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“Todos tenemos traumas que se forjaron a edad muy temprana” (31)

David Grand, psicoterapeuta creador del método ‘brainspotting’

Tengo 63 años. Neoyorquino. Casado. Un hijo (31). Estamos en un momento crítico en el que podemos progresar o retroceder décadas y solo depende de nuestro liderazgo. Mi creencia espiritual va en paralelo con la ciencia, y de ambos sabemos muy poco, pero creo que existe un poder que todo lo contiene

Qué es brainspotting (BSP)?

Es una terapia relacional entre el cerebro y el cuerpo que usa el campo visual como una manera de acceder al cerebro más profundo.

¿Donde miras afecta lo que sientes?

Los ojos escanean el entorno todo el rato. Es un proceso intuitivo pero no casual: que miremos hacia un lugar u otro tiene un significado.

¿El cerebro fija y retiene sucesos que la memoria no recuerda?

El tallo cerebral, que es la parte más primitiva del cerebro, el llamado cerebro reptil, es el que nos indica en qué dirección debemos mirar porque es el responsable de nuestra supervivencia, y en esa zona cerebral no hay lenguaje ni pensamiento.

¿Pura reacción?

Sí, y por eso las psicoterapias que utilizan primordialmente el lenguaje no tienen acceso a las partes neurofisiológicas más básicas.

Póngame un ejemplo.

Si a una persona le arrolló un coche que venía por la izquierda, cuando lo recuerde mirará inconscientemente hacia ese lado, y eso nos da acceso al cerebro más profundo.

¿Cómo?

A través de la posición ocular localizamos dónde está manteniendo el problema el cerebro.

¿Cómo lo descubrió?

Yo estoy especializado en rendimiento deportivo, y en el año 2003 una de mis pacientes era una patinadora profesional que estaba muy bloqueada a la hora de realizar un salto triple.

¿Qué le pasaba?

Tenía una historia traumática: su madre la rechazó cuando ella decidió ser patinadora. Realizando ejercicios oculares lentos con ella observé que de manera ostensible sus ojos brincaban en un punto concreto.

¿Y por qué le hizo mover los ojos?

Es sabido que cuando el cerebro intenta hacer dos cosas al mismo tiempo, como pensar y hablar realizando movimientos oculares, procesa la situación de otra manera.

Curioso.

Al ver que los ojos de la patinadora brincaban en un punto, le hice seguir mi dedo hasta él y quedarse allí. La sorpresa fue que durante diez minutos estuvo sacando emociones muy profundas, memorias olvidadas. El trauma surgió y se liberó. Yo no había visto eso en 25 años de práctica profesional.

¿Hizo el triple salto mortal?

Sí, no volvió a tener problemas. Me pareció que acaba de descubrir algo importante, lo compartí con colegas que empezaron a practicarlo con excelentes resultados y al cabo de un año ya estaba dando formación, primero en Estados Unidos y tras doce años ya lo hago en 30 países.

Ha trabajado usted con víctimas del terrorismo, supervivientes de desastres naturales, traumatizados de guerras…

Antes de descubrir y definir la terapia EMDR ( eye movement desensitization and reprocessing) yo ya trabajaba con supervivientes del 11-S y pude comprobar lo poderosa que es esta terapia. Al cabo de dos años tuvimos el huracán Katrina en el sur de Estados Unidos.

¿Trabajó con los afectados?

Sí, in situ. También he tratado a los soldados que han vuelto de Afganistán e Iraq y afectados del conflicto israelí-palestino, y fui requerido para tratar a los niños supervivientes de la masacre escolar de Newtown, Connecticut.

Pero en estos casos no se trata de traumas olvidados.

El cerebro es una máquina de procesar información, tiene más de un cuatrillón de conexiones. Contiene el registro de una vasta y compleja realidad imposible de conocer tanto por el terapeuta como por el paciente.

¿Y?

Cuando el cerebro sufre un trauma que no consigue integrar, la experiencia queda bloqueada independientemente de que el sujeto la recuerde o no. Siempre hay pedazos de ese suceso que hay que ir procesando.

Hay traumas que nunca se dejan atrás.

Hay que llegar a la parte más profunda del cerebro. Cuando el cerebro está herido somos un ser humano herido, pero también un animal herido; hay que sanar al humano y al animal.

