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El arquero y el resultado (22)

En inglés:

When an archer is shooting for nothing, he has all his skill.
If he shoots for a brass buckle, he is already nervous.
If he shoots for a prize of gold, he goes blind or sees two targets —
He is out of his mind!
His skill has not changed. But the prize divides him.
He cares. He thinks more of winning than of shooting–
And the need to win drains him of power.
-Chinese sage Chuang Tzu

 

Traducción adaptada en castellano:

Cuando un arquero tira porque sí, sin esperar nada, él tiene toda su habilidad.

Si tira para obtener ni que sea una hebilla de cobre, ya está nervioso.

Si tira para obtener una medalla de oro, él está ciego o ve dos objetivos.

Está distraído!

Su habilidad no ha cambiado. Pero el deseo de obtener la medalla lo hace peor.

A él le importa. Está pensando más en ganar que en tirar.

Y la necesidad de ganar le roba su habilidad, su poder.

Chinese sage Chuang Tzu

 

Si te preocupas por el resultado, no vas bien. Es bueno tenerlo en mente, pero disfrutando del proceso y estando bien tanto si lo obtienes como sino.

Paradójicamente, es la manera en que más probabilidades tienes de obtener el resultado deseado.

FELICIDAD (15)

[…] «QUIERO SER FELIZ..» Es el estribillo de una popular canción empieza con unas palabras que contienen una gran dosis de verdad: «Quiero ser feliz, pero no seré feliz hasta que te haga feliz a ti también».

Uno de los medios más seguros de alcanzar la felicidad consiste en dedicar las propias energías a hacer feliz a otra persona. La felicidad es algo escurridizo y transitorio. Y si usted la busca, observará que es huidiza. En cambio, si trata de hacer feliz a otra persona, la felicidad vendrá a usted.

La escritora Claire Jones, esposa de un profesa del Departamento de Religión de la Universidad de Oklahoma. nos habla de la felicidad que ambos experimentaron durante los primeros tiempos de su matrimonio. Durante los dos primeros años de nuestro matrimonio, vivíamos en una pequeña ciudad -recuerda-, y nuestros vecinos eran un matrimonio muy anciano, con la esposa casi ciega y sentada en una silla de ruedas. El anciano. que tampoco disfrutaba de muy buena salud, llevaba la casa y la cuidaba.

Mi marido y yo estábamos adornando nuestro árbol de Navidad unos días antes de Navidad, cuando decidimos, impulsivamente adornar un árbol para el matrimonio de ancianos. Compramos un árbol pequeño, lo adornamos con espumillón y luces, le colgamos unos regalitos y la víspera de Navidad se lo llevamos.

La anciana lloró al vislumbrar borrosamente las centelleantes luces. Su marido no hacia más que repetir: «Hacía muchos años que no teníamos un árbol». Se pasaron todo el año siguiente hablándonos del árbol cada vez que los visitábamos.

A la siguiente Navidad, ambos ya se habían mudado de casa. Hablamos tenido con ellos un pequeño detalle. Pero nos sentíamos felices de haberlo hecho.

La felicidad que experimentaron como consecuencia de su amabilidad fue un sentimiento muy profundo y afectuoso, cuyo recuerdo les acompañará para siempre. Fue aquella clase especial de felicidad que experimentan todos aquellos que hacen el bien.

Sin embargo. la clase de felicidad más común y constante se parece más a un estado de satisfacción: un estado en el que no se es feliz ni desgraciado.

Es usted una persona feliz durante el periodo en el que siente especialmente aquel positivo estado mental en el que se siente usted feliz junto con un estado «neutral» de la mente en el que no se siente desgraciado.

Y usted puede ser feliz, sentirse satisfecho o ser desgraciado. Porque la elección depende de usted El factor determinante estriba en el hecho de que usted se halle bajo la influencia de una Actitud Mental Positiva o bien negativa. Y este factor puede usted controlarlo.

[…]

Fuente: W. Clement Stone en su libro «La actitud mental positiva: un camino hacia el éxito» en la página 98

Consejos de Richard Bandler para tener éxito en los negocios (5)

En un vídeo que me ha llegado de Nlp LifeBernardo Moya entrevista a Richard Bandler (co-creador de la PNL) y le pregunta: ¿Cuáles son las mejores estrategias para tener éxito en los negocios?

  • The thing I have learned from looking at successful businesspeople is they start out with the believe they can do something and they fuel it with determination.

Lo que he aprendido observando a personas con éxito en los negocios es que empiezan con la fuerte creencia de que pueden hacer algo (llevar a cabo su proyecto/propósito/idea) y la impulsan con determinación.

(Lo pongo en inglés y castellano para que el que entienda inglés capte la idea exacta que quería transmitir Richard Bandler. Las traducciones a veces se pueden distanciar un poco del sentido original).

  • Success in business isn’t done just from a good idea. It requires the ability to do a whole set of things. One is to determine who do you can trust to do what and get the right people in the right jobs.

El éxito en los negocios no viene sólo de tener una buena idea. Requiere la habilidad de hacer muchas cosas. Una es determinar en quién puedes confiar para que haga algo y colocar la gente adecuada en los puestos adecuados.

Las personas de éxito en los negocios:

  • Evitan poner en los diferentes puestos a amigos, conocidos… ponen a aquella persona que tiene el talento/habilidad de hacer bien esa función que requiere el puesto, a aquella persona que está cualificada para el puesto. (Si además es conocido o familiar ok, pero lo importante y básico es que esté cualificada para el puesto).
  • Toman buenas decisiones (saben diferenciar en su mente cuáles son buenas decisiones de cuáles son malas; y esto lo hacen gracias a las submodalidades -término de la PNL-)
  • Tienen la habilidad de mantenerse motivados.
  • Determination is the harder it gets the more you power on.

