en un entorno social. El experimento era muy simple. En una clase de un colegio se juntó a un grupo de siete alumnos, los cuales estaban compinchados con Asch. Mientras, un octavo estudiante entraba en la sala creyendo que el resto de chavales participaban en la misma prueba de visión que él.

Haciéndose pasar por oculista, Asch les mostraba tres líneas verticales de diferentes longitudes, dibujadas junto a una cuarta línea. Seguir leyendo La envidia y el síndrome de Solomon

Las plantas tienen nuestros cinco sentidos y quince más

Stefano Mancuso, neurobiólogo vegetal

Tengo 49 años. Vivo en Florencia, soy docente de la universidad. Fundé y dirijo el Laboratorio Internacional de Neurobiología Vegetal. En Europa las personas validas no están interesadas en hacer política, que se ha dejado a personas de segundo o tercer nivel. Soy católico

Las plantas sienten?
Mucho más de lo que sentimos los animales. Y no es mi opinión o percepción, es una evidencia científica.

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“La bondad es la base de la felicidad y la salud”

Chökyi Nyima Rimpoché, monje y maestro de budismo tibetano en Nepal
Tengo 64 años. Nací en una aldea de Tíbet y vivo en Nepal. Soy monje budista y coordino siete monasterios. Soy célibe. ¿ Política? Si el gobernante fuese bondadoso, no cometería injusticias. ¿ Dios? El salvador eres tú, está en ti. China fue budista en el pasado y volverá a ser budista

Qué tal por Nepal?

Recuperándonos del terremoto, ayudando a la gente.

¿Los monjes ayudan?

Tras el terremoto, ordené abrir las puertas de mis monasterios. Seguir leyendo “La bondad es la base de la felicidad y la salud”

“En España la división de poderes aún no se respeta”

Eva Joly, que fue candidata a la presidencia francesa; exmagistrada; activista contra la corrupción

La edad me hace más intolerante con los arrogantes y más empática con todos los demás. Nací en Noruega, donde la igualdad se mama en la escuela. He sido magistrada, fui candidata presidencial con los verdes y soy eurodiputada. Colaboro con la Cuimpb y la Oficina Antifrau de Catalunya

 

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Estudio la relación entre humanos y otros animales

Pauleen Bennett, antrozoóloga; estudia la relación entre los humanos y otros animales

felicidad perros y humanos
Tengo 52 años. Australiana. Vivo en pareja en una granja a dos horas de Melbourne. Doctora en Neuropsicología. Lidero un grupo de investigación en antrozoología en la Universidad de La Trobe. Debemos hacer todo el bien posible, y mi manera es intentar mejorar la relación entre humanos y animales

¿Estudia usted la relación entre las personas y sus mascotas?

Sí, porque creo que si mejoramos esas relaciones el beneficio se extenderá a las relaciones con otros animales y con el entorno. ¡Me encanta mi trabajo!

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“Mi madre decía que debía rezar por las personas que me discriminaban”

La entrevista siguiente me ha recordado (aunque no está ligado directamente) al Hoo’ponopono, por aquello de perdonar, respetar e incluso amar a aquel que te molesta.

 

Simon Estes, bajo-barítono, nieto de esclavos
Cumplo 78 años. Nací en Centerville, Iowa, viví muchos años en Zurich y ahora soy catedrático en la Universidad de Iowa. Casado, tengo tres hijas. Todos deberíamos aprender a vivir juntos con amor, paz y compasión. Hay que tener el valor de perdonar. Hoy vivo para servir a Dios y a los niños

foto de Ana Jiménez

Su abuelo era esclavo.

Lo vendieron por 500 dólares. Mis tres hermanas y yo nacimos en una casita de cuatro metros cuadrados, sin electricidad ni agua ni lavabo.

¿Padre analfabeto?

Sí, trabajaba en una mina de carbón. Y yo a los 11 años ya era limpiabotas.Tuve que fregar lavabos, suelos y ventanas para pagarme la universidad. A menudo no tenía suficiente dinero para comer, pero nunca le dije a nadie que tenía hambre.