Usa el brainspotting más allá de la terapia, para potenciar los rendimientos…

El mundo es un lugar cruel, y todos guardamos traumas que se forjaron a edad muy temprana. Cualquier situación que detone el trauma nos afecta: el atleta perderá rendimiento, y el hombre de negocios, efectividad en sus decisiones. Al liberar ese viejo trauma que bloquea el rendimiento se expande el potencial de la persona.

Suena a abracadabra…

Del mismo modo que hay posiciones oculares relacionadas con el trauma las hay con el talento. Cuando encuentras el punto donde hay un nivel potencial de habilidad y accedes al cerebro reptiliano puedes liberar el potencial.

El brainspotting no se ocupa de lo que está oculto en la mente sino de lo que está oculto en el cerebro. La mente es un concepto, el cerebro es un órgano.

Pero si el cerebro está dañado, lo está.

Hoy sabemos que el cerebro se puede modificar a sí mismo (neuroplasticidad) y recuperarse de cosas que creíamos que no podía, pero el tema va más allá: el cerebro puede desarrollar nuevas células (neurogénesis), y los escáneres cerebrales nos lo demuestran.

Entrevista de La Contra de La Vanguardia. Por IMA SANCHÍS

 

Actualmente se imparten cursos de brainspotting en más de 30 países.

El arquero y el resultado (22)

En inglés:

When an archer is shooting for nothing, he has all his skill.
If he shoots for a brass buckle, he is already nervous.
If he shoots for a prize of gold, he goes blind or sees two targets —
He is out of his mind!
His skill has not changed. But the prize divides him.
He cares. He thinks more of winning than of shooting–
And the need to win drains him of power.
-Chinese sage Chuang Tzu

 

Traducción adaptada en castellano:

Cuando un arquero tira porque sí, sin esperar nada, él tiene toda su habilidad.

Si tira para obtener ni que sea una hebilla de cobre, ya está nervioso.

Si tira para obtener una medalla de oro, él está ciego o ve dos objetivos.

Está distraído!

Su habilidad no ha cambiado. Pero el deseo de obtener la medalla lo hace peor.

A él le importa. Está pensando más en ganar que en tirar.

Y la necesidad de ganar le roba su habilidad, su poder.

Chinese sage Chuang Tzu

 

Si te preocupas por el resultado, no vas bien. Es bueno tenerlo en mente, pero disfrutando del proceso y estando bien tanto si lo obtienes como sino.

Paradójicamente, es la manera en que más probabilidades tienes de obtener el resultado deseado.

Lenguaje: “Imponer un Récord” (16)

Yo hago ejercicio periódicamente y parte de estos ejercicios consisten en flexiones de brazos, sentadillas, abdominales y dominadas… como me gusta hacer un seguimiento y que quede registrado utilizo una app para ello. Estaba yo haciendo mis abdominales cuando al acabar la sesión me dice (la app): “Felicidades, has impuesto un nuevo récord”.

No voy a entrar en cuántas abdominales he hecho (podrían ser 500, o no, ejem ejem) pero el hecho es que he impuesto un nuevo récord.

No me ha dicho:

  • has hecho x abdominales
  • has conseguido hacer más abdominales que ayer
  • has hecho muchas abdominales

No. Lo que me ha dicho es que he IMPUESTO un nuevo récord. La verdad es que me gusta cómo suena, me motiva a seguir adelante pero…

la palabra imponer tiene una connotación negativa (al menos para mí). Si impongo algo es como que pongo algo por encima de otra cosa, o dicho de otra forma, si me impongo es que me pongo a mí o lo que yo he hecho por encima de otra persona o lo que ha hecho otra persona. Y esto tiene que ver con el PODER.

La gente valora mucho el PODER, incluso me llega a sorprender. Yo valoro el poder entendiéndolo como la capacidad de poder hacer algo, de desarrollar algo, de mejorar algo, etc. Pero no valoro la capacidad de poder entendiéndola como imponer mi persona, mi criterio, o lo que sea.