Determinación es que «cuánto más difícil se vuelve más energía vuelcas en tu propósito«.

  • Tienen la habilidad de adaptarse a la economía, política… Las situaciones cambian constantemente, por lo que en lugar de resistirse a ellas se adaptan a ellas:

Adáptate a la situación, mira hacia delante/al futuro, acepta lo que está pasando y haz las modificaciones en tu negocio para obtener lo que quieres/ir hacia donde quieres ir.

  • Los humanos son más felices cuando tienen un propósito.
  • If your purpose is to be successful become determined and you will.

Si tu propósito es ser exitoso conviértete en una persona determinada a ello y lo serás.

 

Nota adicional: aquí en este vídeo no lo dice pero en otra entrevista/conversación le oí decir algo así como «decidir algo y esforzarse hasta el extremo, desfondarse, pasarlo mal, reventarse por el camino, etc etc para conseguir algo tampoco es la manera adecuada… Busca otra manera de llegar al mismo sitio mientras lo pasas bien, que sea cómoda y saludable. Esa es mi sugerencia y supongo que Richard Bandler estaría de acuerdo.

En mi opinión no merece la pena pasarlo fatal para algún día quizás llegar a algún sitio y decir: «Vaya! he llegado! Pero a que precio».

Disfruta el camino, con lo bueno que haya y lo menos bueno que te encuentres.

 

 

 

Liudmila Petrushévskaya y la CREATIVIDAD (3)

Liudmila Petrushévskaya es «la literata viva más célebre de Rusia, pero lo que me impone es su personalidad» dice el periodista que la entrevista para la Vanguardia.

 

 

En un momento de la entrevista, casi hacia el final, el periodista le pregunta acerca de su obra literaria:

¿Qué busca contar con sus textos?

– Cuento lo que me dictan

¿Quién le dicta?

– Quien haya por ahí, Dios, el universo… me siento frente al papel en blanco, espero, escribo una frase… y luego viene todo lo demás. Ya le digo, escribo al dictado.

Qué bien.

– Durante años a mi hijo le costaba dormir porque percibía que por la noche cuando me sentaba a escribir, empezaban en casa cosas interesantes… Y hoy dirige una revista que se titula ¡No durmáis!, ja, ja…

¿No le asombra que le pase esto?

– No. Es como en la escuela: el que dicta va dictando a todos los alumnos. Y yo escribo mi dictado, y usted escribe el suyo.

…. (continúa la entrevista con otros temas)

 

¿Por qué pongo este fragmento? Porque tiene que ver con lo que explica Elisabeth Gilbert en el vídeo de más abajo y que me pareció interesantísimo y, quizás, ¿útil? Creo que sí, estoy empezando a comprobarlo jeje…

 

Escrito por el periodista que la entrevistó:
Es la literata viva más célebre de Rusia, pero lo que me impone es su personalidad Avisa que no posará para la foto, que no mirará a cámara. Se sienta y Jordi Play, mi fotógrafo, intenta desplazar la mesa, pero ella vuelve a acercársela. «Media hora», sentencia, seca, cansada. Empiezo, y antes le susurro a Play: «Tómalo como un reto, a ver qué te sale». Ella empieza a hablar en ruso, sin mirarme… y me asombro al oír al intérprete: antes de preguntarle, está explicando lo que pensaba preguntarle. Todo. Un poco bruja o maga sí es.

Fuente: La Contra de la Vanguardia (28 May 2015)

 

Te invito a relacionarlo con lo explicado por Elisabeth Gilbert en su conferencia de Ted titulada «El genio de la Creatividad»:

El Genio de la Creatividad (por Elisabeth Gilbert) (2)

Cuando estudiaba la carrera de Psicología en la Universidad de Barcelona, un día, un profesor, hablando sobre la creatividad dio esta definición (que me pareció muy acertada):

La creatividad es la capacidad de hacer asociaciones remotas.

En este vídeo que tienes a continuación se da un enfoque / explicación posible de la creatividad TOTALMENTE / TREMENDAMENTE diferente… Y me gustan los dos. Te invito a que lo veas porque además de interesante (en mi opinión) la conferenciante -Elisabeth- es agradable y divertida.

 

Video subtitulado y distribuido bajo los términos de uso de TED Conferences LLC.
http://www.ted.com/index.php/pages/view/id/195
Video original en TED
http://www.ted.com/talks/lang/eng/elizabeth_gilbert_on_genius.html
Subtitulado para Youtube en Español por Ajmme Kajros
Su Blog:
http://ajmmekajros.com/anamnesis
Descarga compatible con reproductores DivX:
http://ajmmekajros.com/anamnesis/index.php?p=353#descarga
Video redistribuido y subtitulado en español bajo las políticas de uso de TEDTalks :
http://www.ted.com/index.php/pages/view/id/195

 

Elizabeth M. Gilbert (18 de julio de 1969; Waterbury, Connecticut) es una escritora estadounidense que ha escrito novelas, ensayos, historias cortas, biografías y memorias.

Hija de un ingeniero químico y una enfermera, Elizabeth creció junto a su hermana Catherine Gilbert Murdock en una granja dedicada a la plantación de árboles de Navidad en Lichtfield (Connecticut). La familia vivió en el campo sin televisión ni tocadiscos, por lo que todos los miembros leían mucho y escribían pequeñas historias y obras de teatro para divertirse.

Elizabeth asistió a la NYU, donde se graduó en 1991 con un doctorado en Ciencias políticas. A partir de entonces llevó una vida medianamente vagabunda: fue cocinera, camarera y cadete en una revista con el fin de escribir sobre dichas experiencias. Por ejemplo, su etapa como cocinera dio pie a varias historias cortas y a su libro El último hombre americano.