Arreciaba la discriminación en EE.UU.

No se nos permitía ir a las piscinas en las que nadaban los blancos, ni sentarnos en la platea en el cine, y no había justicia para nosotros. Pero mi madre decía que debía rezar por las personas que me discriminaban.

A veces hay que rebelarse y no solo rezar.

A mi padre lo ingresamos por un fuerte dolor en el abdomen pero el médico diagnosticó problemas de corazón. Cuando pedí consultar con un cardiólogo se enfadó muchísimo: “¿Dónde ha aprendido usted esa palabra? Su padre es un viejo y va a morirse de todos modos”. Al día siguiente murió tras grandes sufrimientos y la autopsia reveló que lo mató una apendicitis.

¡Qué rabia!

“No odies a este médico por lo que le ha hecho a tu padre, reza por él –me dijo mi madre–. Nunca odies a quien te daña, porque si la amargura logra instalarse en tu corazón, enfermarás”. Me resultó muy difícil pero la obedecí.

Denunciar no es odiar.

Era el año 1961, ni se me pasó por la cabeza. Sobrevivir nos ocupaba la vida. Pero aunque fuéramos pobres siempre fuimos felices. En casa teníamos un viejo piano que mi madre tocaba.

¿Qué decidió estudiar?

Psicología, hasta que un profesor me oyó cantar en el coro y me dijo que tenía voz de cantante de ópera. Yo no había oído una ópera en mi vida y me prestó unos discos. “Señor Kellis, esta cosa me gusta”, le dije al día siguiente, y acabé en una escuela de música en Nueva York. En 1965 empezó mi carrera en la ópera de Berlín.

¿Aprendieron a valorarle en EE.UU.?

Vivía en Nueva York, había actuado en Berlín, París, Viena, Londres, Madrid… Recuerdo que de nuevo llamé a mi madre llorando: “Madre, no me dejan cantar en las óperas de mi propio país”. Y mi madre volvió a repetirme: “Pues arrodíllate y reza por esas personas. Nunca te conviertas en una persona amarga, sigue siendo humilde y acabarás triunfando”. Obedecí.

Y cantó en la Metropolitan Opera.

Sí, en todas las operas de EE.UU. Pero el único país que me pagó lo mismo que a mis compañeros fue España.

¿Y sus compañeros no señalaban esa discriminación?

No, he cantado con Pavarotti y Plácido Domingo compartiendo protagonismo y ellos cobraban muchísimo más que yo. Pero Placido siempre me invitó a cantar y me pagaba un poco más de lo habitual.

La suya es una historia increíble.

He cantado 102 papeles diferentes con 115 orquesta del mundo en 84 teatros líricos distintos de todos los continentes salvo en la Antártida.

Se negó a cantar en Sudáfrica.

A causa del apartheid. Entonces me ofrecieron una enorme suma de dinero y les dije que cantaría si la mitad del público eran negros y me concedían una entrevista televisada con el presidente Botha.

Es usted un hombre de principios, qué gusto.

Los principios son mucho más importantes que el dinero. Cuando Mandela subió al poder fui el primer negro que cantó allí en la ópera.

Ha cantado usted para reyes, seis presidentes norteamericanos y varios Nobel…

Cuando pienso en mi pasado no puedo créemelo, y todo gracias a que mi padre y mi madre me enseñaron a amar, a ser fuerte, a ser honrado y seguir siendo siempre humilde.

Parece que el racismo está reviviendo.

Hoy ya no te linchan ni te cuelgan, pero los negros, entre otras injusticias, seguimos cobrando menos que los blancos como ocurre con las mujeres. La manera de luchar contra eso es a través de la educación: cuando las personas se forman saben comunicarse y cómo luchar para defender sus derechos, por eso siempre he donado la mitad de mis ingresos para que jóvenes sin recursos puedan ir a la universidad.

¿Sufrió discriminación en la universidad?

En el instituto era el único negro de mi clase. Un día mis amigos blancos me propusieron ir al cine con ellos. Entramos y yo me fui directo arriba, junto a los lavabos, que es donde se sentaban los negros, pero mis amigos insistieron en que fuera con ellos. Entonces el director me chilló. “¿Dónde te crees que vas?”, y mis amigos, niños ricos de Centerville, le dijeron que o callaba o harían que lo despidieran.

