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Estudio la relación entre humanos y otros animales

Pauleen Bennett, antrozoóloga; estudia la relación entre los humanos y otros animales

felicidad perros y humanos
Tengo 52 años. Australiana. Vivo en pareja en una granja a dos horas de Melbourne. Doctora en Neuropsicología. Lidero un grupo de investigación en antrozoología en la Universidad de La Trobe. Debemos hacer todo el bien posible, y mi manera es intentar mejorar la relación entre humanos y animales

¿Estudia usted la relación entre las personas y sus mascotas?

Sí, porque creo que si mejoramos esas relaciones el beneficio se extenderá a las relaciones con otros animales y con el entorno. ¡Me encanta mi trabajo!

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«Mi madre decía que debía rezar por las personas que me discriminaban»

La entrevista siguiente me ha recordado (aunque no está ligado directamente) al Hoo’ponopono, por aquello de perdonar, respetar e incluso amar a aquel que te molesta.

 

Simon Estes, bajo-barítono, nieto de esclavos
Cumplo 78 años. Nací en Centerville, Iowa, viví muchos años en Zurich y ahora soy catedrático en la Universidad de Iowa. Casado, tengo tres hijas. Todos deberíamos aprender a vivir juntos con amor, paz y compasión. Hay que tener el valor de perdonar. Hoy vivo para servir a Dios y a los niños

foto de Ana Jiménez

Su abuelo era esclavo.

Lo vendieron por 500 dólares. Mis tres hermanas y yo nacimos en una casita de cuatro metros cuadrados, sin electricidad ni agua ni lavabo.

¿Padre analfabeto?

Sí, trabajaba en una mina de carbón. Y yo a los 11 años ya era limpiabotas.Tuve que fregar lavabos, suelos y ventanas para pagarme la universidad. A menudo no tenía suficiente dinero para comer, pero nunca le dije a nadie que tenía hambre.

Arreciaba la discriminación en EE.UU.

No se nos permitía ir a las piscinas en las que nadaban los blancos, ni sentarnos en la platea en el cine, y no había justicia para nosotros. Pero mi madre decía que debía rezar por las personas que me discriminaban.

A veces hay que rebelarse y no solo rezar.

A mi padre lo ingresamos por un fuerte dolor en el abdomen pero el médico diagnosticó problemas de corazón. Cuando pedí consultar con un cardiólogo se enfadó muchísimo: “¿Dónde ha aprendido usted esa palabra? Su padre es un viejo y va a morirse de todos modos”. Al día siguiente murió tras grandes sufrimientos y la autopsia reveló que lo mató una apendicitis.

¡Qué rabia!

“No odies a este médico por lo que le ha hecho a tu padre, reza por él –me dijo mi madre–. Nunca odies a quien te daña, porque si la amargura logra instalarse en tu corazón, enfermarás”. Me resultó muy difícil pero la obedecí.

Denunciar no es odiar.

Era el año 1961, ni se me pasó por la cabeza. Sobrevivir nos ocupaba la vida. Pero aunque fuéramos pobres siempre fuimos felices. En casa teníamos un viejo piano que mi madre tocaba.

¿Qué decidió estudiar?

Psicología, hasta que un profesor me oyó cantar en el coro y me dijo que tenía voz de cantante de ópera. Yo no había oído una ópera en mi vida y me prestó unos discos. “Señor Kellis, esta cosa me gusta”, le dije al día siguiente, y acabé en una escuela de música en Nueva York. En 1965 empezó mi carrera en la ópera de Berlín.

¿Aprendieron a valorarle en EE.UU.?

Vivía en Nueva York, había actuado en Berlín, París, Viena, Londres, Madrid… Recuerdo que de nuevo llamé a mi madre llorando: “Madre, no me dejan cantar en las óperas de mi propio país”. Y mi madre volvió a repetirme: “Pues arrodíllate y reza por esas personas. Nunca te conviertas en una persona amarga, sigue siendo humilde y acabarás triunfando”. Obedecí.

Y cantó en la Metropolitan Opera.

Sí, en todas las operas de EE.UU. Pero el único país que me pagó lo mismo que a mis compañeros fue España.

¿Y sus compañeros no señalaban esa discriminación?

No, he cantado con Pavarotti y Plácido Domingo compartiendo protagonismo y ellos cobraban muchísimo más que yo. Pero Placido siempre me invitó a cantar y me pagaba un poco más de lo habitual.

La suya es una historia increíble.