Elizabeth M. Gilbert ha publicado varios libros, pero aquél con el que obtuvo fama mundial es «Come, reza, ama», publicado en 2006. En esta memoria narra la búsqueda espiritual y personal que emprendió durante un año.

Fuentes:

http://es.wikipedia.org/wiki/Elizabeth_Gilbert

http://en.wikipedia.org/wiki/Elizabeth_Gilbert

 

 

 

Transcripción del vídeo en español

Soy una escritora. Escribir libros es mi profesión pero es más que eso, por supuesto. Es también el gran amor y fascinación de mi vida. Y no espero que eso vaya a cambiar nunca. Pero, dicho esto, algo un poco peculiar ha ocurrido recientemente en mi vida y mi carrera, lo que ha causado que tenga que recalibrar completamente mi relación con este trabajo. Y lo peculiar es que recientemente escribí este libro, esta memoria llamada «Eat, Pray, Love» («Come, Reza, Ama») que, decididamente a diferencia de mis libros anteriores, salió al mundo por alguna razón, y se convirtió en un enorme, mega-sensacional e internacionalmente exitoso libro. El resultado de esto es que a donde quiera que vaya, la gente me trata como si estuviera desahuciada. Seriamente – ¡desahuciada, desahuciada! Por ejemplo, se acercan a mí, muy preocupados y dicen, «¿No tienes miedo — no tienes miedo de que nunca puedas superar este éxito? ¿No tienes miedo de que vayas a continuar escribiendo toda tu vida y nunca más vayas a crear un libro que le importe a alguien en el mundo, nunca jamás?»

Así que eso es tranquilizante, saben. Pero sería peor, excepto que recuerdo que hace más de 20 años, cuando empecé a decir — cuando era una adolescente — que quería ser una escritora, me topé con este mismo tipo de reacción basada en miedo. Y la gente preguntaba, «¿No tienes miedo de que nunca vayas a tener éxito? ¿No tienes miedo de que la humillación del rechazo te mate? ¿No tienes miedo de trabajar toda tu vida en este arte y de que nada vaya a salir de eso y de que morirás sobre una pila de sueños rotos con tu boca llena de la amarga ceniza del fracaso?» (Risas) Algo así, saben.

La respuesta – la respuesta corta a todas ésas preguntas es, «Sí.» Sí, tengo miedo de todas esas cosas. Y siempre lo he tenido. Y tengo miedo de muchas, muchas otras cosas que la gente ni siquiera puede adivinar. Como las algas, y otras cosas que dan miedo. Pero, cuando se trata de escribir, en lo que he estado pensando últimamente, y que me he estado preguntando, es ¿por qué? Ya saben, ¿es racional? ¿Es acaso lógico que se espere que uno tenga miedo del trabajo para el que siente que fue puesto en la Tierra? Ya saben, y que es eso que específicamente tienen las carreras creativos que aparentemente nos pone realmente nerviosos sobre la salud mental de los demás de una manera que otras carreras no lo hacen, ¿saben? Como mi papá, por ejemplo, que era un ingeniero químico y no recuerdo ni una vez en sus 40 años de ingeniería química que alguien le preguntara si tenía miedo de ser un ingeniero químico, ¿saben? No sucedía — el ingeniero químico ese, John, ¿como va? Simplemente no pasaba, ¿saben? Pero para ser justos, los ingenieros químicos como grupo no se han ganado una reputación a lo largo de los siglos de ser alcohólicos maníaco-depresivos. (Risas)

Nosotros los escritores, tenemos esa reputación, y no solo escritores, sino la gente creativa de todo tipo, parece tener esta reputación de ser enormemente inestable mentalmente. Y todo lo que tienes que hacer es ver esta sombría lista de muertes sólo en el siglo XX, de mentes creativas magníficas que murieron jóvenes y a menudo por su propia mano, ¿saben? E incluso los que no se suicidaron parecen destruidos por sus dones, ¿saben? Norman Mailer, justo antes de morir, su última entrevista, dijo «Cada uno de mis libros me ha matado un poco más.» Una declaración extraordinaria acerca del trabajo de tu vida, ¿saben? Pero ni siquiera pestañeamos cuando oímos a alguien decir esto porque hemos oído cosas como ésta por tanto tiempo y de alguna manera hemos interiorizado y aceptado colectivamente esta idea de que la creatividad y el sufrimiento están inherentemente ligados y que el arte, al final, siempre llevará a la angustia.

Y la pregunta que quiero hacerles a todos hoy es ¿están todos ustedes a gusto con esa idea? ¿Se sienten cómodos con ella — porque la ven aunque sea a sólo una pulgada de distancia y, saben — yo no me siento cómoda con esa suposición. Creo que es odiosa. Y también creo que es peligrosa, y no quiero verla perpetuada en el próximo siglo. Creo que es mejor si alentamos a nuestras grandes mentes creativas a vivir.

Y definitivamente creo que, en mi caso — en mi situación — sería muy peligroso para mí empezar a fugarme por ese camino oscuro de suposición, particularmente dada la circunstancia en la que estoy justo en este punto de mi carrera. La cual es — ustedes saben, bueno, soy bastante joven, sólo tengo alrededor de 40 años. Tal vez tengo todavía otras cuatro décadas de trabajo en mí. Y es extremadamente posible que cualquier cosa que escriba de ahora en adelante sea juzgada por el mundo como el trabajo que vino después del extraño éxito de mi libro pasado, ¿verdad? Debería decirlo sin rodeos, porque somos todos como amigos aquí — es extremadamente probable que mi mayor éxito ya haya pasado. ¡Oh, Jesús, qué idea! Saben que es el tipo de pensamiento que guía a una persona a beber ginebra a las nueve de la mañana y no quiero hacer eso. (Risas) Preferiría continuar haciendo este trabajo que amo.

