Confíe en sí mismo

Cuando Thomas Edison pensó que había descubierto la manera de hacer que una máquina grabase y reprodujese el sonido de la voz, llamó a un maquetista, le dio un dibujo a lápiz de su idea y le pidió que lo construyese.
El modelista le echó un vistazo al diseño y exclamó:
—¡Imposible! Nunca podrá conseguir que esa cosa funcione.
—¿Por qué lo dice? —le preguntó Edison.
—Porque nadie ha podido crear una máquina que hable —añadió el modelista.
Edison hubiera podido aceptar el veredicto y renunciar a su idea de construir una máquina que hablara. Pero él no funcionaba de esa manera.
—Hágalo tal y como figura en el dibujo —le dijo Edison— y deje que sea yo el que me equivoque.
La persona que defiende sus ideas y proyectos con seguridad y confianza juega siempre con ventaja respecto a los que se dan por vencidos con facilidad.
El modelo fue construido y, para sorpresa del modelista, funcionó desde el primer momento.
El éxito no está al alcance de los que carecen de confianza en sí mismos. En cambio recompensa a quienes saben lo que quieren, están decididos a conseguirlo y se niegan a aceptar el fracaso.
Uno de los gerentes de ventas de seguros con más éxito de Estados Unidos les pide a sus vendedores que cada mañana se miren al espejo antes de ir a trabajar y repitan: «Eres el mejor vendedor del mundo y lo vas a demostrar hoy, mañana y todos los días.» Y también les pide que sus esposas salgan a despedirlos cada mañana con estas palabras: «Eres el mejor vendedor del mundo, y hoy lo vas a demostrar.»
Es significativo que estos hombres sean los mejores vendedores de seguros, que según dicen es una de las cosas más difíciles de vender porque no ofrece beneficios inmediatos al cliente.
El inconsciente del ser humano tiene poderes ilimitados que cada individuo puede utilizar y dirigir hacia donde desee. El método es tan sencillo que muchos no llegan a creérselo. En pocas palabras, se puede llegar al inconsciente hablándole y dándole órdenes como si fuera un ser invisible que tiene el poder y la disposición para hacer lo que le pidamos.
El inconsciente tiene una característica muy peculiar: cree todo lo que se le dice y actúa en consecuencia. No sólo cree y actúa en base a lo que se le dice con palabras sino que —lo que es aún más sorprendente— cree y actúa basándose en nuestros pensamientos, especialmente los cargados de emociones, como por ejemplo la fe o el temor.
El inconsciente responde muy bien a la repetición de pensamientos o palabras. Esta característica es muy útil porque es una manera muy simple de hacer que el inconsciente trabaje para ayudarnos a conseguir lo que deseamos. También explica por qué la gente que permite que sus pensamientos giren en torno a la pobreza, el fracaso, la enfermedad y todo lo que no desea, se vea afectada por estos males.
Todo aquel que alcanza el éxito tiene un método para condicionar su pensamiento y hacer que éste alimente su inconsciente con los objetivos que ha elegido y deje fuera aquellos que no desea que le influyan. No importa qué técnica se utilice siempre y cuando transmita al inconsciente, a través de la repetición, una descripción clara de lo que se desea.
Si utiliza su inconsciente para adquirir confianza y seguridad, podrá hacer que su pensamiento le ayude a obtener todo lo que usted desee.

Napoleon Hill

 

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