El primer paso para conseguir un objetivo

No es necesario ser adivino para predecir el futuro de una persona. Sólo hace falta preguntarle cuál es su meta en la vida y qué ha pensado hacer para alcanzarla.
Si le hacemos esta pregunta a cien personas, noventa y ocho contestarán algo parecido a esto: “Quisiera tener una buena vida y llegar a triunfar en lo que me proponga”.
La respuesta suena bien, pero si profundizamos un poco nos daremos cuenta de que esa persona nunca obtendrá nada de la vida excepto las sobras de la gente que realmente ha triunfado, es decir, de aquellos que tienen un objetivo definido y una estrategia para alcanzarlo. Si quiere tener éxito, debe decidir ahora mismo cuál es su objetivo y los pasos que tiene que seguir para conseguirlo. […]
La persona que actúa con un propósito y un plan determinado atrae las oportunidades. ¿Cómo le puede dar algo la vida si no sabe lo que espera de ella? ¿Cómo le pueden ayudar otros a triunfar si usted mismo no ha decidido cómo lograrlo? Sólo con claridad de objetivos se pueden llegar a superar los fracasos y las dificultades que se crucen en su camino. […]
Si quiere triunfar, deje de ir a la deriva. Elija una meta. Escríbala. Grábela en su memoria. Decida exactamente cómo piensa alcanzarla y empiece inmediatamente a poner en práctica su plan.
Usted construye su futuro. Decida ahora cuál va a ser.

Napoleon Hill

Consejos para emprendedores

1. EMPRENDE YA. No intentes “ser emprendedor”, simplemente emprende.

Convierte en negocio lo que ya haces. ¡Sabes! Si estás trabajando por cuenta ajena, estudiando, haciendo las labores del hogar o dedicado a tus aficiones, posiblemente te darás cuenta que algunas de esas actividades personales o profesionales son susceptibles de convertirse en negocios o en servicios.

Eso le pasó a una chica de 14 años que hacía pasteles en casa o a una ex funcionaria que publica libros de cocina sobre la Thermomix. Cuando pienses en emprendedores no traigas la imagen del empresario clásico sino de las personas con iniciativas locales y cotidianas.

2. ENFÓCATE el tiempo necesario en los momentos adecuados.

Creo que fue Jesús Encinar quien argumentaba que el emprendimiento es una dedicación a tiempo completo, y sin duda es así para algunos proyectos muy exigentes desde el principio. Pero la mayor parte de las iniciativas se originan y desarrollan de forma gradual.

Una persona que estudia oposiciones para convertirse en profesor de educación secundaria puede a la vez analizar las posibilidades de crear su propio centro de formación. Con una sola hora a la semana es más que probable que en menos de un año haya diseñado un plan de negocio estructurado. Tal vez en un futuro próximo, el proyecto requiera inversión importante y mucho tiempo, pero no ahora.

3. DIVERSIFICA emprendiendo y reduce así tu riesgo profesional.

En un mundo de precariedad laboral y con una débil cultura para la iniciativa, es esperable que más de la mitad de los jóvenes quieran ser funcionarios. Pero la mayoría no conseguirán ese objetivo. El emprendimiento no sólo es un plan B, es una alternativa profesional más.

Un fontanero que trabaja “para un jefe” puede ir planificando trabajar para sus propios clientes; o una persona que trabaja en el ámbito de la limpieza por horas, podría pensar en montar alguna iniciativa en colaboración con otras profesionales de ese campo. Emprender no es una obligación, es un camino alternativo y un camino tambien complementario en ocasiones al trabajo por cuenta ajena.

 

4. SE PUEDE. Lo que se aprende cuando se emprende, es que se puede emprender.

En la bio (breve presentación en Twitter) de @javiercuervo se puede leer “arriesgarse es lo más seguro”. Y @joanjimenez, en la misma linea, tuiteó que “apostar por uno mismo es la única apuesta segura”.

Intentar montar un negocio y que tenga un éxito razonable es mucho más probable que aprobar unas oposiciones. Otra cosa es que lo segundo tenga el apoyo familiar y lo primero no esté motivado por la educación ni por los valores predominantes. En todo caso, tal vez te ayude esta reflexión a hacerte consciente de tus posibilidades:

Ya emprendes todos los días, ¿y si lo convirtieras en un negocio?