Así que, la pregunta se vuelve ¿cómo? Y a mí me parece, después de mucha reflexión, que la forma en la que tengo que trabajar ahora, para seguir escribiendo, es que tengo que crear algún tipo de constructo psicológico de protección, ¿verdad? Tengo que encontrar algún modo de tener una distancia segura entre mí, mientras escribo, y mi ansiedad natural sobre lo que será la reacción a lo que escriba, de ahora en adelante. Y, mientras estuve buscando durante el año pasado modelos de cómo hacer eso he estado mirando a través del tiempo, y he intentado encontrar otras sociedades para ver si podrían tener ideas mejores y más lúcidas que las que tenemos acerca de cómo ayudar a la gente creativa, a administrar los inherentes riesgos emocionales de la creatividad.

Y esa búsqueda me ha llevado a la antigua Grecia y a la antigua Roma. Así que manténganse conmigo, porque esto da la vuelta completa. Pero, en la Grecia y Roma antiguas — la gente no creía que la creatividad venía de los seres humanos, ¿OK? La gente creía que la creatividad era este espíritu asistente divino que venía a los humanos de una fuente distante y desconocida, por razones distantes y desconocidas. Los griegos llamaron a estos espíritus divinos asistentes de la creatividad, «daimones.» Sócrates, popularmente se creía que tenía un daimon que le hablaba con sabiduría desde lejos. Los Romanos tenían la misma idea, pero llamaban a este espíritu creativo incorpóreo un genio. Lo que es genial, porque los Romanos no creían que un genio era un individuo particularmente inteligente. Ellos creían que un genio era este tipo de entidad mágica y divina, que se creía, vivía, literalmente, en las paredes del estudio de un artista, algo así como Dobby el elfo domestico, y que salía y asistía invisiblemente al artista con su trabajo y daba forma al resultado de ese trabajo.

Tan brillante — ahí está, justo ahí esa distancia de la que estoy hablando — ese constructo psicológico para protegerse de los resultados de tu trabajo. Y todos sabían que así es como funcionaba, ¿verdad? Así el artista antiguo estaba protegido de ciertas cosas, como, por ejemplo, demasiado narcisismo, ¿verdad? Si tu trabajo era brillante no te podías atribuir todo el mérito por él, todos sabían que tuviste este genio incorpóreo que te había ayudado. Si tu trabajo fracasaba, no era totalmente tu culpa, ¿saben? Todos sabían que tu genio era algo débil. Y eso es lo que la gente pensaba sobre la creatividad en Occidente por mucho tiempo.

Y entonces llegó el Renacimiento y todo cambió, y tuvimos esta gran idea, y la gran idea fue vamos a poner al ser humano individual en el centro del universo sobre todos los dioses y misterios, y no hay más espacio para criaturas místicas que toman dictado de lo divino. Y es el principio del humanismo racional, y la gente empezó a creer que la creatividad venía completamente del individuo mismo. Y por primera vez en la historia, empiezas a escuchar a gente referirse a este o aquel artista como si fuera un genio en vez de tener un genio.

Y debo decirles, creo que eso fue un gran error. Saben, creo que permitir a alguien, una simple persona creer que él o ella es como, el contenedor, como la fuente, la esencia y el origen de todo misterio divino, creativo, desconocido es quizá demasiada responsabilidad para una frágil psique humana. Es como pedirle a alguien que se trague el sol. Deforma y distorsiona egos, y crea todas estas expectativas inmanejables sobre el rendimiento. Y creo que la presión de eso ha estado matando a nuestros artistas los últimos 500 años.

Y, si esto es verdad, y yo creo que es verdad, la pregunta se vuelve, ¿ahora qué? ¿Podemos hacer esto de una manera diferente? Tal vez regresar a una comprensión más antigua sobre la relación entre humanos y el misterio creativo. Tal vez no. Tal vez no podemos simplemente borrar 500 años de pensamiento humanístico racional en un discurso de 18 minutos. Y probablemente hay gente en esta audiencia que puede tener legítimas sospechas científicas sobre la noción de hadas, básicamente, que siguen a la gente frotando zumo de hada en sus proyectos y cosas así. No voy a conseguir que todos estén de acuerdo conmigo.

Pero la pregunta que quiero presentar es — ¿Por qué no? ¿Por qué no pensar de esta manera? Porque tiene tanto sentido como cualquier otra cosa que yo haya escuchado en términos de explicar la enloquecedora arbitrariedad absoluta del proceso creativo. Un proceso que, como cualquiera que alguna vez haya intentado hacer algo conoce — lo que es decir, básicamente todos los presentes — no siempre se comporta racionalmente. Y, de hecho, a veces puede sentirse definitivamente paranormal.

Hace poco me encontré con la extraordinaria poetisa norteamericana Ruth Stone, que está ya en sus 90 años, pero ha sido una poetisa toda su vida y me dijo que cuando crecía en su Virginia rural, ella estaría trabajando en el campo, y dijo que iba a sentir y oír un poema que venia hacia ella desde el paisaje. Y dijo que era como un atronador tren de aire. Y vendría hacia ella descontroladamente sobre el paisaje. Y lo sentía venir, porque hacía que la tierra temblara bajo sus pies. Ella sabía que solo tenía una cosa que hacer en ese momento, y era, en sus palabras, «correr como una endemoniada.» Y corría como una endemoniada a la casa y era perseguida por este poema, y lo que debía hacer era que tenía que conseguir un pedazo de papel y un lápiz lo suficientemente rápido para que cuando tronara a través de ella, lo pudiera recoger y atraparlo en la página. Y a veces no era lo suficientemente rápida, así que ella estaría corriendo y corriendo, y no llegaría a la casa y el poema la atropellaría y ella lo perdía y ella dijo que seguiría avanzando sobre el paisaje, buscando, como ella dijo, «a otro poeta.» Y a veces existían estas ocasiones — esta es la parte que nunca olvidé — dijo que existían momentos en los que ella casi lo perdía, ¿verdad? Así que, está corriendo a la casa y buscando el papel y el poema la pasaba de largo, y ella agarraba el lápiz justo mientras pasaba por ella, y entonces ella dijo, era como si lo hubiera alcanzado con su otra mano y lo hubiera atrapado. Atrapaba el poema por la cola, y lo tiraba hacia atrás dentro de su cuerpo mientras lo transcribía en la página. Y en estas ocasiones, el poema aparecía en la página perfecto e intacto pero al revés, de la última palabra a la primera. (Risas)