Origen

Préstamo (s. xiii) del latín imponere ‘poner encima’, ‘imponer’. De la familia etimológica de poner (V.).
Acepciones relacionadas

-Exigir a alguien cumplir, soportar, pagar o aceptar una cosa.
“el actor impuso una serie de condiciones antes de firmar el contrato; el juez le impuso la pena máxima”

(imponerse)
-Hacer valer la autoridad o el poder sobre los demás.
“se impuso ante sus subordinados; (fig) no le gustan los colores chillones que se imponen al resto de la imagen”
(imponerse)
-Superar [una persona] a las demás en una competición o prueba.
“el equipo cubano se impuso en la final”

 

Otro ejemplo de cómo se utiliza el lenguaje es cuando el periodista se refiere al resultado de un partido de fútbol como: El F.C.Barcelona ha derrotado al Atlético de Madrid

No dice:

  • El FC Barcelona ha ganado 2 a 0 al Atlético de Madrid
  • El FC Barcelona ha ganado al Atlético de Madrid

Dice que LO HA DERROTADO. Siguiendo con lo de imponer sería algo parecido ha le ha pasado por encima, ha impuesto su ejemonía, vamos que le ha GANADO y además le ha DERROTADO. El Atlético de Madrid ha perdido en su Batalla con el FC Barcelona.

Esta forma de hablar contiene un dramatismo que puede enfatizar, adornar, estilizar, motivar (ejemplo de imponer un nuevo récord) pero lo que está haciendo es reforzar implícitamente la idea de PODER y de SOMETER que está en lo más hondo y primitivo del ser humano, cuando para comer o sobrevivir había que matar a otro ser humano, imponerse a él, derrotarlo, someterlo…

Estamos en el siglo XXI, ¿no va siendo hora ya de que dejemos de IMPONERNOS y de DERROTAR al prójimo?

Ni que sea en el lenguaje. Sería un buen sitio por el que empezar. Os invito a ello.

Si existiera un lenguaje de la paz, o de personas pacíficas, os aseguro que no se hablaría de imponer o derrotar.

 

“Una emoción enfermó a mi hija y otra la ayudó a curarse” (10)

Tengo 45 años, pero me siento mejor que a los 20; luchar junto a mi hija Sofía me hace crecer sin envejecer. Nací en Córdoba y vivo en Sitges. Estoy casada con Marisa y tenemos dos hijas maravillosas. Creo que hay más de lo que vemos y nos explican. En política prefiero sumar a dividir

Foto: INMA SAINZ DE BARANDA

Conocí a mi mujer, Marisa, hace 19 años, y –tras siete de relación– decidimos casarnos y formar una familia.

¿Por qué decidieron que fuera usted la madre?

Madres somos las dos, pero elegimos que yo fuera la biológica, porque Marisa es diez años mayor que yo y, además, tiene responsabilidades empresariales y viaja mucho.

¿Cómo escogieron al padre?

Mi cuñado se ofreció como donante, pero preferimos que nos lo brindara la clínica sin llegar a conocerlo nunca. Y aún creemos que fue la mejor decisión.

¿Por qué?

No sientes lo que ignoras y, si nuestras hijas no conocen a su padre biológico, tampoco lo echarán en falta. Intentamos una inseminación tres veces sin éxito y, después, una in vitro, con la que a la primera conseguimos tres embriones: me implanté uno y congelamos los otros dos. Y, por fin, nació María…

Enhorabuena.

…Guitart, porque también estábamos de acuerdo en que llevara el apellido de Marisa. Hoy María es una niña estupenda, que ahora cumplirá los trece años.

…Estupendo.

Tanto, que Marisa y yo decidimos tener otro hijo con uno –no quisimos mellizos– de los otros dos embriones. Pero esta vez el parto no fue nada fácil. Tuve pérdidas y sufrí mucho hasta que nació Sofía.

¿Por qué fue tan complicado?

Y aún faltaba el susto serio. Lo tuve cuando la cardióloga diagnosticó a Sofía una tetralogía de Fallot, una cardiopatía congénita, que, en su caso, se manifestó en desplazamiento de la aorta y comunicación –un agujerito, le digo yo a la niña– entre los dos ventrículos.

¿De quién la heredó? ¿Del padre?

Suponemos que sí, porque yo no tengo ningún antecedente familiar, pero ante los problemas de mi vida yo nunca he buscado culpables, sino soluciones.

¿Las encontró?

La doctora quiso esperar tres meses para operar y nosotras decidimos no esperar con los brazos cruzados. Yo había leído mucho sobre terapia emocional y quise ayudar con ella a mi hija sin dejar de seguir, además, todas las instrucciones médicas. Se lo consulté a la doctora de Sant Joan de Déu y a ella le pareció bien.

