TIP de PNL 1: “Que es la PNL”

Hola,

antes de empezar tu introducción a la PNL vamos a ver que es:

¿QUÉ ES LA PNL?

PNL (Programación Neurolingüística) es el enfoque más potente y poderoso que he encontrado para trabajar en los ámbitos de la comunicación, el cambio y la excelencia. Se ha aplicado ampliamente, con resultados a menudo sorprendentes, en campos tan diversos como:

  • Negocios
  • Coaching
  • Ventas
  • Psicología
  • Deportes
  • Negociación
  • Educación
  • Y la lista sigue!

Hoy en día, la mayoría de libros de desarrollo personal incluyen técnicas de PNL, y lo mismo ocurre con los cursos de ventas.

Algunos de los logros más importantes de la PNL son:

  • Curar una fobia en una única sesión
  • Un modelo aprendible de las habilidades de los grandes comunicadores
  • Una estrategia fácil para que aquellos que cometen faltas de ortografía escriban bien ortográficamente
  • Un modelo funcional de las habilidades de los grandes visionarios

Una de las ideas más profundas de la PNL es que, si una persona puede hacer algo, debería ser posible averiguar que es lo que hace y replicarlo. El modelado es el método/enfoque de la PNL para identificar y replicar las habilidades inconscientes de los que obtienen resultados extraordinarios (las personas que tienen un talento natural) y, entonces, enseñárselo a otros.

Aprendiendo PNL podrás:

  • Aprender a controlar tu estado mental
  • Desarrollar poderosas habilidades de comunicación persuasiva ética
  • Superar obstáculos en los negocios y en tu vida personal
  • Ayudar a otros a conseguir los resultados que desean
  • Tener más experiencias de las que te gustan
  • Aprender los recursos/herramientas para ser libre

¿Por qué se llama Programación Neurolingüística?

El nombre hace referencia a:

  • Neuro: el sistema nervioso, incluyendo el cerebro y los cinco sentidos
  • Lingüística: el lenguaje verbal y no verbal con el que comunicamos
  • Programación: la habilidad de estructurar nuestros sistemas neurológico y lingüístico para conseguir los resultados deseados

Historia

A principios de los 70 Richard Bandler y John Grinder empezaron a desarrollar la Programación Neurolingüística. Modelaron (establecieron modelos de trabajo) de genios en los ámbitos de la comunicación humana y el cambio. El término PNL se usa tanto para describir el proceso de modelado que ellos utilizaron como los poderosos modelos de comunicación y cambio que ellos crearon (y han continuado desarrollando).

 

PNL y lenguaje: “¿Y tú, utilizas bien el lenguaje?”

El lenguaje es uno de los 3 pilares en la PNL y muy importante si trabajamos en el ámbito del coaching y/o la psicoterapia.

Mediante él podemos conocer la experiencia subjetiva de la persona. En lugar de interpretar/suponer/ponernos en el lugar del otro… mediante el lenguaje y una serie de preguntas se averigua cuál es exactamente la experiencia subjetiva de la persona, es decir, cómo está viviendo dicha experiencia/actividad.
Simplificando, sirve para recopilar información útil para el proceso de cambio (junto a la escucha y la observación) y también para realizar el propio proceso de cambio, ya sea transmitiendo confianza, motivación, induciendo nuevos estados, cambiando creencias, instalando nuevos aprendizajes (hechos a medida de la persona -con la información que nos ha dado antes) que mejoren su experiencia subjetiva…
El lenguaje funciona como una pelota en un partido de ping-pong: va y viene, constantemente, es bidireccional, con la salvedad de que aquí ganan ambas partes. O siguiendo el símil deportivo pero a nivel futbolístico, el lenguaje bien utilizado es como el tiki-taka: tiene un objetivo y toca y toca hasta que crea la ocasión adecuada y marca gol… puro espectáculo.
El lenguaje puede tanto utilizarse deliberadamente de forma abierta e inespecífica, como concreta, pautada y específica. La mayoría de grandes estrellas del deporte dominan (en el sentido de saber utilizar/exprimir) el lenguaje. Por ejemplo, Radamel Falcao “El tigre” (del Atlético de Madrid)  cuando lo ficharon y le preguntaron por su filosofía dijo lo siguiente:

“Mi filosofía es la entrega al cien por cien. Cada partido lo voy a jugar con el corazón. Siempre he sentido el fútbol de esa manera. Me parece que se está armando un equipo de trabajo interesante y quiero contribuir al máximo para que el grupo pueda conseguir los objetivos que se ha trazado para esta época. Soy uno más que viene a aportar el máximo de mi potencial. Espero poder hacerlo y, con la ayuda de todo el equipo, seguir formando un grupo fuerte. Se pueden conseguir grandes cosas”. Sobre él dijo: “La alegría de poder recibir manifestaciones de cariño me da tranquilidad y la ilusión de querer trabajar mucho para dar alegrías a todos los hinchas del Atlético.” Y también: ““No solamente puedo hacer goles sino todo el trabajo previo para poder finalizar una jugada. Trato de participar, generar situaciones de juego al equipo y entrar en los circuitos de juego de ataque. Sobre todo tengo movilidad para desplazarme por todo el frente del ataque. No soy un típico jugador que está en el área esperando. Trato de entrar en la línea de juego durante los 90 minutos y espero que, además de eso, pueda hacer goles, que para eso estoy también”.

(texto en negrita señala lenguaje específico y el texto subrayado lenguaje abierto)

Radamel Falcao, además de un artista del fútbol, es un artista del lenguaje.

La forma de pensar

Todos sabemos que cada persona piensa “a su manera”, que tiene “su forma de pensar”. Y es cierto.

Igual que cada uno tiene su huella dactilar, o su forma de escribir (que se podría decir que también tiene una “huella literaria“), cada uno tiene su forma de pensar:

  • con imágenes
  • con una voz interna
  • imaginando y sintiendo
  • oyéndose y sintiendo
  • pensando en el futuro
  • pensando en el pasado
  • viviendo sólo el presente
  • con películas/escenas mentales
  • pensando cosas agradables
  • pensando cosas desagradables
  • etc

Sabiendo que cada uno tiene su forma de pensar, cometemos un error inconsciente. Tendemos a pensar que los demás estarán de acuerdo con nosotros, porque lo que pensamos “está bien”, porque tenemos razón, etc. Y cuando esto no ocurre nos enfadamos. Bueno, algunos… otros, con la experiencia de los años, ya no se enfadan o incluso llegan a decir (cómo dijo Guardiola una vez) en una discusión ambas partes siempre tienen algo de razón (este es un buen punto de partida para solucionar conflictos).

Bueno, pues la forma de pensar, se puede cambiar. Y la mejor manera es con los mini hábitos. Un poco cada día.

Si aprendiste a pensar de una manera también puedes volver a aprender a pensar… de otra.

“Todos tenemos traumas que se forjaron a edad muy temprana” (31)

David Grand, psicoterapeuta creador del método ‘brainspotting’

Tengo 63 años. Neoyorquino. Casado. Un hijo (31). Estamos en un momento crítico en el que podemos progresar o retroceder décadas y solo depende de nuestro liderazgo. Mi creencia espiritual va en paralelo con la ciencia, y de ambos sabemos muy poco, pero creo que existe un poder que todo lo contiene

Qué es brainspotting (BSP)?

Es una terapia relacional entre el cerebro y el cuerpo que usa el campo visual como una manera de acceder al cerebro más profundo.

¿Donde miras afecta lo que sientes?

Los ojos escanean el entorno todo el rato. Es un proceso intuitivo pero no casual: que miremos hacia un lugar u otro tiene un significado.

¿El cerebro fija y retiene sucesos que la memoria no recuerda?

El tallo cerebral, que es la parte más primitiva del cerebro, el llamado cerebro reptil, es el que nos indica en qué dirección debemos mirar porque es el responsable de nuestra supervivencia, y en esa zona cerebral no hay lenguaje ni pensamiento.

¿Pura reacción?

Sí, y por eso las psicoterapias que utilizan primordialmente el lenguaje no tienen acceso a las partes neurofisiológicas más básicas.

Póngame un ejemplo.

Si a una persona le arrolló un coche que venía por la izquierda, cuando lo recuerde mirará inconscientemente hacia ese lado, y eso nos da acceso al cerebro más profundo.

¿Cómo?

A través de la posición ocular localizamos dónde está manteniendo el problema el cerebro.

¿Cómo lo descubrió?

Yo estoy especializado en rendimiento deportivo, y en el año 2003 una de mis pacientes era una patinadora profesional que estaba muy bloqueada a la hora de realizar un salto triple.

¿Qué le pasaba?