Así que cuando lo escuché pensé — que extraño, así es exactamente mi proceso creativo. (Risas)

Eso no es todo mi proceso creativo — ¡No soy la tubería! Soy una mula, y la manera que tengo de trabajar es que me tengo que levantar a la misma hora todos los días, y sudar y trabajar y pasar por todo eso torpemente. Pero aún yo, en mi mulismo, aún yo me he rozado contra esa cosa, a veces. Y me imagino que muchos de ustedes también. Saben, incluso he tenido trabajo o ideas que vienen a mí desde una fuente que honestamente no puedo identificar . ¿Y qué es esa cosa? ¿Y cómo podemos relacionarnos con ella sin que nos haga perder el juicio, pero, de hecho, nos mantenga cuerdos?

Y para mí, el mejor ejemplo contemporáneo que tengo de cómo hacerlo es el músico Tom Waits, a quien entrevisté hace algunos años para una revista. Y estábamos hablando acerca de esto, y ya saben, Tom, por la mayor parte de su vida ha sido el ejemplo del atormentado artista moderno contemporáneo, intentando controlar y manejar y dominar estos impulsos creativos incontrolables que están totalmente interiorizados.

Pero entonces se volvió más viejo, más tranquilo, y un día estaba conduciendo en la autopista en Los Ángeles me dijo, y fue entonces cuando todo cambió para él. Está conduciendo, y de repente escucha este pequeño fragmento de melodía, que viene a su cabeza como llega la inspiración a menudo, evasiva y sugerente, y la quiere, ustedes saben, es hermosa, y la añora, pero no tiene manera de conseguirla. No tiene un pedazo de papel, no tiene un lápiz, no tiene una grabadora.

Así que empieza a sentir esa vieja ansiedad crecer en él así como, «Voy a perder esta cosa, y entonces esta canción me va a atormentar para siempre. No soy lo suficientemente bueno, no puedo hacerlo.» Y en vez de caer en el pánico, se detuvo. Detuvo el proceso mental completo e hizo algo completamente novedoso. Simplemente miró al cielo, y dijo, «Disculpa, ¿no ves que estoy conduciendo?» (Risas) «¿Te parece que puedo escribir una canción ahora? Si realmente quieres existir, regresa en un momento más oportuno cuando me pueda encargar de ti. Sino, ve a molestar a alguien más. Ve a molestar a Leonard Cohen.»

Y su proceso de trabajo cambió por completo después de eso. No el trabajo, el trabajo aún era a menudo tan oscuro como siempre. Sino el proceso, y la pesada ansiedad a su alrededor fue liberada cuando tomo al genio, y lo saco de su interior donde solo causaba problemas, y lo liberó de vuelta al lugar del que vino, y se dio cuenta que no tenía que ser una cosa interiorizada, atormentadora. Podía ser esta colaboración peculiar, magnífica, extraordinaria tipo de conversación entre Tom y la extraña cosa externa que no era precisamente Tom.

Así que cuando oí esa historia, empezó a cambiar un poco la manera en que yo trabajaba, y ya me salvó una vez. Esta idea me salvó cuando estaba escribiendo «Eat, Pray, Love,» y caí en uno de esos pozos de desesperación en el que todos caemos cuando trabajamos en algo y no está funcionando y empiezas a pensar que va a ser un desastre, que va a ser el peor libro jamás escrito. No solo malo, sino el peor libro jamás escrito. Y empecé a pensar que debería de dejar el proyecto. Pero me acordé de Tom hablandole al aire y lo intenté. Así que levante mi cara del manuscrito y dirigí mis comentarios a una esquina vacía del cuarto. Y dije en voz alta: «Escucha tú, cosa, ambos sabemos que si este libro no es brillante no es enteramente mi culpa, ¿verdad? Porque puedes ver que estoy poniendo todo lo que tengo en esto, no tengo nada más. Así que si quieres que sea mejor, tienes que aparecer y cumplir con tu parte del trato. OK. Pero si no lo haces, sabes, al diablo con esto. Voy a seguir escribiendo porque es mi trabajo. Y quisiera que quede reflejado hoy que yo estuve aquí para hacer mi parte del trabajo.» (Risas)

Porque — (Aplausos) al final es algo así, OK — hace siglos en los desiertos de África del Norte, la gente se juntaba en bailes sagrados con música a la luz de la luna que continuaban durante horas y horas hasta el amanecer. Y siempre eran magníficos, porque los bailarines eran profesionales y eran geniales, ¿verdad? Pero de vez en cuando, muy raramente, algo pasaba, y uno de estos interpretes se volvería trascendente. Y yo sé que ustedes saben de lo que estoy hablando, porque sé que todos han visto, en algún momento, una ejecución así. Era como si el tiempo se detuviera, y el bailarín pasaba por un tipo de portal y no estaba haciendo nada diferente de lo que había hecho las mil noches anteriores, pero todo se alineaba. Y de repente, no parecía ser un simple humano. Estaba iluminado internamente y desde abajo y todo iluminado con divinidad.