¿En qué consistió su terapia?

Las cardiopatías están relacionadas con el sentimiento de rechazo. Deduje que toda la angustia del embarazo y mis comentarios negativos habían sido somatizados por Sofía durante su gestación en respuesta a todo ese rechazo. Recuerde, además, que había estado congelada durante ocho años.

Pero entonces era sólo un embrión…

Era un ser vivo. Creo que, en cualquier caso, esa emoción había acabado por afectarle hasta manifestarse en su grave cardiopatía.

¿No será que se siente usted culpable?

De lo que estaba segura era de que haría todo lo posible y lo imposible para salvarle la vida a mi hija. Su otra madre y yo nos turnábamos para hablarle con todo nuestro cariño día y noche: “Te queremos, Sofía, eres una niña muy deseada y muy querida, eres la niña más sana y fuerte del mundo”. Además, la visualizábamos como una niña sana.

Sólo dos meses después, pudimos comprobar que su cuadro había mejorado enormemente y que ya no había que operarla.

Tal vez el diagnóstico no había sido exacto o quizá hubo otros factores…

En cualquier caso, seguimos dándole y expresándole nuestro amor continuamente. Sofía fue mejorando, pero, un año después, tuvo un desvanecimiento, le diagnosticaron síndrome de Jarcho-Levin: le faltaban cuatro costillas derechas y tres izquierdas.

¿Sofía sufría?

Respiraba mal, pero nunca la tratamos como a una niña enferma sino como a una personita, nuestra hija, junto a la que afrontaríamos sus problemas. Y se lo demostrábamos. Seguíamos con la terapia emocional: quererla a mansalva y decírselo a todas horas. Por fin, la operaron –no había otra opción– y le corrigieron la arteria subclavia y le pusieron un parche en el orificio interventricular, que ya se había ido estrechando por sí solo.

¿Cómo está ahora Sofía?

En las últimas pruebas, la doctora le dijo cariñosa: “Sofía, no sé qué te está haciendo la bruja de tu mamá, pero que lo siga haciendo”. A sus tres añitos, es alegre y parlanchina y lleva una vida normal. Y yo la veo mejorar cada día, pero seguimos con la terapia emocional para que no le afecte el Levin.

Tiene unas mamás muy luchadoras.

La actitud por sí sola no acaba con los problemas, pero es el principio de la solución. Creo que las emociones nos influyen y no sólo en nuestra psique, sino también de forma directa en nuestro cuerpo.

Las suyas no puede ser más positivas.

Con Sofía he aprendido y he leído muchísimo: hemos crecido juntas frente a la enfermedad. Por eso escribí El parche mágico, para contar nuestra historia. Escribirlo fue un reto. Yo no pude ir a la universidad, porque en casa éramos siete hermanos de familia humilde en Córdoba. Ahora quiero aprender y enseñar a escribir mejor junto a mi hija.

 

Si la pequeña Sofia ha heredado la determinación de sus mamás, nos deparará días de gloria. Porque mamá Concha, dulce y empática, es una mujer de las que primero aman y luego preguntan. Quiere crecer pero para poder dar más, lo que la convierte en señora de múltiples lecturas y cultura autodidacta, tan original como desacomplejada. Con ella -y toneladas de fe- planta cara a las graves dolencias congénitas de Sofía, que mejora gracias a la fuerza del cariño de sus madres, administrado en terapia emocional junto a buenos cuidados médicos. Su cardióloga, Georgia Sarquella Brugada, prologa El parche mágico, libro solidario donde la fuerza del cariño no acaba siendo un cuento.

 

Fuente: La Vanguardia (19 Sep 2015)

LLUÍS AMIGUET

“El TDAH no existe, es un trastorno ficticio”: lo dice su descubridor/creador (7)

Mi experiencia con el TDAH: he trabajado con varios chicos diagnosticados como que tenían TDAH, los traté como si fueran chicos normales con algunas dificultades (en diferentes ámbitos) y el resultado es que ellos y sus padres mejoraron su calidad de vida: mayor bienestar en la escuela, en la relación con sus compañeros y también en el ambiente familiar (relación padres-hijos). En un caso incluso me dijeron que debido a la “mejoría” del hijo habían decidido tener otro hijo (y lo tuvieron).