Tenía una historia traumática: su madre la rechazó cuando ella decidió ser patinadora. Realizando ejercicios oculares lentos con ella observé que de manera ostensible sus ojos brincaban en un punto concreto.

¿Y por qué le hizo mover los ojos?

Es sabido que cuando el cerebro intenta hacer dos cosas al mismo tiempo, como pensar y hablar realizando movimientos oculares, procesa la situación de otra manera.

Curioso.

Al ver que los ojos de la patinadora brincaban en un punto, le hice seguir mi dedo hasta él y quedarse allí. La sorpresa fue que durante diez minutos estuvo sacando emociones muy profundas, memorias olvidadas. El trauma surgió y se liberó. Yo no había visto eso en 25 años de práctica profesional.

¿Hizo el triple salto mortal?

Sí, no volvió a tener problemas. Me pareció que acaba de descubrir algo importante, lo compartí con colegas que empezaron a practicarlo con excelentes resultados y al cabo de un año ya estaba dando formación, primero en Estados Unidos y tras doce años ya lo hago en 30 países.

Ha trabajado usted con víctimas del terrorismo, supervivientes de desastres naturales, traumatizados de guerras…

Antes de descubrir y definir la terapia EMDR ( eye movement desensitization and reprocessing) yo ya trabajaba con supervivientes del 11-S y pude comprobar lo poderosa que es esta terapia. Al cabo de dos años tuvimos el huracán Katrina en el sur de Estados Unidos.

¿Trabajó con los afectados?

Sí, in situ. También he tratado a los soldados que han vuelto de Afganistán e Iraq y afectados del conflicto israelí-palestino, y fui requerido para tratar a los niños supervivientes de la masacre escolar de Newtown, Connecticut.

Pero en estos casos no se trata de traumas olvidados.

El cerebro es una máquina de procesar información, tiene más de un cuatrillón de conexiones. Contiene el registro de una vasta y compleja realidad imposible de conocer tanto por el terapeuta como por el paciente.

¿Y?

Cuando el cerebro sufre un trauma que no consigue integrar, la experiencia queda bloqueada independientemente de que el sujeto la recuerde o no. Siempre hay pedazos de ese suceso que hay que ir procesando.

Hay traumas que nunca se dejan atrás.

Hay que llegar a la parte más profunda del cerebro. Cuando el cerebro está herido somos un ser humano herido, pero también un animal herido; hay que sanar al humano y al animal.

Usa el brainspotting más allá de la terapia, para potenciar los rendimientos…

El mundo es un lugar cruel, y todos guardamos traumas que se forjaron a edad muy temprana. Cualquier situación que detone el trauma nos afecta: el atleta perderá rendimiento, y el hombre de negocios, efectividad en sus decisiones. Al liberar ese viejo trauma que bloquea el rendimiento se expande el potencial de la persona.

Suena a abracadabra…

Del mismo modo que hay posiciones oculares relacionadas con el trauma las hay con el talento. Cuando encuentras el punto donde hay un nivel potencial de habilidad y accedes al cerebro reptiliano puedes liberar el potencial.

El brainspotting no se ocupa de lo que está oculto en la mente sino de lo que está oculto en el cerebro. La mente es un concepto, el cerebro es un órgano.

Pero si el cerebro está dañado, lo está.

Hoy sabemos que el cerebro se puede modificar a sí mismo (neuroplasticidad) y recuperarse de cosas que creíamos que no podía, pero el tema va más allá: el cerebro puede desarrollar nuevas células (neurogénesis), y los escáneres cerebrales nos lo demuestran.

Entrevista de La Contra de La Vanguardia. Por IMA SANCHÍS

 

Actualmente se imparten cursos de brainspotting en más de 30 países.

Felicidad Nacional Bruta (30)

Thakur S. Powdyel, exministro de Educación del Reino de Bután

Tengo 57 años. Soy de Bután. Soy profesor, pedagogo y exministro de Educación. Estoy casado ¿ Política? Lo mejor de cada ciudadano y para cada ciudadano. Nací hindú y soy budista. Presido el Royal Thimpu College. Educamos para el bienestar
¿Dónde está Bután?

Es un pequeño reino en la cordillera del Himalaya, entre Nepal, Tíbet (China) e India.

¿Cuántos son ustedes?

Unas 800.000 personas, la mayoría agricultores y ganaderos, como lo eran mis padres.

¿Y usted?

De niño pastoreaba vacas, mi aldea era mi universo. Me daba miedo ir a la escuela. Pero mis padres insistieron. Eran analfabetos ¡pero muy sabios!