5. HOY. Las ideas no mueren, pero sí la inspiración: actúa hoy mismo.

Soy muy crítico con el “emprendimiento de la idea”, ese que postula que para montar una iniciativa hay que haber descubierto el Bálsamo de Fierabrás. Cualquier cosa que se te ocurra hacer, ponte a hacerla, a ver qué pasa.

En la Feria de las Ideas, una emprendedora me comentaba que desde que iniciaron su negocio hace un año habían cambiado el proyecto numerosas veces. Tú empieza, y luego ya veremos. Ni que decir tiene que eso de actuar hoy tiene también mucho que ver con la productividad: a veces ya sabemos lo que tenemos y lo que podemos hacer, lo que pasa es que no lo hacemos. Ni lo intentamos.

6.CONSTRUYE ya algo básico y mejóralo luego.

Esta idea la leí en una síntesis que @ingresos2 hizo del libro Rework. Recomendable su lectura completa 🙂 Y es que el perfeccionismo a veces y curiosamente es una excusa para no hacer, para no empezar.

Tal vez tu objetivo sea montar una peluquería o un centro de estética de lujo, pero para alcanzar ese ideal nada mejor que ponerse a currar ya, por ejemplo, haciendo servicios a domicilio. Vale, es más cutre, pero te darán la experiencia, la financiación y la base de clientes para un futuro más glamuroso.

7. FINANCIA la iniciativa con la ayuda de tu familia.

Dijo @carlosblanco, “si no puedes convencer a tus padres,¿a quien esperas convencer?” Es curioso cómo la familia está mucho más dispuesta a financiarnos compras, actividades y servicios que no ofrecerán retorno de la inversión 😉 El “actúa hoy mismo” y “construye algo básico” se complementan muy bien con “pide un poco para empezar”.

8. EL MERCADO nunca está “preparado”, hasta que alguien demuestra que sí y los demás ponen cara de tontos.

Esta sabia reflexión de @julioalonso nos muestra que la experimentación es la mejor fuente de conocimiento. Internet es un campo de pruebas muy barato para poner a prueba proyectos tecnológicos de bajo coste, como las startups, y para medir la opinión de miles de personas acerca de nuestras ideas de negocio.

9. SI NO GANAS lo que vales, ¡emprende!

Podemos quejarnos de salarios mileuristas, en el mejor de los casos, y no hacer nada, pero también podemos considerar el emprendimiento como una alternativa complementaria para mejorar nuestra situación profesional a medio y largo plazos. Maldecir nuestra suerte es compatible con intentar mejorarla. Ya sabes, aquello de que te sientas como te sientas, haz lo que debas.

Si trabajas como programador cuentajenado por 20.000 euros al año, tal vez si haces cuentas compruebes que tus ingresos se podrían multiplicar si vendieras tus servicios profesionales a diversos clientes. Atrévete a descubrir lo que vales.

10. ¿Qué vas a hacer ahora?

 

Fuente: Yoriento.com

Paz personal (Ni tanto ni tan poco)