Resumiendo: aparqué la etiqueta de TDAH, trabajé con ellos y mejoraron notablemente (mucho diría yo) en las áreas en que tenían problemas.


 

A continuación aparecen 3 artículos sobre el TDAH:

 

Artículo nº 1:

El famoso psiquiatra estadounidense Leon Eisenberg lo confesó poco antes de fallecer en 2009

Leon Eisenberg, el famoso psiquiatra estadounidense que descubrió el llamado trastorno de déficit de atención e hiperactividad (TDAH), aseguró siete meses antes de fallecer en 2009 que es “una enfermedad ficticia“, según el semanario alemán Der Spiegel, que ha recogido esta frase del prestigioso facultativo.

Desde los años 30 la medicina intenta explicar este transtorno. En aquella época los médicos diagnosticaban a los niños nerviosos síndrome posencefálico, aunque no hubieran tenido encefalitis.

Eisenberg, en los 60, retomó la investigación sobre este trastorno. Su mayor logro fue conseguir que se extendiera la idea de que el TDAH tiene causas genéticas. Ello lleva a que desaparezca el sentimiento de culpa de los padres al pensar que los niños nacen de ese determinado modo, lo que provoca que sea menos cuestionable el tratamiento con medicamentos.

En febrero de 2009 confesó que los psiquiatras deberían buscar las razones psicosociales que llevan a determinadas conductas, un proceso mucho más largo que “prescribir una pastilla contra el TDAH”, aseguró Eisenberg.

Fuente: La Vanguardia

 


 

 Artículo nº 2:

El catedrático Marino Pérez, autor de «Volviendo a la normalidad», asegura que no hay biomarcador cerebral que justifique el Trastorno por Déficit de Atención

«No existe. El TDAH es un diagnóstico que carece de entidad clínica, y la medicación, lejos de ser propiamente un tratamiento es, en realidad, un dopaje». Esta es la sentencia de Marino Pérez, especialista en Psicología Clínica y catedrático de Psicopatología y Técnicas de Intervención en la Universidad de Oviedo, además de coautor, junto a Fernando García de Vinuesa y Héctor González Pardo de «Volviendo a la normalidad», un libro donde dedican 363 páginas a desmitificar de forma demoledora y con todo tipo de referencias bibliográficas elTrastorno por Déficit de Atención con y sin hiperactividad y el Trastorno Bipolar infantil. Lo que sí que existe, y es a su juicio muy preocupante, es el fenómeno de la «patologización de problemas normales de la infancia, convertidos en supuestos diagnósticos a medicar».

—En «Volviendo a la normalidad», ustedes ponen el dedo en la llaga, al asegurar que el llamado Trastorno por Déficit de Atención, con o sin Hiperactividad (TDAH), no existe.

—El TDAH es un diagnóstico, cada vez más popularizado, que carece de entidad clínica. Para empezar, no se establece sobre criterios objetivos que permitan diferenciar el comportamiento normal del supuestamente patológico, sino que se basa en apreciaciones subjetivas, en estimaciones de los padres del tipo de si «a menudo» el niño se distrae y se mueve mucho. Más que nada, el diagnóstico es tautológico. Si un padre preguntara al clínico por qué su hijo es tan desatento e inquieto, probablemente le respondería porque tiene TDAH, y si le preguntara ahora cómo sabe que tiene TDAH, le diría porque es desatento e inquieto. Por lo demás, insisto, no existe ninguna condición neurobiológica ni genética indenficada, y sí muchas familias donde no se asume que la educación de los niños es más difícil de lo que se pensaba.

—¿Quiere decir que no hay ninguna prueba médica que lo demuestre?

—No. No existen pruebas clínicas ni de neuroimagen (como TC, RM, PET, etc) ni neurofisiológicas (EEG, ERP) o test psicológicos que de forma específica sirvan para el diagnóstico. Lo que nosotros decimos en esta obra, con toda seguridad, es que no hay ningún biomarcador que distinga a los niños TDAH. No se niega que tengan problemas, pero son niños, que tienen curiosidad y quieren atender a lo que sea, moverse… A sentarse es algo que hay que aprender. No existe ninguna alteración en el cerebro.

