Remedios psicológicos caseros

En el suplemento ES que aparece los sábados en La Vanguardia he encontrado el siguiente artículo sobre «remedios psicológicos caseros». Copio y pego aquí algunos que comparto. El artículo completo lo podéis encontrar aquí. A continuación sólo encontraréis aquellos fragmentos que yo considero más útiles o a destacar.

 

Dosifique fuerzas

“Para recuperarme voy a usar la energía necesaria para cambiar aquello que puedo modificar; voy a tener la paciencia suficiente para sobrellevar lo que no puedo alterar y voy a tener la inteligencia que hace falta para distinguir lo uno de lo otro”.

 

Piense menos

En las épocas de crisis se ponen en marcha una serie de mecanismos que son útiles durante unos días. Hacemos, por ejemplo, inferencias ar­bitrarias: llegamos a con­clusiones negativas aunque no haya evidencias que apoyen nuestra idea (por ejemplo, una persona deprimida puede afirmar: “Mi pareja no me quiere”, aunque esta persona le manifieste su cariño continuamente: “Lo dice porque le doy pena”, “lo hace porque le interesa”…). También maximizamos los acontecimientos negativos y minimizamos los positivos, personalizamos los problemas y nos atribuirnos responsabilidad en demasiados errores, clasificamos todo de forma dicotómica (bueno/malo)…Todos estos sesgos cognitivos son útiles durante un tiempo para repensar las decisiones que nos han llevado a estar mal. Pero luego se convierten en automáticos y circulares. Por eso es importante aprender a parar el pensamiento: use alguna técnica sencilla para recuperar el control sobre su corriente mental. Un golpe sobre la mesa seguido de una distracción es lo más habitualmente usado. Pero cualquier estrategia que incluya un pequeño susto y algo que le obligue a dejar de pensar funcionará.

 

Manifiestese

Intente hablar utilizando más a menudo los mensajes yo, es decir, enunciados en los que expresa sus opiniones, necesidades y sentimientos de forma subjetiva. “Pienso que…”, “Me apetece…”, “Me gusta que…”, “Quiero…” son ejemplos de este tipo de cláusulas. Cuando hablamos así, los demás entienden lo que queremos, algo esencial cuando nos sentimos mal y cambiamos las expectativas de relación con los que nos rodean. Intente explicarles qué espera de ellos en estos malos momentos: ¿Le gusta que le pregunten cómo se siente o que le traten con más normalidad? ¿Quiere que le saquen de casa o, más bien, que respeten su necesidad de introversión?) Cuando haya comunicado sus expectativas, negocie: los demás tienen derecho a satisfacerlas o no y lo harán según lo que ofrezca a cambio.

 

Hedonícese

Solemos relacionar los momentos negativos con bajo rendimiento laboral o problemas de relaciones con los demás. Pero realmente en las épocas problemáticas dejamos de hacer todo, incluso aquello que parece que nos resulta fácil y placentero. Y esto acaba por convertirse en una reacción en cadena: como estamos mal, dejamos de realizar actividades que nos hacen sentirnos bien…y eso nos lleva a sentirnos peor. Para salir de este ciclo, es esencial autoobligarse a volver a aquello que nos hacía disfrutar. No espere a tener ganas: parte de la sintomatología es la desmotivación incluso para aquello que nos era grato. Quede con alguien, apúntese a la actividad y pague…haga algo que tire de usted y le lleve. Una vez allí disfrutará de la actividad: en los momentos malos se pierde la motivación de inicio, no la de mantenimiento. Y recuerde que la definición de hedonismo es disfrutar con algo que no sirve para nada.

 

Cambie el lenguaje

La forma en que nos expresamos cambia, en gran parte, nuestra forma de relacionarnos y pensar. Por eso intentar hacer evolucionar nuestro lenguaje hacia expresiones más adaptativas es una buena forma de empezar a variar el rumbo vital.

Por ejemplo, acostumbrarse a decir “deseo…” en vez de “necesito…” ayuda a transmitir la sensación de que podemos prescindir de aquello que queremos.

Usar “elijo…” en lugar de “tengo que…” nos recuerda que controlamos la toma de decisiones.