Para tener paz personal es necesario saber detenernos cuando ya tenemos suficiente. Debemos aprender a adquirir las cantidades justas de aquello que necesitamos para ser felices.
Poseer riqueza material es una cosa, pero poseer las demás riquezas de la vida es algo muy diferente. Recuerde, el sentido más elevado de riqueza consiste en haber conseguido la paz personal.
El dinero por sí solo no puede proporcionarnos paz personal, pero puede causarnos ansiedad, infelicidad y temor, lo cual nos impide tener paz personal. El dinero puede ser una bendición o una maldición, no por la cantidad que se tenga sino por el uso que hagamos de él.
El dinero es una bendición cuando se utiliza para enriquecer las vidas de otras personas además de la propia. Pero cuando se utiliza por razones egoístas se vuelve una maldición; podemos llegar a ser su esclavo y estar continuamente luchando para obtener más del que necesitamos.
El dinero que crea empresas, proporciona puestos de trabajo y produce cosas que la gente necesita, es siempre una bendición para los que lo controlan y poseen, porque el trabajo es necesario para ser feliz, para mejorar y para gozar de buena salud. Sin embargo, para mantenerlo se necesitan otras cosas: diversión, amor y pasión. Estos tres elementos tienen que estar presentes en su vida diaria.
El trabajo es una bendición cuando se ejecuta con pasión, cuando le permite expresar su capacidad y tener la satisfacción de saber que beneficia a otras personas. El trabajo que se ejecuta sin entusiasmo puede afectar nuestra salud y nuestro carácter.
Está muy bien desear tener fama, poder y dinero, pero demasiada ambición puede llevarnos a la ruina y ocasionarnos la muerte. La ambición desinteresada, basada en el deseo genuino de serle útil a los demás es una cualidad muy valiosa que no hace daño a nadie ni nos arrebata las otras riquezas de la vida.
Mahatma Gandhi es un excelente ejemplo de ambición desinteresada. Subordinó sus deseos personales al gran propósito de liberar a su pueblo. Esta clase de ambición genera un poder ilimitado, como lo demuestra la fama y el recuerdo de Gandhi.
No olvide que la ambición, como cualquier otra cosa, debe aplicarse con moderación. Muy poca ambición lo condenará a la penuria. Demasiada ambición, inspirada en el deseo de exaltación personal, conduce al egoísmo y a la avaricia, nunca a la paz personal.
Somos los guardianes temporales de nuestras riquezas, de nuestras vidas y de las cosas que más utilizamos y más disfrutamos. Podemos ser más felices si compartimos con los demás esas cosas y esas situaciones que nos dan alegría.
Todos conocemos y respetamos el principio de la reciprocidad, conocido como la regla de oro, pero pocas personas lo tienen en cuenta a la hora de actuar. De vez en cuando algún individuo con más visión que los demás llega a comprender realmente su significado y aplica esta regla en su trabajo o profesión. Entonces el mundo le rinde tributo.
«Pongo un poco de mí mismo —dijo Henry Ford— en cada automóvil que sale de las cadenas de montaje, y cuando vendo uno pienso en el servicio que le proporcionará al comprador, y no en la ganancia que hemos obtenido.»
Ford vivió según este principio y se convirtió en uno de los industriales más ricos del mundo. Desde muy joven aprendió la lección de la ambición desinteresada, que le aportó la paz personal.
La vida y los problemas de cada día pueden vivirse con sufrimiento o con alegría. Eso depende de la manera como nos enfrentemos a ellos. Sólo a través de la planificación organizada y él equilibrio se puede obtener la paz personal.
Cuando alcance el grado de autodisciplina que le permita no temerle a nada, no odiar a nadie, no envidiar a nadie, no desear algo por lo que no se haya esforzado y sepa además utilizar sus experiencias en su propio beneficio, podrá darse cuenta de una gran verdad: La paz personal es el resultado de haber vivido con moderación.

Todos conocemos y respetamos el principio de la reciprocidad, conocido como la regla de oro, pero pocas personas lo tienen en cuenta a la hora de actuar. De vez en cuando algún individuo con más visión que los demás llega a comprender realmente su significado y aplica esta regla en su trabajo o profesión. Entonces el mundo le rinde tributo.
«Pongo un poco de mí mismo —dijo Henry Ford— en cada automóvil que sale de las cadenas de montaje, y cuando vendo uno pienso en el servicio que le proporcionará al comprador, y no en la ganancia que hemos obtenido.»
Ford vivió según este principio y se convirtió en uno de los industriales más ricos del mundo. Desde muy joven aprendió la lección de la ambición desinteresada, que le aportó la paz personal.
La vida y los problemas de cada día pueden vivirse con sufrimiento o con alegría. Eso depende de la manera como nos enfrentemos a ellos. Sólo a través de la planificación organizada y él equilibrio se puede obtener la paz personal.
Cuando alcance el grado de autodisciplina que le permita no temerle a nada, no odiar a nadie, no envidiar a nadie, no desear algo por lo que no se haya esforzado y sepa además utilizar sus experiencias en su propio beneficio, podrá darse cuenta de una gran verdad: La paz personal es el resultado de haber vivido con moderación.

Napoleon Hill

Nota: hemos sustituido el término “paz espiritual” del autor por “paz personal”.

¿Qué dice la Wikipedia respecto al Coaching?

Según nos cuenta John Whitmore en su libro Coaching, uno de los padres del Coaching, Timothy Gallwey, fue el que empezó a referirse a lo que posteriormente sería la esencia del mismo:

“El coaching consiste en liberar el potencial de las personas, para que puedan llevar su rendimiento al máximo. Consiste en ayudarlas a aprender en lugar de enseñarles.”

 

El concepto de coaching se originó en el deporte, de ahí la palabra coach o entrenador. En la práctica mucha gente lo asimila a entrenamiento pero, en este caso, el coach tiene más un papel de acompañante.

