Los doce hábitos que definen a las personas realmente agradables

Ser una persona agradable es algo que está en la mano de cada uno. Es un error pensar que esta cualidad proviene de las características naturales de cada persona, ya que con esfuerzo y buenos hábitos, todo el mundo puede llegar a ser encantador con los demás.

Un estudio de la Universidad de California en Los Angeles (UCLA) citado por el portal Business Insider ha recopilado información de 500 personas a las que ha preguntado sobre los adjetivos que definen a una persona agradable. Entre estos términos, destacan algunos como sincero, transparente y capaz de entender.

De hecho, el estudio del centro académico ha puesto énfasis en que la mayor parte de las cualidades positivas están relacionadas con la inteligencia emocional. Esta conclusión está en línea con otro estudio de TalentSmart citado por el prestigioso medio estadounidense en el que se hace referencia a que las personas que dominan estas habilidades son, de largo, más simpáticas que los demás.

Los doce bitos de las personas realmente agradables:

1- Hacen preguntas:

Uno de los grandes errores que comenten muchas personas cuando mantienen una conversación es que prestan más atención a lo que van a decir que a lo que están escuchando. De esta forma, el mensaje de la otra persona cae en el olvido aunque se exprese de forma clara.

La mejor manera de evitar este error es hacer preguntas. Las demás personas notarán que importa lo que están diciendo, lo que se reflejará en un mayor respeto y apreciación.

2- No prestan atención al teléfono:

Las personas agradables centran toda su atención en las conversaciones que mantienen, por lo que se olvidan del teléfono móvil. Estar pendiente del teléfono hace que en muchas ocasiones los diálogos se vuelvan incómodos. Además, una conversación se vuelve más interesante y efectiva cuando se ponen todos los sentidos sobre ella.

Ser genuino y honesto es esencial para ser una persona agradable

3- Son genuinos:

Ser genuino y honesto es esencial para ser una persona agradable. A nadie le gustan las personas falsas. Así, a la gente le gusta acercarse a personas genuinas porque transmiten mayor confianza. Además, las personas agradables se conocen a la perfección y hacen que sea muy cómodo hablar con ellas.

4- No juzgan a los demás:

Tener la mente abierta hace que las personas sean más interesantes para los demás. Para conseguir esto, hay que saber ver el mundo a través de los ojos de los demás. Nadie quiere mantener una conversación plagada de juicios de valor.

5- Evitan ser el centro de atención:

Lo normal es que las personas huyan de quienes buscan acaparar toda la atención. Para conseguir esto no hay que tener ninguna cualidad especial, simplemente hay que ser amigable y considerado y los demás lo agradecerán y disfrutarán.

6- Son consistentes:

El artículo de Business Insider ha puesto de manifiesto que resulta muy desagradable tratar con una persona que no se sabe por dónde va a salir. Ser coherente y consistente significa no permitir que el estado de ánimo afecte al trato con los demás y conseguir que todo el mundo sepa qué respuestas va a encontrar si se mantiene una conversación.

7- Usan un lenguaje corporal positivo:

Las personas agradables son conscientes de qué gestos o tono de voz emplean en cada momento. Evitan los comportamientos que pueden acarrear alguna connotación negativa, como cruzar los brazos, y saben ajustar su cuerpo a las particularidades de cada encuentro. Esta habilidad les convierte en personas con las que los demás quieren hablar.

8- Dejan una buena primera impresión:

Los primeros siete segundos de un encuentro son cruciales para dejar una primera impresión positiva. Y en este sentido, las personas agradables saben manejar muy bien la situación. Adaptan el lenguaje corporal, sonríen y se abren a quien acaban de conocer.

9- Llaman a los demás por su nombre:

El nombre es una parte esencial de la personalidad, por lo que resulta muy agradable cuando una persona saluda a otra llamándola por su nombre. Pero este gesto no debe quedarse solo en el saludo, ya que tiene que mantenerse durante el resto de la conversación.

10- Sonríen:

Este rasgo va en línea con el lenguaje corporal. Para gustar a alguien, hay que sonreír de una manera positiva. La persona que recibe esta sonrisa devolverá el gesto con confianza y buenas maneras.

11- Saben a quién y cuándo tocar:

Tocar a a una persona cuando se habla ayuda a crear un ambiente de confianza. Eso sí, hay que saber con quién se puede tener este gesto y en qué circunstancias. El contacto corporal hace que el cerebro libere oxitocina, una sustancia que provoca buenas sensaciones. Sin embargo, un patinazo en este aspecto puede provocar la reacción contraria.

12- Saben equilibrar diversión y pasión:

Las personas apasionadas llaman la atención de los demás. Sin embargo, cuando esta pasión se lleva al extremo, se corre el riesgo de ser absorbido por aquello que provoca esta emoción. Por este motivo, es muy importante saber equilibrar la pasión con encontrar momentos para divertirse con los demás.

Fuente: Bolsamania.com

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