¿Los jóvenes tienen menos prejuicios?

Sí. A partir de entonces mis amigos negros también se sentaron abajo.

¿Qué ha entendido del ser humano?

El amor es la mayor fuerza que tenemos, pero le sigue el odio muy de cerca. El ser humano nunca ha vivido en paz. Nos enfrascamos en guerras y sólo cuando ya hay miles de muertos los líderes se sientan a negociar.

Absurdo, sí.

Al final todo tiene que ver con el control y la posición de fuerza. Los líderes envían a la gente a morir mientras ellos se quedan en sus despachos. Solo el amor puede acabar con eso.

Entrevista de La Contra de La Vanguardia. Por IMA SANCHÍS

Saludable bondad

Cuando habla su voz te retumba en el estómago, es alto y esbelto como un pino y la ciencia debería estudiar su genética, porque les aseguro que la edad biológica de este grande de la lírica no va más allá de los 65 años. Se ve que ser buena persona le sienta de maravilla. Sigue en activo y donando la mitad de lo que gana para que jóvenes sin recursos estudien una carrera desde que en 1985 creó el Simon Estes International Foundation for Children, y este año se ha propuesto salvar la vida de millones de niños africanos que mueren como moscas debido a la malaria y se ha comprometido a ofrecer conciertos benéficos por todo el mundo. Ha participado como jurado en el 53 Concurso Internacional de Cant Tenor Viñas.

“Todos tenemos traumas que se forjaron a edad muy temprana” (31)

David Grand, psicoterapeuta creador del método ‘brainspotting’

Tengo 63 años. Neoyorquino. Casado. Un hijo (31). Estamos en un momento crítico en el que podemos progresar o retroceder décadas y solo depende de nuestro liderazgo. Mi creencia espiritual va en paralelo con la ciencia, y de ambos sabemos muy poco, pero creo que existe un poder que todo lo contiene

Qué es brainspotting (BSP)?

Es una terapia relacional entre el cerebro y el cuerpo que usa el campo visual como una manera de acceder al cerebro más profundo.

¿Donde miras afecta lo que sientes?

Los ojos escanean el entorno todo el rato. Es un proceso intuitivo pero no casual: que miremos hacia un lugar u otro tiene un significado.

¿El cerebro fija y retiene sucesos que la memoria no recuerda?

El tallo cerebral, que es la parte más primitiva del cerebro, el llamado cerebro reptil, es el que nos indica en qué dirección debemos mirar porque es el responsable de nuestra supervivencia, y en esa zona cerebral no hay lenguaje ni pensamiento.

¿Pura reacción?

Sí, y por eso las psicoterapias que utilizan primordialmente el lenguaje no tienen acceso a las partes neurofisiológicas más básicas.

Póngame un ejemplo.

Si a una persona le arrolló un coche que venía por la izquierda, cuando lo recuerde mirará inconscientemente hacia ese lado, y eso nos da acceso al cerebro más profundo.

¿Cómo?

A través de la posición ocular localizamos dónde está manteniendo el problema el cerebro.

¿Cómo lo descubrió?

Yo estoy especializado en rendimiento deportivo, y en el año 2003 una de mis pacientes era una patinadora profesional que estaba muy bloqueada a la hora de realizar un salto triple.

¿Qué le pasaba?

Tenía una historia traumática: su madre la rechazó cuando ella decidió ser patinadora. Realizando ejercicios oculares lentos con ella observé que de manera ostensible sus ojos brincaban en un punto concreto.

¿Y por qué le hizo mover los ojos?

Es sabido que cuando el cerebro intenta hacer dos cosas al mismo tiempo, como pensar y hablar realizando movimientos oculares, procesa la situación de otra manera.

Curioso.

Al ver que los ojos de la patinadora brincaban en un punto, le hice seguir mi dedo hasta él y quedarse allí. La sorpresa fue que durante diez minutos estuvo sacando emociones muy profundas, memorias olvidadas. El trauma surgió y se liberó. Yo no había visto eso en 25 años de práctica profesional.