La tarea del coach no es resolver problemas, enseñar, asesorar, instruir o transmitir conocimientos; consiste en ser una caja de resonancia, un facilitador, un catalizador de la conciencia.

Por todo ello podemos decir, que el Coaching es un proceso de cambio, de mejora, en el que un coachee o cliente, busca un coach para que le acompañe en ese proceso a modo de espejo, de facilitador pero en ningún caso dándole consejos o soluciones. Es el propio cliente el que busca las soluciones dentro de sí mismo.

Si queremos resolver problemas buscaremos a un terapeuta en lo personal o un consultor en lo profesional. Si queremos que alguien nos enseñe su maestría buscaremos un mentor.

El término “coaching” en principio se asocia al tema deportivo y muchas personas equipararan un “Coach” con un “entrenador (deportivo)”. Sin embargo, entrenarse es practicar y desarrollar hábitos apropiados; esto es fundamental en el deporte y en la mayoría de las funciones profesionales; Ahora bien, lo que hace falta para progresar, no son solamente más hábitos y mera variabilidad, sino más habilidad, flexibilidad y capacidad de elección. En términos sencillos, el coaching sirve para ayudarte a conseguir lo mejor de lo que haces o de lo que deseas hacer, utilizando todas tus habilidades y recursos para ello.

Para avanzar en la vida, bien profesional o personalmente, no es lo que sabemos lo que cuenta, sino lo que hacemos con lo que sabemos y aquí es donde la figura de un Coach puede aportar muchísimo, pues, en lugar de centrarse en lo que no sabes, trabajará contigo para que apliques lo que ya sabes, lo pongas en acción e identifiques que más te hace falta para alcanzar tus objetivos o mejorar en algún aspecto”

Sigue leyendo en Wikipedia

Controle su Actitud Mental

Nuestra actitud mental determina el camino que se­guimos en la vida. Puede llevarnos por el del éxito o por el del fracaso. Lo único que nos puede proporcionar éxito o fracaso, brindarnos tranquilidad de espíritu o sufrimiento, es el privilegio de controlar nuestras men­tes y dirigirlas hacia los objetivos que hemos elegido.

Su actitud mental, según sea positiva o negativa, atraerá a las personas o las ahuyentará, y usted es el único con el poder para decidir sobre esto.

Nuestra actitud mental es determinante cuando re­zamos. Sólo una actitud mental de profunda fe puede hacer que nuestras oraciones tengan un efecto positivo. La actitud mental es lo que hace a un buen vende­dor, independientemente de lo que venda: productos, servicios personales, sermones o cualquier otra cosa. Una persona con una actitud negativa no consigue ven­der nada. A veces recibe el pedido de un cliente pero al final la venta no llega a realizarse. Tal vez ha podido comprobar esto en los comercios donde los vendedores no tenían la mente puesta en agradar al cliente.

El buen vendedor condiciona su mente y se imagina a sí mismo realizando la venta antes de encontrarse con el posible cliente. Sabe que si quiere vender algo a un futuro cliente, primero debe convencerse a sí mis­mo a través de su actitud mental.
Nuestra actitud mental es responsable, en buena medida, del lugar que ocupamos en la vida, del éxito que alcanzamos, de los amigos que tenemos y de nues­tra contribución al progreso. W. E. Henley, el poeta, dejó esto muy claro cuando escribió: «Soy el dueño de mi destino, el capitán de mi alma.» En efecto, pode­mos ser los capitanes de nuestro destino si nos adueña­mos de nuestras mentes y las dirigimos hacia fines es­pecíficos por medio de nuestra actitud mental.

Hay una serie de factores que le pueden ayudar a controlar su actitud mental:

• El ferviente deseo de alcanzar un determina­do objetivo, motivado por una de las grandes fuer­zas que mueven al hombre a actuar, como el amor, el sexo o la seguridad económica.
• La compañía de gente que lo incite a pensar y actuar con una actitud mental positiva.
• La autosugestión, o sea el proceso a través del cual nuestra mente recibe constantemente instruc­ciones precisas hasta que logra atraer aquello que busca. Este proceso debe realizarse en silencio y en voz alta para convencer a nuestro inconsciente. […]

Llevamos dentro un gigante dormido que puede ejecutar lo que le ordenemos. Una mañana despertara en el rayo del éxito y se preguntará por qué ha tardado tanto en descubrir que tenía la llave del éxito en sus manos.