He cantado 102 papeles diferentes con 115 orquesta del mundo en 84 teatros líricos distintos de todos los continentes salvo en la Antártida.

Se negó a cantar en Sudáfrica.

A causa del apartheid. Entonces me ofrecieron una enorme suma de dinero y les dije que cantaría si la mitad del público eran negros y me concedían una entrevista televisada con el presidente Botha.

Es usted un hombre de principios, qué gusto.

Los principios son mucho más importantes que el dinero. Cuando Mandela subió al poder fui el primer negro que cantó allí en la ópera.

Ha cantado usted para reyes, seis presidentes norteamericanos y varios Nobel…

Cuando pienso en mi pasado no puedo créemelo, y todo gracias a que mi padre y mi madre me enseñaron a amar, a ser fuerte, a ser honrado y seguir siendo siempre humilde.

Parece que el racismo está reviviendo.

Hoy ya no te linchan ni te cuelgan, pero los negros, entre otras injusticias, seguimos cobrando menos que los blancos como ocurre con las mujeres. La manera de luchar contra eso es a través de la educación: cuando las personas se forman saben comunicarse y cómo luchar para defender sus derechos, por eso siempre he donado la mitad de mis ingresos para que jóvenes sin recursos puedan ir a la universidad.

¿Sufrió discriminación en la universidad?

En el instituto era el único negro de mi clase. Un día mis amigos blancos me propusieron ir al cine con ellos. Entramos y yo me fui directo arriba, junto a los lavabos, que es donde se sentaban los negros, pero mis amigos insistieron en que fuera con ellos. Entonces el director me chilló. “¿Dónde te crees que vas?”, y mis amigos, niños ricos de Centerville, le dijeron que o callaba o harían que lo despidieran.

¿Los jóvenes tienen menos prejuicios?

Sí. A partir de entonces mis amigos negros también se sentaron abajo.

¿Qué ha entendido del ser humano?

El amor es la mayor fuerza que tenemos, pero le sigue el odio muy de cerca. El ser humano nunca ha vivido en paz. Nos enfrascamos en guerras y sólo cuando ya hay miles de muertos los líderes se sientan a negociar.

Absurdo, sí.

Al final todo tiene que ver con el control y la posición de fuerza. Los líderes envían a la gente a morir mientras ellos se quedan en sus despachos. Solo el amor puede acabar con eso.

Entrevista de La Contra de La Vanguardia. Por IMA SANCHÍS

Saludable bondad

Cuando habla su voz te retumba en el estómago, es alto y esbelto como un pino y la ciencia debería estudiar su genética, porque les aseguro que la edad biológica de este grande de la lírica no va más allá de los 65 años. Se ve que ser buena persona le sienta de maravilla. Sigue en activo y donando la mitad de lo que gana para que jóvenes sin recursos estudien una carrera desde que en 1985 creó el Simon Estes International Foundation for Children, y este año se ha propuesto salvar la vida de millones de niños africanos que mueren como moscas debido a la malaria y se ha comprometido a ofrecer conciertos benéficos por todo el mundo. Ha participado como jurado en el 53 Concurso Internacional de Cant Tenor Viñas.

Ho’oponopono

Hoʻoponopono (ho-o-pono-pono) es un arte hawaiano muy antiguo de resolución de problemas basado en la reconciliación y el perdón.

La frase clave que hay que repetir constantemente es: «Lo siento mucho. Por favor, perdóname. Te amo. Gracias»

Fuente: www.amarseaunomismo.com

“Hoʻoponopono” se define en el diccionario hawaiano11 como “higiene mental: conferencias familiares en donde las relaciones se corrigen a través de la oración, discusión, confesión, arrepentimiento, compensación mutua y el perdón» Literalmente, hoʻo es un vocablo utilizado para convertir en verbo al sustantivo siguiente. En éste caso transforma en verbo al sustantivo «pono«, que es definido como

«bondad, rectitud, moralidad, cualidades morales, procedimiento apropiado o correcto, excelencia, bienestar, prosperidad, beneficio, condición verdadera o natural, deber, adecuado, propio, justo, virtuoso, equitativo, beneficioso, exitoso, en perfecto orden, preciso, correcto, facilitado, aliviado, deber, necesario.»

Ponopono es definido como “enderezar; poner en orden o en forma, corregir, revisar, ajustar, enmendar, regular, arreglar, rectificar, ordenar, arreglar ordenada o pulcramente.”