¿Hizo el triple salto mortal?

Sí, no volvió a tener problemas. Me pareció que acaba de descubrir algo importante, lo compartí con colegas que empezaron a practicarlo con excelentes resultados y al cabo de un año ya estaba dando formación, primero en Estados Unidos y tras doce años ya lo hago en 30 países.

Ha trabajado usted con víctimas del terrorismo, supervivientes de desastres naturales, traumatizados de guerras…

Antes de descubrir y definir la terapia EMDR ( eye movement desensitization and reprocessing) yo ya trabajaba con supervivientes del 11-S y pude comprobar lo poderosa que es esta terapia. Al cabo de dos años tuvimos el huracán Katrina en el sur de Estados Unidos.

¿Trabajó con los afectados?

Sí, in situ. También he tratado a los soldados que han vuelto de Afganistán e Iraq y afectados del conflicto israelí-palestino, y fui requerido para tratar a los niños supervivientes de la masacre escolar de Newtown, Connecticut.

Pero en estos casos no se trata de traumas olvidados.

El cerebro es una máquina de procesar información, tiene más de un cuatrillón de conexiones. Contiene el registro de una vasta y compleja realidad imposible de conocer tanto por el terapeuta como por el paciente.

¿Y?

Cuando el cerebro sufre un trauma que no consigue integrar, la experiencia queda bloqueada independientemente de que el sujeto la recuerde o no. Siempre hay pedazos de ese suceso que hay que ir procesando.

Hay traumas que nunca se dejan atrás.

Hay que llegar a la parte más profunda del cerebro. Cuando el cerebro está herido somos un ser humano herido, pero también un animal herido; hay que sanar al humano y al animal.

Usa el brainspotting más allá de la terapia, para potenciar los rendimientos…

El mundo es un lugar cruel, y todos guardamos traumas que se forjaron a edad muy temprana. Cualquier situación que detone el trauma nos afecta: el atleta perderá rendimiento, y el hombre de negocios, efectividad en sus decisiones. Al liberar ese viejo trauma que bloquea el rendimiento se expande el potencial de la persona.

Suena a abracadabra…

Del mismo modo que hay posiciones oculares relacionadas con el trauma las hay con el talento. Cuando encuentras el punto donde hay un nivel potencial de habilidad y accedes al cerebro reptiliano puedes liberar el potencial.

El brainspotting no se ocupa de lo que está oculto en la mente sino de lo que está oculto en el cerebro. La mente es un concepto, el cerebro es un órgano.

Pero si el cerebro está dañado, lo está.

Hoy sabemos que el cerebro se puede modificar a sí mismo (neuroplasticidad) y recuperarse de cosas que creíamos que no podía, pero el tema va más allá: el cerebro puede desarrollar nuevas células (neurogénesis), y los escáneres cerebrales nos lo demuestran.

Entrevista de La Contra de La Vanguardia. Por IMA SANCHÍS

 

Actualmente se imparten cursos de brainspotting en más de 30 países.

“El juego interior del Tennis” de Timothy Gallwey (BORRADOR) (26)

Este post es un inicio de borrador. Aparecen las ideas más destacadas del libro, una especie de resumen… y tiene relación con este otro post.

Hay dos YO:

-el “yo” número 1

-el “ yo” número 2

El “yo” número 1 es el nombre que le daremos a un ego mental consciente al que le gusta decirle continuamente al “yo” número 2 cómo tiene que ejecutar los golpes.

 

También los podemos llamar así:

“yo” número 1 = yo  > HABLA y DA ÓRDENES a mí mismo

“ yo” número 2 = el “mi mismo” > ACTÚA / EJECUTA LAS ÓRDENES

 

La clave para jugar un tenis espontáneo y de alto nivel radica en resolver la falta de armonía que suele existir entre estos dos “yo”.

La clave para mejorar en el tenis reside en mejorar la relación entre el “yo” que habla –número 1- y las capacidades naturales del “yo” que actúa –número 2-.