Y cuando esto pasaba, en esos tiempos, la gente sabía lo que era, saben, y lo llamaban por su nombre. Juntaban sus manos y empezaban a cantar, «Allah, Allah, Allah, Dios, Dios, Dios.» Eso es Dios, ¿saben? Una curiosa nota histórica — Cuando los moros invadieron el sur de España, llevaron esta costumbre con ellos y la pronunciación cambió con los siglos de «Allah, Allah, Allah» a «Olé, olé, olé,» Que aún se escucha en plazas de toros y bailes flamencos. En España, cuando alguien ha hecho algo imposible y mágico, «Allah, olé, olé, Allah, magnífico, bravo,» incomprensible, ahí está — una visión de Dios. Lo que es grandioso, porque lo necesitamos.

Pero, la parte difícil viene a la mañana siguiente, para el mismo bailarín, cuando se despierta y descubre que es martes a las 11 a.m., y él ya no es una visión de Dios. Es solamente un mortal con malas rodillas, y tal vez jamás logrará ascender a esas alturas de nuevo. Y tal vez nadie más cantará el nombre de Dios mientras da vueltas, ¿Y qué va a hacer con el resto de su vida entonces? Esto es difícil. Es una de las reconciliaciones más dolorosas en la vida creativa. Pero tal vez no debe estar lleno de angustia si ustedes no creyeran, en primer lugar, que los aspectos más extraordinarios de su ser vinieron de ustedes. Pero tal vez si simplemente se creyeran que era un préstamo de alguna fuente inimaginable por una exquisita porción de su vida para entregar a alguien más cuando hubieran terminado. Y saben, si pensamos de esta manera, empieza a cambiar todo.

Así es como he empezado a pensar, y es definitivamente como he pensado en los últimos meses mientras he trabajado en el libro que pronto será publicado, como la peligrosa, atemorizante sobreanticipada secuela de mi extraño éxito.

Y lo que tengo que seguir diciéndome cuando realmente me pongo nerviosa es, no tengas miedo. No te abrumes. Solo haz tu trabajo. Continúa presentándote para hacer tu parte, sea cual sea. Si tu trabajo es bailar, haz tu baile. Si el divino, absurdo genio asignado a tu caso decide dejar que se vislumbre algún tipo de maravilla, aunque sea por un momento a través de tus esfuerzos, entonces «¡Olé!» Y si no, haz tu baile de todas formas. Y «¡Olé!» para ti, de todas formas. Creo en esto y siento que debemos enseñarlo. «¡Olé!» a ti, de todas formas, solamente por tener el amor y la tenacidad humana de continuar intentándolo.

Gracias. (Aplausos) Gracias. (Aplausos)

June Cohen: ¡Olé! (Aplausos)

Translated into Spanish by Ignacio Gil
Reviewed by Maximiliano Díaz

9 Consejos de Expertos en Productividad para Producir Más Con Menos Estrés

¿Quieres conseguir en esta vida lo que te propongas? Entonces no te queda otra que ser una persona productiva.

Ser productivo o no ser, esa es la cuestión.[Retweet]

El que no produce, de lo importante, es decir, de aquello que te acerca a la consecución de tus objetivos y metas, vive a la sombra de lo que podría ser.

De ahí la importancia crucial de ser productivo. Ahora bien, ¿se puede ser una persona MUY productiva y vivir una vida simple, ordenada y sin estrés?

¿Es incompatible una vida de logros y objetivos cumplidos con una vida simple y equilibrada?

No es incompatible. Más bien al contrario, así es cómo debería ser.

En vez de darte mis propios consejos para una vida productiva y simple he preferido salir afuera a buscar respuestas…

… a la gran pregunta:

¿Cómo producir más con menos estrés?

Esta misma pregunta se la he formulado a algunos de los más reputados expertos en productividad personal de nuestro país.

Aquí tienes sus consejos para aumentar nuestra productividad personal mientras de paso simplificamos nuestra vida.

Por cierto. Cuando termines de leer sus consejos me encantaría conocer tu propio consejo para ser más productivo con menos estrés. Déjalo abajo en los comentarios. Gracias!

1. “Vacía tu mente regularmente en un sistema externo de recordatorios en el que confíes (es decir, uno en el que esté todo, lo mantengas actualizado y utilices a diario), y luego elige qué hacer en cada momento en función de las circunstancias en las que te encuentras y el tiempo y energía de que dispones. En otras palabras, usa GTD”.
José Miguel Bolívar, OptimaInfinito.com

2. “Muchas veces fallamos en productividad por hacer lo que no es útil, por lo que mi sugerencia es que hoy mismo te preguntes ¿qué es lo más importante que has de hacer este año?¿qué es lo que no puedes dejar de hacer este año? porque ello supondrá un avance importante en los resultados que quieres obtener a futuro. Una vez respondida esta pregunta vuelve a preguntarte ¿qué es lo más importante que has de realizar cada mes para que ese objetivo anual se cumpla? y ¿qué tarea para esta semana contribuirá notablemente a este objetivo mensual? y ¿qué he de hacer hoy sin falta para lograr los otros objetivos? Responder a estas preguntas y ponerte a realizar esas tareas cambiará drásticamente tu productividad”.
Fernando Álvarez, www.DesdeLaTrinchera.com

3. “Primero hay que tener muy claro cómo quieres vivir y trabajar de aquí a 10-15 años. Esta “visión” la puedes crear en forma de un texto, una lista o un ensamblaje de fotos. Guarda tu “visión” en un sitio visible y utilízala cada mañana para decidir qué puedes hacer este día para acercarte a tu meta. Lo mejor es intentar finalizar esta “Tarea Más Importante” lo antes posible y al menos antes de abrir el correo electrónico”.
Jeroen Sangers, El Canasto