Responder “no quiero” en las ocasiones en que antes decíamos “no puedo” nos recuerda que nuestro potencial sigue intacto. También funciona evitar la horribilización, el lenguaje melodramático que explota la idea de que es catastrófico que las cosas no salgan siempre bien.

 

Opóngase a su estado de ánimo

El cerebro sirve para buscar sentido a los acontecimientos. Por eso, en las horas bajas, busca activamente estímulos que confirmen que el estado anímico es correcto. Cuando estamos tristes, por ejemplo, oímos obsesivamente música nostálgica, convertimos nuestro hogar en una cueva, vemos películas deprimentes,…Luchar contra esta tendencia a la autoconfirmación es útil si queremos que nuestro estado de ánimo cambie. Un remedio sencillo es elegir estímulos que nos revitalicen: música activadora y alegre, colores claros a la hora de vestir, más luz en nuestro hogar, series y películas de humor, etcétera. Al principio su cerebro boicoteará esas elecciones porque resultan paradójicas, pero poco a poco irán haciendo efecto en su estado de ánimo.

 

Viva el estado anímico como eventual

No asuma como crónico aquello que está viviendo: todos sus síntomas son transitorios. La tristeza, la angustia y la desmotivación parece que nunca se irán…pero en realidad siempre se van y luego tenemos la impresión de que nunca las tuvimos. Una técnica para luchar contra la sensación de que estos sentimientos se van a convertir en algo permanente es preguntarse a uno mismo: ¿qué es distinto en los momentos en que tengo la impresión de que puedo salir de esto? Repasar los últimos días para responder a la pregunta de la excepción le ayudará a darse cuenta de que hay instantes puntuales buenos en medio de sus problemas y de que usted continua teniendo potencial para alcanzar esos momentos aunque en esta época de su vida no sean habituales. Otra técnica útil es cambiar las pautas explicativas permanentes (“Soy un fracasado”, “No me sale nada”, “Siempre estoy deprimido”…) por frases ajustadas a la realidad (“Ese día estaba de bajón y no me salió bien”, “En este momento no acierto con ese tipo de cosas”, “Hay momentos en que estoy triste”).

 

Reduzca sus metas

Sentirse mal está relacionado, casi siempre, con la no consecución de objetivos. Un buen trabajo de higiene mental es reevaluar nuestras expectativas vitales. Escribirlas es una buena forma de empezar a trabajar en ellas. Una vez explicitadas, podemos empezar por aparcar (al menos temporalmente) aquellas que no son realistas. Después, suele resultar útil eliminar las que vienen impuestas por los demás, aquellas que sirven únicamente para satisfacer las egoístas expectativas ajenas. Después de esta tarea de limpieza, quedarán una serie de objetivos a corto y medio plazo. Sitúese en los primeros para evitar la disgregación. Jerarquice las tareas a partir de ellos, decida qué es importante y qué es secundario y actúe en consecuencia.

Fuente: La Vanguardia

 

Tests de Atención y más

¿Que es la Atención?

Es la capacidad del ser humano para seleccionar algunos de los estímulos y responder a ellos,
prescindiendo de los demás. Existen varios tipos de atención, entre ellos destacan los siguientes.

 

Tipos de Atención

Atención Selectiva: cuando centramos nuestra atención en una sola información,
entre el cúmulo de informaciones que recibimos.
Atención Dividida: cuando ésta se reparte entre las informaciones que se reciben,
procedentes de varias fuentes.

 

Tests de Atención Selectiva

A continuación tienes una serie de vídeos (lista de reproducción) con varios tests de atención y al final un documental de Redes relacionado con la Atención. Te recomiendo que lo veas porque relaciona la atención con la magia (los magos son los verdaderos expertos en el manejo de la atención) y los peeppockets o carteristas (también usan técnicas de distracción de la atención para cometer sus fechorías).

 

Moshe Feldenkrais

Nombre completo: Moshé Pinchas Feldenkrais

Nacimiento: Slavuta, Imperio ruso, 6 de mayo de 1904

Fallecimiento:  Tel Aviv, Israel, 1 de julio de 1984

Fue ingeniero, físico (Doctor en Ciencias, Sorbona), inventor, artista en artes marciales y estudiante del desarrollo humano.