—Pero los expertos en TDAH afirman que este trastorno mental/psiquiátrico del neurodesarrollo conlleva ciertas particularidades cerebrales, y niveles anormales de sustancias neurotransmisoras…

—Pudiera haber diferencias en el cerebro, como es distinto el cerebro de un músico al de otro que no lo es. Incluso el de un pianista a un violinista. Pero esa diferencia del cerebro no es la causa. El cerebro es plástico y puede variar su estructura y su funcionamiento dependiendo de las exigencias y condiciones de vida. Un ejemplo muy famoso es del hipocampo cerebral de los taxistas de Londres. Cuantos más años de profesionalidad, más alterada es esa estructura cerebral. ¿Por qué? Porque está relacionada con el recuerdo y la memoria espacial, como es requerido para ser taxista en una ciudad de 25.000 calles como Londres. Lo que se pueda observar diferencial en el cerebro de quien sea, en este caso de niños a los que se diagnostica TDAH, no explica que esa sea la causa del supuesto trastorno, si no que los niños sean más activos e inquietos. Pero algunos padres se agarran o podrían estar interesados en encontrar una diferencia cerebral en los niños que les justifique o exima de responsabilidad en lo que le pasa al niño. Insisto, no hay ningún clínico ni ninguna prueba de neuroimagen que pueda validar un diagnóstico, como no hay evidencia que demuestre que los niveles cerebrales de dopamina o noradrelina sean anormales en niños con este diagnóstico.

—Ustedes también recogen en su obra que muchos clínicos, y hasta laboratorios farmacéuticos, que reconocen que no hay biomarcadores específicos.

—Cualquiera que esté al tanto de las investigaciones no puede dejar de reconocer que en realidad no hay biomarcadores específicos por los que se pueda diagnosticar ese TDAH como una entidad clínica diferencia. En España hay multitud de expertos en el tema que después de defender que es un trastorno bioneurológico, reconocen que no hay bases neurológicas establecidas para el diagnóstico. Y sin embargo mantienen ese discurso. Casualmente, suelen ser personas con conflictos de intereses reconocidos y declarados, que han recibido y está recibiendo ayudas y subvenciones y todo tipo de privilegios de diversos laboratorios. Es decir, muy a menudo los defensores del TDAH mantienen esa retórica a pesar de que no hay evidencia, por un conflicto de intereses que les lleva a sesgar la información por el lado de lo que desean que hubiera en base a los intereses de hacer pasar el trastorno como si fuera una enfermedad que hubiera que medicar.

—La realidad es que el TDAH se acaba de reconocer en la flamente Ley orgánica para la mejora educativa (LOMCE).

—Las instancias políticas, empezando por el Parlamento Europeo, con su «libro blanco» sobre el TDAH, y terminando por su inclusión en la Ley Orgánica de Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE), puede que estén dando carta de naturaleza a algo cuya naturaleza, valga la redundancia, está por determinar y que, de hecho, es controvertida. Se está reclamando que se hagan las dotaciones adecuadas que contempla la ley como son ayudas, subvenciones, e incluso rebajas para la adquisición de los libros de texto, ventajas para acceder a becas, quien sabe si hasta para acceder a la Universidad. Mientras, los lobbies de la industria farmacéutica se estarán frotando las manos, viendo como los políticos «trabajan» a su favor. Los políticos creerán que han hecho lo políticamente correcto pero, de acuerdo con lo dicho, sería incorrecto científicamente.

—Usted augura que, a partir de este reconocimiento, habrá muchos interesados en que el niño reciba un diagnostico formal de TDAH.

—Si. Esto mismo que ha pasado en España, de que la Ley otorgue cobertura legal al TDAH, se vio con anterioridad en 1997 en Quebec (Canadá). Allí hicieron un estudio de seguimiento de diagnósticos durante los 14 años siguientes y se encontró que en esa provincia canadiense en concreto, y a diferencia del resto de Canadá, había aumentado exponencialmente el número de niños medicados. Un crecimiento que no se observó en otras enfermedades propiamente infantiles como el asma, donde el porcentaje se mantuvo el resto del tiempo. Además, los niños que tomaban medicación de forma continuada tenían un rendimiento más bajo a largo plazo. Y tenían a su vez otros comportamientos y otras alteraciones como ansiedad y depresión.

—Los efectos secundarios de la medicación es algo que ustedes también citan en esta obra, al señalar que los padres no son muy conscientes de los mismos.