 

La mayor parte de los jugadores están siempre hablando consigo mismos.

Obviamente, el “yo” y el “mi mismo” son entidades distintas o no podría haber ninguna conversación. Por ello, dentro de cada jugador existen dos “yo”.

 

Compartir (24)

En un restaurant al que suelo ir en la pared, en letras MEGAGRANDES aparece la palabra COMPARTIR. Me llamó la atención que pusiera esa palabra en la pared, tal cual, en letras enormes… y me hizo pensar…

Da la casualidad que en ese restaurant es donde he visto a los camareros, cocineros, etc. de más buen humor… con un mejor trato entre ellos (parecen como amigos) y con los clientes.

Me parece que NO es casualidad que esté esa palabra ahí y que el personal que trabaja allí se comporte de la manera descrita. Es más… en su ropa de trabajo todos los empleados en su espalda llevan puesto su nombre de pila (como si de una camiseta de fútbol se tratase, solo que en este caso es la ropa de trabajo de cada uno según su puesto).

En el restaurant:

  • valoran el COMPARTIR
  • los empleados son considerados personas dignas de destacar y se les reconoce (no es un camarero, es Juan).

No sé exactamente que es lo que comparten en el restaurant (no he preguntado) pero repasando mi vida cuando yo he compartido cosas buenas que tenía muchas veces han ocurrido cosas buenas/bonitas. Y me parece que no soy el único.

A continuación te pongo un texto del libro “LA ACTITUD MENTAL POSITIVA: Un camino hacia el éxito” de NAPOLEÓN HILL y W. CLEMENT STONE.

 

Helen Keller contaba sus ventajas y se mostraba profundamente agradecida por ellas. Después compartió la maravilla de estas ventajas con otras personas e hizo que éstas se sintieran felices. Dado que compartía lo que es bueno y deseable, atrajo hacia sí muchas más cosas buenas y deseables. Porque cuanto más se comparte, tanto más se tiene. Y, si usted comparte la felicidad con los demás, la felicidad crecerá, en su interior.
En cambio, si comparte la aflicción y la desgracia, atraerá hacia sí la aflicción y la desgracia. Todos conocemos a ciertas personas que tienen eternamente problemas o bien oportunidades disfrazadas. Lo suyo son los problemas. Cualquier cosa que les ocurra no está bien. Y ello se debe a que siempre están compartiendo sus problemas con los demás.
Hay muchas personas solitarias en este mundo que buscan el amor y la amistad, pero nunca los encuentran. Algunas repelen lo que buscan con una AMN. Otras se acurrucan en sus rincones y nunca se atreven a salir. No comprenden que, cuando uno sustrae a los demás lo que es bueno y deseable, su porcentaje de cosas buena s y deseables disminuye.
Otras personas, en cambio, tienen el valor de hacer algo respecto a su soledad y hallan la respuesta, compartiendo lo bueno y lo hermoso con los demás.
Sé egoísta y comparte.

 

Lo mejor de estas elecciones catalanas… (Orgullo cívico) (18)

El pasado 27 de septiembre hubo en Catalunya unas elecciones parlamentarias con carácter de referéndum… En mi opinión, lo más destacable de este “proceso” es el comportamiento de la sociedad (tanto en Catalunya como en el resto de España). A continuación pongo unas palabras de Lluís Amiguet (periodista de La Vanguardia) que suscribo totalmente.

 

(30/9/2015)

Déjenme sentirme orgulloso, junto a Arango, de mi sociedad, la catalana, que vive con madurez cívica un proceso trascendental; junto a otra, la española, que la ha sabido respetar. No ha habido en toda España ni una sola manifestación contra la secesión catalana ni ha habido en toda Catalunya un solo brote de violencia mientras independentistas y no independentistas defendían su causa. Ojalá los políticos –empezando por los que gobiernan– respondieran al anhelo de soluciones políticas para nuestros problemas políticos que manifestamos en las encuestas y las urnas. Una y otra vez las mayorías piden diálogo, política y acuerdos a los gobernantes. Háganles caso o tendrán que aceptar otra derrota electoral.