4. “Se produce estrés cuando sentimos que no tenemos nuestros proyectos bajo control. Los visualizamos como una ingente masa de trabajo, una montaña o un elefante que hay que comérselo, pero parece imposible de digerir. Sentarse con papel y lápiz y descomponer uno a uno los proyectos y tareas que tenemos entre manos, nos dará una visión real de la situación. El simple hecho de saber, exactamente, lo que tenemos que hacer nos devuelve el control y la seguridad. Luego, porción a porción, hay que comerse el elefante…”.
Montse Vila, blog Buenhabit

5. “Asegúrate de no hacer 2 veces las tareas pequeñas. ¿Sabes cuánto lleva un e-mail? Algunos un minuto, otros más. El problema llega cuando un mismo e-mail lo lees 10 veces. Lo lees, no puedes hacerlo y lo vuelves a dejar en la bandeja de entrada. Es prácticamente lo mismo que coger el correo por la mañana, leer cada carta y devolver la mayoría al buzón. ¿Ves el desperdicio de tiempo? Por eso, entrénate a sacar la información, colocarla en el lugar correcto y a borrar el e-mail. Aplica el mismo modelo a todas tus tareas pequeñas y recuperarás una parte significativa de tu tiempo”.
Iago Fraga, TecnicasdeOrganizacion.com

6. “No hacer nada también es productivo. No trates de comportarte como una máquina, porque no lo eres. Date un respiro de vez en cuando y deja siempre algún hueco en tu agenda para no hacer absolutamente nada. Incluso permítete alguna interrupción, responder una llamada de un amigo, dar un paseo,… Es probable que durante ese tiempo de aparente improductividad resuelvas una cuestión que llevaba días rondando tu cabeza. Déjate llevar y practica el wei wu wei, hacer sin hacer”.
Robert Sánchez, unavidasencilla.com

7. “Productividad personal = Eficiencia + Estilo de vida. Productividad no es trabajar más sino trabajar mejor y hacerlo en función de los objetivos y del estilo de vida que cada persona se marca. Por ejemplo, no es improductivo dedicar tiempo a las redes sociales sino dedicarlo sin haber tomado esa decisión previa en función de lo que quieres conseguir y disfrutar: “no necesitamos más tiempo, sólo necesitamos decidir”.

En síntesis, para aprovechar la vida personal y profesional cotidianas tenemos que establecer los objetivos, el plan y la acción. Respecto a las metas, es importante reconocer que la principal fuga de productividad es dedicarnos a cosas que no deberíamos. Respecto a la planificación, tenemos que convertir el largo plazo en un montón de cortos plazos seguidos. Y sobre la acción… deja de decirme qué vas a hacer y avísame cuando lo estés haciendo. ;-) ”.
Alfonso Alcántara, Yoriento.com

8. “No es tan importante producir más como producir lo necesario. Para no tener estrés y a la vez decidir a qué es mejor que dediquemos nuestro tiempo, hay dos hábitos importantes: el de tener el trabajo bajo control y el de gestionar nuestros compromisos. Con lo primero, siempre sabremos qué tenemos sobre la mesa y seremos nosotros quienes dirigiremos nuestro trabajo, y no al revés; gestionando nuestros compromisos de forma correcta encajaremos el tiempo, el trabajo pendiente y nuestros objetivos para obtener los mejores resultados”.
Daniel Aguayo, Du Tudú

9. “Siempre habrá más cosas que hacer. En nuestros tiempos de hiperconectividad, actualizaciones automáticas e instantáneas será imposible que consigas llegar al final de tu lista de tareas. Asúmelo: no conseguirás hacer todo lo que quieres. A pesar de ello,  puedes conseguir producir más con menos estrés, concentrándote tan sólo en el “producir” e ignorando el “más”. Producir significa que estás creando algo. Crear implica algo más que la actividad reactiva a tu bandeja de entrada. Y esta creación requiere una sola cosa: concentración prolongada. Sigue estos tres pasos y conseguirás producir más, sin el estrés de defenderte constantemente de las interrupciones mundanas:
1) Define un máximo de tres proyectos / creaciones que quieres avanzar hoy.
2) Reserva en tu calendario una hora por cada creación. Sí, ponlo en tu calendario. Para que tú lo sepas y nadie más te ponga una cita en esas horas.
3) Ponte los cascos con música rítmica (sin letra para que no te desconcentre) y empieza a trabajar sin interrupciones.
Repite esto a diario hasta terminar tu creación. Y repítelo con tu próximo proyecto”.
Valentina Thörner, ValeDeOro.es

Fuente: David Cantone

9 cosas que las personas con éxito hacen de modo diferente

¿Por qué has alcanzado unos objetivos y no otros? Si no estas seguro, no eres el único confuso. Resulta que incluso la gente brillante y con grandes logros son terribles a la hora de comprender por qué tienen éxito o fracasan.

Por instinto, la respuesta –que has nacido con ciertas habilidades y no con otras- es sólo una pequeña pieza del puzzle. De hecho, décadas de investigación relativa a logros, sugiere que la gente con éxito alcanza sus objetivos no solo por quienes son sino más a menudo por lo que hacen.
1- Concreta. Cuando te planteas un objetivo, intenta ser lo más específico posible. “Perder 5 kilos” es un objetivo mejor definido que “Perder algo de peso”, porque te da una idea clara de a qué se parece el éxito. Saber exactamente lo que quieres conseguir te mantiene motivado hasta que lo consigas. Piensa una acción específica que debas tener en cuenta para alcanzar tu objetivo. Si te prometes “comeré menos” o “dormiré más” es demasiado indefinido, se claro y preciso. “Estaré en la cama a las 10 de la noche entre semana” no deja espacio para dudar lo que tienes que hacer y si realmente lo has hecho.