Napoleon Hill

Coaching para adelgazar

En una sociedad con hábitos de consumo poco sanos y dietas poco equilibradas y variadas, unido a la vida sedentaria, se da el caso de que un gran porcentaje de la población, incluídos niños, tiene un IMC (índice de masa corporal) superior al recomendado, o tiene sobrepeso considerado.

Todo el mundo sabe cómo perder peso… por lo menos sí tiene a su alcance muchísimos métodos y/o dietas para adelgazar, perder peso…

Dichos métodos inciden directamente en la dieta (lo que comes), en el ejercicio (actividad física realizada semanalmente), en los hábitos de consumo (cuánto tiempo dedicas a preparar las comidas, a comer, dónde lo haces, etc.) y en otros factores. Actúan sobre alguno de ellos o en varios de ellos a la vez.

Reitero: todo el mundo sabe cómo adelgazar. Pero no todos lo consiguen. ¿Por qué?

Porque para adelgazar se necesita motivación, autoconfianza, algo de supervisión (de uno mismo u otra persona, para comprobar los progresos) y las creencias de que es posible conseguirlo unido a una gran determinación para afrontar algunos altibajos normales que puede haber en el estado de ánimo. Y esto lleva algún tiempo.

Es posible hacerlo [email protected] [email protected] Si lo has conseguido, felicidades.

Sino también es posible hacerlo con la ayuda de un coach: con su apoyo, supervisión y acompañamiento durante el proceso (perspectiva, claridad, compañía, apoyo, confianza) te será mucho más fácil y más llevadero. Además de hacerlo de tal forma que evite en un futuro posibles recaídas.

Richard St. John’s 8 secrets of success

Por qué las personas son exitosas?. Es debido a que son inteligentes? O simplemente tienen suerte?. El analista Richard St. John, condensa años de entrevistas en una presentación de 3 minutos sobre los verdaderos secretos del éxito.

Una de las charlas Ted de Richard St. John. Es interesante y amena. Si le das al botón de Play, de debajo del vídeo, te aparecerán subtítulos en castellano.

 

The interesting thing is: if you do it for love, the money comes anyway.

Richard St. John

 

 Transcripción:

Esta es en realidad una presentación de dos horas que doy a estudiantes de secundaria recortada a tres minutos. Todo comenzó un día en un avión, camino hacia TED siete años atras. Y en el asiento de al lado se encontraba una estudiante de secundaria, una adolescente que venia de una familia realmente pobre. Ella quería hacer algo con su vida, y me hizo una simple y pequeña pregunta. Ella dijo, “¿Qué lleva al éxito?” Y entonces me sentí realmente mal, porque no podía darle una buena respuesta. Entonces, me baje del avión y vine a TED. Y pensé, ¡dios!, estoy en una habitación rodeado de personas exitosas. ¿Por qué no les pregunto que les ayudó a ser exitosos, para enseñárselo a los jóvenes? Entonces aquí estamos, después de siete años y 500 entrevistas, y voy a decirles, lo que realmente conlleva al éxito. y que hace actuar a los miembros de TED

  • Lo primero es la Pasión. Freeman Thomas nos dijo, “Soy impulsado por mi pasión” Las personas en TED lo hacen por amor, no por dinero.
  • Carol Colleta nos dijo, “Yo pagaría a alguien por hacer lo que yo hago”. Lo curioso es que, Si lo haces por amor, el dinero viene de todas maneras.
  • ¡Trabajo!.Rupert Murdoch me dijo, “Todo es trabajo duro, Nada viene fácilmente, Pero me he divertido bastante”. ¿Dijo diversión? ¿Rupert? ¡Si! A las personas en TED les divierte el trabajo. Y trabajan muy duro. Yo pensé, ellos no son adictos al trabajo, son amantes del trabajo.
  • ¡Ser bueno!. Alex Garden dijo, “Para ser exitoso debes dedicarte a algo, y ser muy bueno en ello”. No hay magia, todo es practicar, practicar, practicar.
  • Y también es enfocarse. Norman Jewison me dijo, “Yo pienso que todo tiene que ver con enfocarse en una sola cosa”
  • Empujarte, David Gallo dijo, “Debes empujarte. física y mentalmente, debes empujarte, empujarte, empujarte” Debes empujarte a través de la timidez, y las dudas. Goldie Hawn dijo, “Siempre tuve dudas. no era lo suficientemente buena, no era lo suficientemente inteligente, no pensé que lo lograría”. Ahora bien, nunca es fácil empujarte, y es por eso que inventaron a las madres (risas). Frank Gehry me dijo, “mi madre me empujó.”
  • ¡Servir!. Sherwin Nuland dijo, “Ha sido un privilegio servir como doctor”. Ahora muchos niños me dicen que quieren ser millonarios. Y lo primero que les digo es, “Ok, pero no pueden servirse a ustedes mismos, deben servirles a otros con algo de valor. Porque esa es la manera en que las personas se vuelven ricas”.
  • ¡Ideas! Bill Gates dijo, “yo tuve una idea: fundar la primera compañía de programas para microcomputadoras”. Diría que fue una muy buena idea. Y no hay magia en la creatividad en cuanto a ideas se refiere, es sólo hacer cosas bastantes simples. Y doy muchas evidencias de ello.
  • Persistencia. Joe Kraus dijo, “Persistencia es la razón numero uno del éxito” Tienes que persistir a través del fracaso, y de CRAP (mierda), que por supuesto significa “Criticas, Rechazo, Assholes (idiotas) y Presión”.