Más info en Wikipedia

 

 

Mormah Simeona (la maestra de Ihaleakalá) nos trajo estas enseñanzas y las actualizó para los tiempos modernos. En el pasado toda la familia tenía que estar presente, y uno en uno iban pidiendo perdón a los otros. Ahora sabemos que no hay otros ahí afuera. Son sólo nuestros pensamientos de la otra persona, nuestras propias memorias de la otra persona. Entonces, tomamos 100% de responsabilidad y limpiamos esas memorias.

Lo que se borra de nosotros se borra de los demás, nuestra familia, parientes y ancestros, e inclusive de la Tierra. Se borra de todo. No tienes que estar en presencia de otros para pedir su perdón o para perdonarlos, ahora puedes hacerlo desde tu propio hogar.

Las memorias están todas dentro nuestro; a medida que limpiamos, lo que se borra de nosotros, se borrará de ellos sin la necesidad de estar en su presencia o de tener que hablar con ellos.

Todo lo que aparece en nuestra vida es un pensamiento, una memoria, un programa funcionando (un error) y aparece en nuestra vida para darnos una oportunidad de soltar, de limpiar, de borrar. Ho’oponopono es la tecla de borrar en el teclado de nuestra computadora.

Más en esta web

 

Henry Ford y Objetivos (29)

 

 

 

 

 

 

 

 

«Obstacles are those frightful things when you take your eyes off your goal»

Henry Ford

 

Traducción: » Los obstáculos son esas cosas espantosas que ves cuando quitas la vista de tu objetivo »

Todas las personas se encuentran dificultades en su camino hacia la realización de sus sueños/metas/objetivos. Una de sus virtudes es que saben dónde focalizar su atención. No es que no vean los peligros, dificultades, etc. simplemente los contemplan el tiempo estrictamente necesario, hacen un análisis calculando el riesgo y entonces si siguen adelante, ponen su atención en lo que sí quieren en lugar de en todas las cosas malas que pueden ocurrir.

A escala menor y para que se entienda:

ASCENSOR

  • una persona con fobia a subir en ascensor. Me encontré con una paciente que, simplemente al ver un ascensor o imaginarse que entraba en un ascensor rápidamente activaba en su mente una serie de imágenes o película en la que se veía a sí misma atrapada en el ascensor, asfixiándose y muriéndose… y se creía eso que veía, como algo que le podría pasar… por tanto, no subía en ascensor.
  • una persona normal antes de subir en el ascensor está pensando en lo que va a hacer cuando llegue a su casa, trabajo, etc. (dependiendo de dónde esté el ascensor). O no piensa, o piensa en cosas que nada tienen que ver con su ascensor. Por tanto, sube. Ligándolo con la frase de Henry Ford, al no ver ningún peligro y pensar sólo en lo que hará después pues sube en ascensor, aprovecha la comodidad de no tener que subir las escaleras a pie y llega a su destino/objetivo.

CONFERENCIANTE

  • un conferenciante simplemente tiene en mente su objetivo, es decir, «lo que quiere transmitir en esa conferencia».
  • una persona con miedo a hablar en público pensará en todo lo malo que puede ocurrirle («se reirán de mí, me quedaré bloqueado, haré el ridículo»…) en lugar de en aquello que quiere transmitir (su objetivo) por lo que simplemente, EVITARÁ dar la conferencia y seguirá con su miedo a hablar en público.

Ligándolo de nuevo con lo que Henry Ford dice:

SI PIENSAS EN PELIGROS, los verás, te asustarás y no harás aquello que querías.

Si sólo piensas en aquello que quieres (y minimizas o reduces al máximo o a nada los posibles obstáculos/peligros) es mucho más probable que te pongas en marcha hacia tu destino/objetivo e, incluso, se haga realidad.

 

Poco y suave (28)

Ayer estaba en el vestuario del gimnasio y oí una conversación entre dos personas en las que uno le decía al otro algo así como:

Con los estiramientos… Poco y suave.
A la que te pasas un día… Mierda
A la que no haces… Mierda.

Bien, ¿por qué pongo esto aquí? Porque esto vale para casi todo.

Poco y suave, con continuidad, se obtienen buenos resultados.

Y una buena forma de hacerlo, así, poco y suave, es con los mini hábitos.

Un bebé, al crecer, lo hace creciendo lenta y suavemente. Nadie crece 10 cms en un día. Pero todos crecen, un día un poco, otro día un poco más… y hay quién llega hasta los 2’15 metros de altura… e incluso más.