2-Aprovecha cada momento para actuar. Estamos tan ocupados, y con tanto objetivos entre las manos que no es sorpresa que perdamos oportunidades de actuar simplemente porque no nos damos cuenta. Realmente no has tenido tiempo para hacer ejercicio hoy? Ni un momento para devolver esa llamada de teléfono? Conseguir una meta significa aprovechar esas oportunidades antes de que se escurran entre los dedos.
Para aprovechar cada momento, preve cuando y donde desarrollarás cada actividad. De nuevo, se lo más concreto posible (ej. “Si es lunes, miércoles o viernes voy a hacer ejercicio 30 minutos antes de ir al trabajo”.) Investigaciones muestran que este tipo de planificación ayudará a tu cerebro a detectar y aprovechar cada oportunidad que surja, incrementando las posibilidades de éxito un 300% aproximadamente.

3-Conoce exactamente cuánto camino queda. Conseguir cualquier meta requiere una evaluación continua y honesta de tu progreso, o te evalúan desde fuera o te evalúas tu. Si no sabes cómo lo estás haciendo, no puedes ajustar tu comportamiento o tus estrategias. Evalúa tus avances con frecuencia semanal, o incluso a diario, dependiendo de tu meta.

4-Se optimista-realista. Cuando te planteas una meta, se pone en marcha el pensamiento positivo sobre la probabilidad de conseguirlo. Confiar en tu habilidad para tener éxito es muy útil para generar y mantener tu motivación. Pero hagas lo que hagas, no subestimes lo difícil que puede ser conseguir lo que te has propuesto. La mayor parte de los objetivos requieren tiempo, planificación, esfuerzo y persistencia. Investigaciones muestran que pensar que las cosas se consiguen fácilmente y sin esfuerzo te dejan sin armas para afrontar el camino y aumenta significativamente las probabilidades de fracaso.

5-Concéntrate en mejorar, más que en ser bueno. Confiar en tu habilidad para conseguir objetivos es importante, pero es más importante confiar en que puedes tener esa habilidad. Muchos de nosotros pensamos que nuestra inteligencia, nuestra personalidad y nuestras aptitudes físicas están fijadas y no importa lo que hagamos, no las mejoraremos. Así nos centramos en objetivos relacionados con nosotros más que desarrollar y adquirir nuevas habilidades.
Afortunadamente, décadas de investigación sugieren que la creencia de que las habilidades son estáticas es errónea, las habilidades de todo tipo son muy flexibles. Aceptar el hecho de que es posible el cambio se pueden valorar mejores opciones y alcanzar tu potencial. Las personas cuyos objetivos son mejorar, más que ser bueno, toman las dificultades con calma y aprecian el camino más que llegar al destino.

6- Ten agallas. Voluntad de comprometerte con objetivos a largo plazo, y persistir ante la dificultad. Estudios muestran que la gente valiente obtiene mayor nivel educativo y mejores calificaciones.
El esfuerzo, la planificación, la persistencia y buenas estrategias son lo que realmente te lleva al éxito. Aceptar esto no sólo te ayudará a ver tus objetivos con mayor precisión, sino también tener más confianza y agallas.

7- Fortalece tu fuerza de voluntad como un músculo. El autocontrol es como cualquier otro músculo en tu cuerpo, cuando no lo ejercitas se debilita, pero cuando lo ejercitas de forma regular se hará más fuerte y capaz de ayudarte a conseguir tus objetivos.
Asume un reto. No tomar más aperitivos ricos en grasa, hacer 100 abdominales al día, ponerte recto cuando te des cuenta de que estás encorvado, intentar aprender una nueva habilidad. Comienza sólo con una actividad, y elabora un plan de respuesta para cuando comiences a encontrar algún problema. (Si se me antoja un bocadillo, comeré una pieza de fruta o tres piezas de frutos secos). Será difícil al principio, pero cada vez será más facil, esa es la clave. A medida que tu fuerza sea mayor, puedes incorporar más metas y avances en tu sesión de autocontrol.

8-No tientes a la suerte. No importa lo fuerte que haya conseguido ser tu fuerza de voluntad, es importante tener en cuenta el hecho de que este hecho es limitado y si la sobrecargas puedes llegar a agotarla. No te propongas dos metas de una vez, si puedes evitarlo (como dejar de fumar y empezar una dieta al mismo tiempo). Y no te pongas en peligro, mucha gente sobrevalora su resistencia a la tentación y se exponen a muchas situaciones donde las tentaciones abundan. Las personas con éxito saben que no deben convertir una meta en algo más difícil de lo que por si ya puede ser.

9-Céntrate en lo que harás y no en lo que no harás. Quieres conseguir perder peso, dejar de fumar, o poner un límite a tu mal genio? Planifica cómo vas a reemplazar malos hábitos por buenos, más que centrarte sólo en los malos hábitos. Investigaciones relativas a la supresión de pensamiento (ej. No pienses en osos blancos”) han mostrado que intentar evitar un pensamiento hacen que esté más presente. Lo mismo ocurre cuando se trata de un comportamiento, intentar no tener un mal hábito puede fortalecerlo más que romperlo.

Si quieres cambiar tu modo de hacer algo, pregúntate, qué harás? Por ejemplo si estás intentando mantener la calma quizá debas plantearte “si comienzo a enfadarme, respiraré profundamente tres veces para calmarme”. Utilizando la respiración profunda en lugar de centrarte en tu ira, tu mal hábito se irá debilitando hasta desaparecer por completo.

Fuente: Yoriento.com