Estudió, entre otras cosas, anatomía, fisiología, el desarrollo del niño (desarrollo evolutivo),  ciencias del movimiento, evolución, psicología, varios conocimientos de prácticas orientales y otros abordajes somáticos.

 

IDEAS CLAVE

Tuvo un gran objetivo: cómo desarrollar la capacidad humana de aprendizaje o como él lo llamaba: «aprender a aprender«. Una muestra respecto a su persona y trabajo es el siguiente texto:

«Voy a ser vuestro último profesor. No porque vaya a ser el mejor que jamás hayáis encontrado, sino porque vais a aprender a aprender. Cuando lo hayáis aprendido os daréis cuenta de que no hay profesores, que sólo hay personas que aprenden y personas que aprenden a facilitar el aprendizaje».

Estudió la relación que existe entre el movimiento corporal, el movimiento de los ojos, los circuitos neuronales, y cómo todo ello afectaba a la manera de pensar, sentir, aprender y actuar en el mundo.

Estableció las bases del método en sus libros:  «Autoconciencia por el movimiento» e «Integración funcional».

Hoy se le llama Método Feldenkrais y consiste en un sistema único de educación somática, que explora nuevos patrones de movimientos y acrecienta la facilidad y el placer de moverse.

 

Vídeo demostración de Moshe Feldenkrais en Acción (Integración Funcional)

 

Bibliografía:

  • AUTOCONCIENCIA POR EL MOVIMIENTO – Ejercicios para el desarrollo personal. Buenos Aires, Paidós, 1980.
  • LA DIFICULTAD DE VER LO OBVIO. Buenos Aires/Barcelona/México: Paidós, 1991.
  • EL PODER DEL YO – La autotransformación a través de la espontaneidad. Barcelona/Buenos Aires, Paidós, 1993.
  • EL CASO DE NORA. Editorial Grijalbo. México.

 

Fuentes:

Método Feldenkrais

Wikipedia

http://feldenkrais-method.org

 

Raj Chetty: «Cada gran profesor aumenta tu renta vital 36.000 €»

 

Tengo 34 años: aún me apasiona investigar tanto como me obsesiona la pobreza, porque nací en Delhi. Mi religión y mi política se resumen en ayudar a los demás, pero las soluciones no tienen iglesia ni partido: o sirven o no. Investigo en Harvard y colaboro con la Barcelona GSE

 

He investigado porque hay países donde es más fácil ascender que en otros.

¿El ascensor social?

En los Estados Unidos le llaman el sueño americano, pero la primera sorpresa es que el ascensor social de Canadá es el doble de eficaz que el de los Estados Unidos.

¿Aunque te esfuerces igual por subir?

En los Estados Unidos de América sin haces dentro del 20% más pobre, tienes un 7,5% de probabilidades de llegar algún día a estar entre el 20% más rico. En Canadá, la probabilidad de prosperar es casi el doble: un 13,5%.

¿Y aquí en Europa?

Dinamarca es el país con mejor ascensor social de la Unión Europea y, después, entre los otros hay todo tipo de variaciones, pero me temo que no puedo decirle nada de España, porque sus datos no son consistentes.

Supongo que tener datos de movilidad social es el primer paso para mejorarlos.

Los datos que comparamos son los fiscales y de la Seguridad Social de millones de ciudadanos desde que eran pequeños en los años 70 y 80 hasta hoy. Cuantificamos con exactitud que ganaban sus familias y que ganan ellos hoy, y después, intentamos buscar las causas.

¿Cuántos ascensos sociales cuantifican?

En los Estados Unidos de América hemos analizado los datos de 40 millones de ciudadanos. Hemos descubierto que no sólo hay grandes diferencias entre países; también hay entre ciudades.

¿Por ejemplo?

Para un niño pobre es más fácil prosperar en San Francisco que en Atlanta.

El viejo sur, siempre clasista, y California, dinámica con la economía digital.

