Elija su objetivo

No se le ocurriría emprender un largo viaje en co­che sin saber adonde va y sin un mapa que le indique el camino.

Pero sólo dos personas de cada cien saben exacta­mente lo que desean obtener en la vida y tienen un plan para conseguirlo. Estos hombres y mujeres son líderes en todos los terrenos que pisan, los triunfado­res que han obtenido lo que han querido de la vida.

Lo más curioso de todo es que esta gente ha tenido las mismas oportunidades que otros que no han logra­do aprobar el curso.

Si sabe exactamente lo que quiere y tiene absoluta confianza en su capacidad para conseguirlo, puede al­canzar el éxito. Si no sabe lo que quiere en la vida, em­piece ahora mismo y decida con precisión lo que quie­re, cuánto quiere y cuándo desea obtenerlo.

Hay una fórmula infalible para alcanzar sus objeti­vos que consiste en seguir los cuatro pasos siguientes:

1. Escriba una definición clara de lo que más desea obtener; aquello que en su opinión le daría el éxito.
2. Escriba la estrategia que seguirá para alcanzar este objetivo y especifique qué es lo que usted piensa dar a cambio.
3. Fije un límite de tiempo para cumplir su propó­sito.
4. Memorice lo que ha escrito y repítalo varias ve­ces durante el día, como si fuera una oración, y termine dando gracias por haber recibido aque­llo que estaba en sus planes conseguir.

Siga estas instrucciones con precisión y se sorpren­derá del cambio que se produce en su vida. Esta fórmu­la le proporcionará un aliado invisible que eliminará los obstáculos de su camino y le ofrecerá oportunidades que hasta entonces no había tenido. No hable de esto con los demás para evitar los comentarios de los escép-ticos, incapaces de entender la importancia del proceso que está viviendo.
Recuerde que las cosas no suceden porque sí. Al­guien tiene que hacer que ocurran, incluso el éxito per­sonal. El éxito es siempre el resultado de una acción determinada que la persona convencida de poder al­canzarlo ha planeado y ejecutado con perseverancia.

Walter R Chrysler gastó todos sus ahorros en un coche porque tenía la intención de fabricarlos y nece­sitaba saber cómo funcionaban. Lo desmontó y volvió a montar varias veces ante la mirada atónita de sus amigos, que empezaban a sospechar que no estaba bien de la cabeza. Sin embargo, se aferró a su propósi­to y llegó a convertirse en uno de los empresarios con más éxito de su época.
La historia de Chrysler le tiene que dar esperanzas para perseverar en su esfuerzo y no renunciar ante
obstáculos como la falta de conocimientos o de capital de inversión.
Marie Curie fue la primera en descubrir la existen­cia del radio. El doctor Albert Einstein descubrió la manera de dividir el átomo y producir energía cuando otros científicos más escépticos pensaban que era im­posible.

La definición del objetivo vuelve obsoleta la pala­bra «imposible». Es el punto de partida del éxito. Está al alcance de todos, pobres y ricos. Todo lo que se ne­cesita es tener iniciativa para ponerlo en práctica.

A menos que sepa lo que quiere de la vida y esté de­cidido a conseguirlo, se verá forzado a aceptar las miga­jas de otros que sabían adonde se dirigían y tenían un plan para conseguirlo.

Si quiere estar seguro de obtener el éxito, haga que sus pensamientos giren en torno a su objetivo primor­dial. Ahuyente cualquier pensamiento negativo. Tiene en sus manos la fórmula qué siguen todos aquellos que han alcanzado el éxito.

Napoleon Hill

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