Lo mismo con un bebé al ganar peso.

Lo mismo un niño que aprende a hablar…

Lo mismo un niño que aprende a socializarse

El ritmo natural es lento y suave. No se pasa de los 2º C del invierno a los 38ºC del verano en un solo día. Entre medio hay muchos días de transición: POCO Y SUAVE

Compartir (24)

En un restaurant al que suelo ir en la pared, en letras MEGAGRANDES aparece la palabra COMPARTIR. Me llamó la atención que pusiera esa palabra en la pared, tal cual, en letras enormes… y me hizo pensar…

Da la casualidad que en ese restaurant es donde he visto a los camareros, cocineros, etc. de más buen humor… con un mejor trato entre ellos (parecen como amigos) y con los clientes.

Me parece que NO es casualidad que esté esa palabra ahí y que el personal que trabaja allí se comporte de la manera descrita. Es más… en su ropa de trabajo todos los empleados en su espalda llevan puesto su nombre de pila (como si de una camiseta de fútbol se tratase, solo que en este caso es la ropa de trabajo de cada uno según su puesto).

En el restaurant:

  • valoran el COMPARTIR
  • los empleados son considerados personas dignas de destacar y se les reconoce (no es un camarero, es Juan).

No sé exactamente que es lo que comparten en el restaurant (no he preguntado) pero repasando mi vida cuando yo he compartido cosas buenas que tenía muchas veces han ocurrido cosas buenas/bonitas. Y me parece que no soy el único.

A continuación te pongo un texto del libro «LA ACTITUD MENTAL POSITIVA: Un camino hacia el éxito» de NAPOLEÓN HILL y W. CLEMENT STONE.

 

Helen Keller contaba sus ventajas y se mostraba profundamente agradecida por ellas. Después compartió la maravilla de estas ventajas con otras personas e hizo que éstas se sintieran felices. Dado que compartía lo que es bueno y deseable, atrajo hacia sí muchas más cosas buenas y deseables. Porque cuanto más se comparte, tanto más se tiene. Y, si usted comparte la felicidad con los demás, la felicidad crecerá, en su interior.
En cambio, si comparte la aflicción y la desgracia, atraerá hacia sí la aflicción y la desgracia. Todos conocemos a ciertas personas que tienen eternamente problemas o bien oportunidades disfrazadas. Lo suyo son los problemas. Cualquier cosa que les ocurra no está bien. Y ello se debe a que siempre están compartiendo sus problemas con los demás.
Hay muchas personas solitarias en este mundo que buscan el amor y la amistad, pero nunca los encuentran. Algunas repelen lo que buscan con una AMN. Otras se acurrucan en sus rincones y nunca se atreven a salir. No comprenden que, cuando uno sustrae a los demás lo que es bueno y deseable, su porcentaje de cosas buena s y deseables disminuye.
Otras personas, en cambio, tienen el valor de hacer algo respecto a su soledad y hallan la respuesta, compartiendo lo bueno y lo hermoso con los demás.
Sé egoísta y comparte.

 

Características del buen coach (19)

Un buen coach tiene las siguientes características:

1. Es intuitivo y sabe cómo crear el espacio propicio para la auténtica comunicación. Dice la verdad con honestidad y respeto.

2. Piensa, siente y actúa como socio y colega de su cliente. A la hora de plantearle un objetivo es como si lo hiciese suyo. Su vitalidad y entusiasmo parecen contagiosos, y en efecto lo son.

3. Demuestra sentido común y ecuanimidad. Es humilde; sabe que todos tenemos dentro las respuestas y no permite que sus emociones o sus juicios interfieran en el proceso de coaching.

4. Posee una marcada identidad individual. Se valora a sí mismo y es genuino. Es de las personas que inspiran confianza.

5. Tiene capacidad de desarrollo personal y ejerce interés sobre ella. Su formación y su evolución son sus objetivos principales. Siempre está interesado en seguir aprendiendo.

6. Vive con integridad y coherencia. Sabe cómo satisfacer sus propias necesidades siendo fiel a sus principios.

7. Cuenta con un buen sistema de apoyo en su propia vida. Transmite equilibrio, libertad y fortaleza.

8. Es creativo y está abierto a nuevas ideas, a nuevos caminos. Tratar con él nos inspira y pone en marcha nuestra propia creatividad.