Pero hay otras diferencias menos explicables: porque en el Ohio es mucho más difícil ascender socialmente que en Pensilvania?

¿Que hace que una ciudad de más oportunidades de prosperar que otra?

La proximidad entre ricos y pobres. En las ciudades donde ricos y pobres viven próximos y no en barrios alejados es más fácil progresar para todos. Por eso, un buen transporte público da oportunidades.

¿Los niños pobres listos aprovechan el contacto con los ricos para mejorar?

Las ciudades y barrios con familias extensas y cohesionadas dan más oportunidades que las que tienen muchas familias monoparentales. Lo curioso es que estas áreas con grandes familias bien relacionadas entre sí ofrecemos oportunidades a todos, sean de familia monoparental o extensa, como demuestra mi estudio, hoy premiado por el gobierno de Andorra y la fundación Credit Andorrà.

Familia y amigos son capital social.

Pero ya debe haber anticipado que el gran factor para ascenso social es la educación.

¿Escuela ricas, escuelas pobres?

No: la gran diferencia está entre tener buenos profesores y malos profesores. Hemos comprobado que el éxito en la vida depende en gran parte de si tuviste buenos profesores.

Deme cifras.

Hoy computamos cifras enormes con técnicas de big data. Hemos analizado 18 millones de exámenes de 2,5 de alumnos hasta poder cuantificar que haber tenido un solo profesor de valor añadido aumenta tus ingresos durante tu vida 36.000 €.

Es muchísimo! ¿Pero que es un profesor de valor añadido?

Es un profesor que está dentro 5% de profesores excelentes que más aumentan la nota media de sus alumnos en el curso siguiente.

Y no se les suele gratificar por ser buenos.

Por eso, creemos que la clave para mejorar el ascenso social de un país es incentivar a los profesores excelentes para que no abandonen la enseñanza. Hay que descubrir que los hace excelentes y motivarlos para que ejerzan la docencia en escuelas pobres.

¿Tanto puede conseguir un buen profesor?

Su impacto es enorme tanto en el curso como durante el resto de la vida de sus alumnos. Hemos demostrado que las promociones que tienen la suerte de tener un profesor de valor añadido ganan más y están menos expuestas a contratiempos como embarazos adolescentes, adicciones o delincuencia juvenil. Además, acceden a mejores universidades y consiguen mejores puestos de trabajo y más ingresos.

¡Impresionante!

El impacto de un buen profesor es acumulativo y independiente de la etapa educativa. Si has tenido varios profesores de alto valor añadido, también lo quieres para siempre. Esto nos llevaron a decir que seleccionar profesores excelentes es la mejor inversión en movilidad social de un país.

¿Con duras oposiciones y más sueldo?

Sin exigencia mi sueldo no hay buenos profesores, pero sólo con una dura oposición o un buen salario tampoco lo consigues, como demuestran numerosos estudios. Yo solamente añadiría que cuando ves enseñar a un gran profesor, lo percibes inmediatamente.

Pues tiene otro reto como investigador.

El mejor incentivo para el profesor es el reconocimiento social. Habríamos de examinar nuestros profesores, localizar los mejores -hoy en día es fácil con la computación big data- y premiarlos. Es urgente evaluar nuestros a profesores y descubrir que los hace mejores para incentivarlo. Y si conseguimos que los mejores enseñen en barrios pobres, erradicaríamos la pobreza.

 

 

Las estadísticas muestran que la humanidad ha mejorado, pero también que hay un 1% que ha mejorado mucho más que el resto, poniendo así en peligro el bienestar de todos. La desigualdad es éticamente indeseable, pero además, cuando crece mucho, es ruinosa, porque hace ineficiente toda la economía.  Chetty da dos razones por las cuales hemos de evitar que los hijos hereden la desigualdad de los padres: a) porque si no das oportunidades al talento de todos, te pierdes el del niño que podría descubrir la molécula que un día salvará tu vida; y b) porque si das educación y oportunidades hoy a todos los niños ricos y pobres, te ahorrarás sus subsidios de pobreza cuando sean más grandes.

 

Autor de la entrevista: Lluís Amiguet

Fuente: La Vanguardia