¿Por qué?

Vivieron juntos y felices durante 75 años. Decidían con sabiduría y siempre acertaban. Me eduqué en sus sólidos valores. Y estudié.

¿Qué aprendió?

Que la escuela es decisiva, primer vínculo de la persona con el mundo, y que tener buenos profesores es determinante.

¿En qué sentido?

No tanto por lo que te enseñan, sino como modelos de cultura y valores, porque te transmiten sus convicciones y filosofía, su sentido de la vida y visión del mundo.

Y se hizo usted profesor.

Sí. Para acompañar a los alumnos en la exploración de la vida, no para convertirlos en piezas de una máquina productiva.

Eso temía Nietzsche, una escuela fabricante de obreros en serie.

La escuela debe liberar al alumno, fomentar la creatividad de cada uno, elevarle a ambiciones más elevadas que un sueldo.

¿Y eso es posible en Bután?

Sí, desde que el rey tuvo una inspiración…

¿Qué inspiración?

Abdicó, convocó elecciones libres y creó el índice de felicidad nacional bruta (FNB).

¿Felicidad nacional bruta?

Un índice nuevo y distinto para valorar a los países. Entendió que medirse por el producto interior bruto (PIB) es reduccionista: no avala el bienestar de los ciudadanos.

Pero la riqueza sí ayuda al bienestar…

¿Tu bienestar sólo depende de la riqueza material? Hay otros factores inmateriales…

¿Qué factores?

La bondad, por ejemplo. Aprender a vivir feliz, por ejemplo. Mis alumnos reflexionan sobre cómo sería la vida sin poesía, pintura, música, belleza… De ahí la relevancia de la educación, que afirma la santidad de la vida.

Suena muy místico.

No, suena a vivir de un modo más armonioso contigo mismo, con tu familia, con tu sociedad y con tu entorno.

Pero todos queremos ser más ricos.

Un país puede ser muy rico pero su gente llevar una vida muy torturada. Un país puede ser menos rico ¡pero su gente llevar una vida más armónica!

¿Y el índice de FNB mide eso?

Sí, la buena vida de los habitantes de un país.

¿Son felices todos en Bután?

No: estamos en un proceso, tenemos ese proyecto aspiracional. ¡Y la educación es fundamental!

¿Qué hacen?

Desplegamos una red de escuelas verdes y enseñamos una relación armónica con la naturaleza, porque explotar los recursos naturales hasta destruir el entorno no conllevará bienestar a largo plazo, por mucha riqueza material que genere a corto plazo.

Muy sensato.

Queremos educar para la felicidad de las generaciones venideras, no sólo de la presente.

Por ejemplo.

Con los alumnos reflexionamos sobre enunciados como “¿ser importante es mejor que ser bueno?”, “¿qué cualidades nos diferencian del resto de los animales?”, “¿cómo reaccionar si en una compra te devuelven más cambio del que te corresponde?”, “¿cuándo fue la última vez que ayudaste a alguien a sentirse mejor?”…

¿Su rey estuvo inspirado o le asesoraron filósofos?

Era un joven ardoroso pero sabio, se le ocurrió a él, a Jigme Singye Wangchuck: vio que todos necesitamos un sueño, y los países también, una estrella a la que mirar.

¿Qué hace hoy el rey?

Tras abdicar hace diez años, se fundó una monarquía constitucional y hoy reina su hijo, Jigme Khesar Namgyal Wangchuck, que tiene 35 años.

¿Están notándose ya los efectos de su aspiración?

Para empezar, el 60% de nuestro territorio son bosques que no podemos destruir, eternamente protegidos, y preservamos nuestras tradiciones sin renunciar a la tecnología y la modernidad.

¿No desfallecerán?

No, por mucho que sea más fácil conseguir un alto PIB que un alto FNB, a corto plazo. Pero nos interesan más la equidad, la justicia, la bondad, la inteligencia, la salud de la tierra… que la renta. ¡Esto es más difícil, pero más deseable! Pensamos a cinco generaciones vista.

Dígaselo a los políticos de aquí.

El índice FNB es una tabla que pondera indicadores materiales e inmateriales, objetivos y subjetivos, en el que aunamos economía, conocimiento y conciencia, porque ya sabemos que lo que de verdad cuenta no es siempre lo que puede contarse.

Entrevista de La Contra de La Vanguardia. Por