—La utilidad de la medicación, hasta donde lo es, no se debe a que esté corrigiendo supuestos desequilibrios neuroquímicos causantes del problema, como se da a entender, sino a que el propio efecto psicoactivo de la droga estimulante puede aumentar la atención o concentración, como también lo hacen el café o las bebidas tipo Red Bull. La medicación para el TDAH no es, en rigor, un tratamiento específico, sino un dopaje: es la administración de fármacos o sustancias estimulantes para potenciar artificialmente el rendimiento. En cuanto a la salud, estas anfetaminas lo que producen es un efecto inmediato (si es continuado) de aumento de la presión sanguínea y cardiaca, que les puede llevar a tener a la larga más riesgos cardiovasculares. Tampoco les debería sorprender su efecto sobre el retraso del crecimiento. La cuestión es saber que pasa tras años de medicación.

—Si el TDAH no es un cuadro clínico, pero sí un problema de conducta, ¿qué pueden hacer los padres afectados?

—Lo dificil hoy en día es que los padres puedan tener una atención más continuada y sosegada con los niños. Pero la atención y la actividad se pueden aprender, y mejorar. Hay estudios hechos y publicados en la versión americana de Mente y Cerebro con niños pequeños abocados o candidatos a recibir el diagnóstico. Se les enseñaba a los padres a realizar diversas tareas con esos pequeños, con el objeto de educar la atención y su impulsividad. Y se ha comprobado que con estas actividades consistentes en juegos tipo «Simon dice», donde uno tiene que esperar a responder cuando se le pide algo, se ha logrado que los niños mejoren y controlen la impulsividad o los comportamientos que les abocaba al TDAH.

—Mientras tanto, usted señala que las asociaciones de afectados tienen publicidad en sus webs de los laboratorios farmacéuticos implicados en la fabricación de los medicamentos.

—Si usted echa un vistazo a alguna de ellas lo podrá comprobar por usted misma. En mi opinión, las asociaciones de padres y afectados por el TDAH, si no quieren hacerle el juego a otros intereses, debieran tener prohibido en sus estatutos recibir financiación de los fabricantes de medicación, y utilizar como divulgación sus explicaciones y panfletos. Es como si ponemos al lobo a cuidar de las ovejas. Aunque los laboratorios reciban cuantiosas multas por la inapropiada promoción de sus preparados y afirmaciones engañosas acerca de su eficacia, como los 56.5 millones de dólares que tendrá que pagar el principal fabricante de medicamentos para el TDAH, no será nada comparado con los 1.200 millones de dólares que tiene previsto ganar en 2017 con uno de ellos. De estas cosas también hay que hablar cuando se habla de TDAH.

—¿Recomendaría usted alguna lectura a padres preocupados?

Fuente: ABC

 


 

Artículo nº 3:

En los últimos días están circulando por las redes sociales informaciones sobre unas declaraciones de Leon Eisenberg que en ocasiones llegan a tener títulos como éste: el descubridor del déficit de atención confesó antes de morir que es un trastorno ficticio. Al leer este titular mi primera reacción fue de curiosidad: no sabía que existiese una persona concreta a la que se atribuyese el descubrimiento del TDAH, y me asaltaban imágenes del desdichado hombre en su lecho de muerte pidiendo la presencia de un notario para ponerse en paz consigo mismo confesando que había tomado el pelo a todo el mundo.

En algunos lugares se comenta que la traducción de las palabras del psiquiatra es incorrecta, y que en realidad quería decir que el TDAH está sobrediagnosticado. De estos mi favorito es éste:De avanzada: Eisenberg nunca negó la existencia del TDAH, porque no veo por ninguna parte dónde está la diferencia en la traducción.

Como estas cosas se exageran a veces, busqué un poco más de información, y la presento aquí, porque independientemente de lo que dijera el difunto Eisenberg, lo que tiene sentido es conocer y debatir sobre lo que dijo, no sobre lo que se cree que dijo.

Leon Eisenberg (de Wikipedia)

En 2012 se publicó en Der Spiegel unreportaje sobre el aumento de diagnósticos de enfermedad mental. Ahí me encuentro con una gran dificultad, porque, evidentemente, el reportaje está en alemán, idioma que desconozco, así que no tengo más remedio que usar el traductor de google y asumir el riesgo de interpretar los pasajes confusamente traducidos que suelen producir estas herramientas.

En su última entrevista , siete meses antes de su muerte por cáncer de próstata a la edad de 87 años, se distanció de su indiscrección juvenil.