Video de TED

 

Confíe en sí mismo

Cuando Thomas Edison pensó que había descubierto la manera de hacer que una máquina grabase y reprodujese el sonido de la voz, llamó a un maquetista, le dio un dibujo a lápiz de su idea y le pidió que lo construyese.
El modelista le echó un vistazo al diseño y exclamó:
—¡Imposible! Nunca podrá conseguir que esa cosa funcione.
—¿Por qué lo dice? —le preguntó Edison.
—Porque nadie ha podido crear una máquina que hable —añadió el modelista.
Edison hubiera podido aceptar el veredicto y renunciar a su idea de construir una máquina que hablara. Pero él no funcionaba de esa manera.
—Hágalo tal y como figura en el dibujo —le dijo Edison— y deje que sea yo el que me equivoque.
La persona que defiende sus ideas y proyectos con seguridad y confianza juega siempre con ventaja respecto a los que se dan por vencidos con facilidad.
El modelo fue construido y, para sorpresa del modelista, funcionó desde el primer momento.
El éxito no está al alcance de los que carecen de confianza en sí mismos. En cambio recompensa a quienes saben lo que quieren, están decididos a conseguirlo y se niegan a aceptar el fracaso.
Uno de los gerentes de ventas de seguros con más éxito de Estados Unidos les pide a sus vendedores que cada mañana se miren al espejo antes de ir a trabajar y repitan: «Eres el mejor vendedor del mundo y lo vas a demostrar hoy, mañana y todos los días.» Y también les pide que sus esposas salgan a despedirlos cada mañana con estas palabras: «Eres el mejor vendedor del mundo, y hoy lo vas a demostrar.»
Es significativo que estos hombres sean los mejores vendedores de seguros, que según dicen es una de las cosas más difíciles de vender porque no ofrece beneficios inmediatos al cliente.
El inconsciente del ser humano tiene poderes ilimitados que cada individuo puede utilizar y dirigir hacia donde desee. El método es tan sencillo que muchos no llegan a creérselo. En pocas palabras, se puede llegar al inconsciente hablándole y dándole órdenes como si fuera un ser invisible que tiene el poder y la disposición para hacer lo que le pidamos.
El inconsciente tiene una característica muy peculiar: cree todo lo que se le dice y actúa en consecuencia. No sólo cree y actúa en base a lo que se le dice con palabras sino que —lo que es aún más sorprendente— cree y actúa basándose en nuestros pensamientos, especialmente los cargados de emociones, como por ejemplo la fe o el temor.
El inconsciente responde muy bien a la repetición de pensamientos o palabras. Esta característica es muy útil porque es una manera muy simple de hacer que el inconsciente trabaje para ayudarnos a conseguir lo que deseamos. También explica por qué la gente que permite que sus pensamientos giren en torno a la pobreza, el fracaso, la enfermedad y todo lo que no desea, se vea afectada por estos males.
Todo aquel que alcanza el éxito tiene un método para condicionar su pensamiento y hacer que éste alimente su inconsciente con los objetivos que ha elegido y deje fuera aquellos que no desea que le influyan. No importa qué técnica se utilice siempre y cuando transmita al inconsciente, a través de la repetición, una descripción clara de lo que se desea.
Si utiliza su inconsciente para adquirir confianza y seguridad, podrá hacer que su pensamiento le ayude a obtener todo lo que usted desee.

Napoleon Hill