9. Es natural y optimista. Nos agrada como nos habla y, sobretodo, cómo nos escucha. En su presencia nos sentimos bien con nosotros mismos.

10.Es el mejor inspirador para que hallemos nuestras propias soluciones y para alcanzar las metas que nos marquemos en la vida.

Fuente: Coaching Madrid

Imagen: http://pixabay.com/es/users/geralt-9301/

 

Lo mejor de estas elecciones catalanas… (Orgullo cívico) (18)

El pasado 27 de septiembre hubo en Catalunya unas elecciones parlamentarias con carácter de referéndum… En mi opinión, lo más destacable de este «proceso» es el comportamiento de la sociedad (tanto en Catalunya como en el resto de España). A continuación pongo unas palabras de Lluís Amiguet (periodista de La Vanguardia) que suscribo totalmente.

 

(30/9/2015)

Déjenme sentirme orgulloso, junto a Arango, de mi sociedad, la catalana, que vive con madurez cívica un proceso trascendental; junto a otra, la española, que la ha sabido respetar. No ha habido en toda España ni una sola manifestación contra la secesión catalana ni ha habido en toda Catalunya un solo brote de violencia mientras independentistas y no independentistas defendían su causa. Ojalá los políticos –empezando por los que gobiernan– respondieran al anhelo de soluciones políticas para nuestros problemas políticos que manifestamos en las encuestas y las urnas. Una y otra vez las mayorías piden diálogo, política y acuerdos a los gobernantes. Háganles caso o tendrán que aceptar otra derrota electoral.

 

La habilidad de ser tu mejor amigo (23)

¿Tienes algún «mejor amigo»? Supongo que sí.

Cuando tiene un problema o algo le va mal, ¿tú tienes buenas palabras hacia él o directamente lo hundes en la miseria?

Cuando él tiene dudas acerca de su futuro, ¿tú intentas aportarle serenidad, confianza, cosas positivas… o le dices «esto está jodido, olvídate que lo tienes perdido»?

Supongo que lo tratas bien, le das ánimos, esperanza, lo escuchas, etc.

Ok.

Y cuando te pasa a tí que tienes un problema o algo te va mal, ¿eres tú mejor amigo? O eres un alguien que pasaba por ahí y le importa 3 pimientos y lo único que sabe decir es «y si pasa esto aún será peor… si ocurre tal cosa será un gran problema… etc»

No todo el mundo es su mejor amigo, más bien hay relativamente pocas personas que sean el mejor amigo/a de uno mismo.

Pero la buena noticia es que se puede entrenar. El ser tu mejor amigo no viene configurado en un GEN, ni en una estructura cerebral que sólo tienen algunas personas… es simplemente un hábito y una intención que forman una habilidad (skill en inglés, me gusta esa palabra). Y puedes entrenarla. Te animo.

Si bien he de decirte que, como todo, el ser tu mejor amigo o intentarlo al menos, va ligado a tu conjunto de creencias.

Si tienes una creencia del tipo «no me merezco estar bien» o alguna otra negativa incompatible con «ser tu mejor amigo» entonces no podrás/no te plantearás ser tu mejor amigo.

Pero otra buena noticia, estoy que me salgo, no paro de dar buenas noticias… es que las creencias se pueden (detectar y) cambiar.

 

El arquero y el resultado (22)

En inglés:

When an archer is shooting for nothing, he has all his skill.
If he shoots for a brass buckle, he is already nervous.
If he shoots for a prize of gold, he goes blind or sees two targets —
He is out of his mind!
His skill has not changed. But the prize divides him.
He cares. He thinks more of winning than of shooting–
And the need to win drains him of power.
-Chinese sage Chuang Tzu

 

Traducción adaptada en castellano:

Cuando un arquero tira porque sí, sin esperar nada, él tiene toda su habilidad.

Si tira para obtener ni que sea una hebilla de cobre, ya está nervioso.

Si tira para obtener una medalla de oro, él está ciego o ve dos objetivos.

Está distraído!

Su habilidad no ha cambiado. Pero el deseo de obtener la medalla lo hace peor.

A él le importa. Está pensando más en ganar que en tirar.

Y la necesidad de ganar le roba su habilidad, su poder.

Chinese sage Chuang Tzu

 

Si te preocupas por el resultado, no vas bien. Es bueno tenerlo en mente, pero disfrutando del proceso y estando bien tanto si lo obtienes como sino.

Paradójicamente, es la manera en que más probabilidades tienes de obtener el resultado deseado.