Un hombre alto y delgado, con gafas y tirantes en 2009 abrió la puerta de su apartamento en la Plaza de Harvard para un café. Según dijo nunca había pensado que su idea sería tan popular. “El TDAH es un ejemplo de enfermedad inventada”, dijo Eisenberg. “La predisposición genética para el TDAH está completamente sobrevalorada”.

La psiquiatría infantil debe determinar más detalladamente las razones psicosociales que pueden conducir a problemas de conducta, dijo Eisenberg. ¿Hay peleas con los padres, la madre y el padre viven juntos, hay problemas en la familia? Estas preguntas son muy importantes, pero lleva mucho tiempo responderlas, dijo Eisenberg, quien agregó con un suspiro: “es más rápido prescribir una píldora”.

Como dije, no sé alemán, pero la palabra que aparece en el texto original (“fabrizierte”) se traduce como fabricado o manufacturado. Y, la verdad, si el psiquiatra quería decir “sobrediagnosticado” podría haber utilizado otra palabra.

Tal como se deduce del texto, Eisenberg murió en 2009, de modo que no se trata de una noticia de última hora. A pesar de que se había jubilado en 1993, continuaba siendo profesor emérito de la escuela de medicina de Harvard, y colaboraba con la edición de algunas revistas de psicología y psiquiatría.

(…)

Fuente: Tratamiento educativo del TDAH

 

La última entrevista de Leo Eisenberg -“descubridor” del TDAH-, concedida al Der Spiegel, parece que está aquí (en alemán).

 

Otro posible título del post:

– El déficit de atención en niños es ficticio, confiesa su descubridor

– El TDAH no existe

La superdotación mental: ¿un Don o un Problema? (6)

Hoy estaba cenando y en la tele he visto que daban el programa Retrats (en catalán) y hablaban con Javier Berché (experto en personas con altas capacidades) de la superdotación mental, de las personas con altas capacidades.

Vídeo del programa (en catalán).

Algunas ideas clave:

  • El superdotado no identificado en un 80% de los casos fracasará como persona y en los estudios. A menos que se detecte a la persona con altas capacidades a edad temprana (o no tan temprana, mejor tarde que nunca) es más probable que la superdotación sea vivida como un problema que como una bendición.
  • En España el sistema educativo no está preparado para atender a estas personas: no dan votos y cuesta dinero (formar a los profesores y crear escuelas especiales para ellos).
  • Existe la creencia de que un chico/chica con altas capacidades tiene el éxito asegurado en los estudios, es decir, que tendrá muy buenas notas. Pero NO ES ASÍ. Puede obtener 10 en unas asignaturas y 0 en otras…. dependerá de su motivación por la asignatura/tema.
  • Un chico con altas capacidades puede llegar al punto de tener depresión y acudir al psiquiatra sin que se le detecte su alta capacidad mental y entrando en un bucle de tomar más y más pastillas (en el programa aparece un chico de 23 años que explica eso y que llegó a tomar 20 pastillas al día… hasta que dijo “hasta aquí“. Y dejó de tomarlas).
  • En Catalunya pueden haber 35000 superdotados en edad académica.
  • Muchas veces a un chico con altas capacidades se le diagnostica erróneamente como trastorno mental y se le dedica.

 

Otros posibles títulos del post:

– ¿Los superdotados tienen el éxito asegurado?

– La potencia sin control no sirve de nada

Tests de Atención y más

¿Que es la Atención?

Es la capacidad del ser humano para seleccionar algunos de los estímulos y responder a ellos,
prescindiendo de los demás. Existen varios tipos de atención, entre ellos destacan los siguientes.

 

Tipos de Atención

Atención Selectiva: cuando centramos nuestra atención en una sola información,
entre el cúmulo de informaciones que recibimos.
Atención Dividida: cuando ésta se reparte entre las informaciones que se reciben,
procedentes de varias fuentes.

 

Tests de Atención Selectiva

A continuación tienes una serie de vídeos (lista de reproducción) con varios tests de atención y al final un documental de Redes relacionado con la Atención. Te recomiendo que lo veas porque relaciona la atención con la magia (los magos son los verdaderos expertos en el manejo de la atención) y los peeppockets o carteristas (también usan técnicas de distracción de la atención para cometer sus fechorías).