Lo que mal empieza mal acaba (y al revés, posiblemente)

Cuando uno empieza algo, construye algo, es importante que lo haga sobre unos buenos cimientos, una buena motivación, una verdad.

Aquello que empieza con una mentira, tanto a uno mismo como a la sociedad, antes o después cae por su propio peso, se paga con la credibilidad, se pierde la reputación…

Entonces, los requisitos básicos para empezar un proyecto son:

  • verdad (no te autoengañes ni engañes a los demás)
  • motivación adecuada

Si el único motivo por el que inicias un negocio es para ganar dinero, muy probablemente dicho negocio te dé más disgustos que alegrías.

Si la motivación es porque me gusta, porque siento que quiero hacerlo, porque es bueno para mí y para la sociedad… entonces vas mejor encaminado.

Relacionado con los objetivos, ya ya fuera de tema, es importante que se de lo siguiente:

  • creas que es posible conseguirlo
  • creas que TÚ lo puedes conseguir
  • creas que tú te mereces conseguirlo

Esto no garantiza el éxito pero sí un buen comienzo en una buena dirección.

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