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Motivación

Henry Ford y Objetivos (29)

 

 

 

 

 

 

 

 

«Obstacles are those frightful things when you take your eyes off your goal»

Henry Ford

 

Traducción: » Los obstáculos son esas cosas espantosas que ves cuando quitas la vista de tu objetivo »

Todas las personas se encuentran dificultades en su camino hacia la realización de sus sueños/metas/objetivos. Una de sus virtudes es que saben dónde focalizar su atención. No es que no vean los peligros, dificultades, etc. simplemente los contemplan el tiempo estrictamente necesario, hacen un análisis calculando el riesgo y entonces si siguen adelante, ponen su atención en lo que sí quieren en lugar de en todas las cosas malas que pueden ocurrir.

A escala menor y para que se entienda:

ASCENSOR

  • una persona con fobia a subir en ascensor. Me encontré con una paciente que, simplemente al ver un ascensor o imaginarse que entraba en un ascensor rápidamente activaba en su mente una serie de imágenes o película en la que se veía a sí misma atrapada en el ascensor, asfixiándose y muriéndose… y se creía eso que veía, como algo que le podría pasar… por tanto, no subía en ascensor.
  • una persona normal antes de subir en el ascensor está pensando en lo que va a hacer cuando llegue a su casa, trabajo, etc. (dependiendo de dónde esté el ascensor). O no piensa, o piensa en cosas que nada tienen que ver con su ascensor. Por tanto, sube. Ligándolo con la frase de Henry Ford, al no ver ningún peligro y pensar sólo en lo que hará después pues sube en ascensor, aprovecha la comodidad de no tener que subir las escaleras a pie y llega a su destino/objetivo.

CONFERENCIANTE

  • un conferenciante simplemente tiene en mente su objetivo, es decir, «lo que quiere transmitir en esa conferencia».
  • una persona con miedo a hablar en público pensará en todo lo malo que puede ocurrirle («se reirán de mí, me quedaré bloqueado, haré el ridículo»…) en lugar de en aquello que quiere transmitir (su objetivo) por lo que simplemente, EVITARÁ dar la conferencia y seguirá con su miedo a hablar en público.

Ligándolo de nuevo con lo que Henry Ford dice:

SI PIENSAS EN PELIGROS, los verás, te asustarás y no harás aquello que querías.

Si sólo piensas en aquello que quieres (y minimizas o reduces al máximo o a nada los posibles obstáculos/peligros) es mucho más probable que te pongas en marcha hacia tu destino/objetivo e, incluso, se haga realidad.

 

Poco y suave (28)

Ayer estaba en el vestuario del gimnasio y oí una conversación entre dos personas en las que uno le decía al otro algo así como:

Con los estiramientos… Poco y suave.
A la que te pasas un día… Mierda
A la que no haces… Mierda.

Bien, ¿por qué pongo esto aquí? Porque esto vale para casi todo.

Poco y suave, con continuidad, se obtienen buenos resultados.

Y una buena forma de hacerlo, así, poco y suave, es con los mini hábitos.

Un bebé, al crecer, lo hace creciendo lenta y suavemente. Nadie crece 10 cms en un día. Pero todos crecen, un día un poco, otro día un poco más… y hay quién llega hasta los 2’15 metros de altura… e incluso más.

Lo mismo con un bebé al ganar peso.

Lo mismo un niño que aprende a hablar…

Lo mismo un niño que aprende a socializarse

El ritmo natural es lento y suave. No se pasa de los 2º C del invierno a los 38ºC del verano en un solo día. Entre medio hay muchos días de transición: POCO Y SUAVE

La habilidad de ser tu mejor amigo (23)

¿Tienes algún «mejor amigo»? Supongo que sí.

Cuando tiene un problema o algo le va mal, ¿tú tienes buenas palabras hacia él o directamente lo hundes en la miseria?

Cuando él tiene dudas acerca de su futuro, ¿tú intentas aportarle serenidad, confianza, cosas positivas… o le dices «esto está jodido, olvídate que lo tienes perdido»?

Supongo que lo tratas bien, le das ánimos, esperanza, lo escuchas, etc.

Ok.

Y cuando te pasa a tí que tienes un problema o algo te va mal, ¿eres tú mejor amigo? O eres un alguien que pasaba por ahí y le importa 3 pimientos y lo único que sabe decir es «y si pasa esto aún será peor… si ocurre tal cosa será un gran problema… etc»

No todo el mundo es su mejor amigo, más bien hay relativamente pocas personas que sean el mejor amigo/a de uno mismo.

Pero la buena noticia es que se puede entrenar. El ser tu mejor amigo no viene configurado en un GEN, ni en una estructura cerebral que sólo tienen algunas personas… es simplemente un hábito y una intención que forman una habilidad (skill en inglés, me gusta esa palabra). Y puedes entrenarla. Te animo.

Si bien he de decirte que, como todo, el ser tu mejor amigo o intentarlo al menos, va ligado a tu conjunto de creencias.

Si tienes una creencia del tipo «no me merezco estar bien» o alguna otra negativa incompatible con «ser tu mejor amigo» entonces no podrás/no te plantearás ser tu mejor amigo.

Pero otra buena noticia, estoy que me salgo, no paro de dar buenas noticias… es que las creencias se pueden (detectar y) cambiar.

 

El arquero y el resultado (22)

En inglés:

When an archer is shooting for nothing, he has all his skill.
If he shoots for a brass buckle, he is already nervous.
If he shoots for a prize of gold, he goes blind or sees two targets —
He is out of his mind!
His skill has not changed. But the prize divides him.
He cares. He thinks more of winning than of shooting–
And the need to win drains him of power.
-Chinese sage Chuang Tzu

 

Traducción adaptada en castellano:

Cuando un arquero tira porque sí, sin esperar nada, él tiene toda su habilidad.

Si tira para obtener ni que sea una hebilla de cobre, ya está nervioso.

Si tira para obtener una medalla de oro, él está ciego o ve dos objetivos.

Está distraído!

Su habilidad no ha cambiado. Pero el deseo de obtener la medalla lo hace peor.

A él le importa. Está pensando más en ganar que en tirar.

Y la necesidad de ganar le roba su habilidad, su poder.

Chinese sage Chuang Tzu

 

Si te preocupas por el resultado, no vas bien. Es bueno tenerlo en mente, pero disfrutando del proceso y estando bien tanto si lo obtienes como sino.

Paradójicamente, es la manera en que más probabilidades tienes de obtener el resultado deseado.

Consejos de Richard Bandler para tener éxito en los negocios (5)

En un vídeo que me ha llegado de Nlp LifeBernardo Moya entrevista a Richard Bandler (co-creador de la PNL) y le pregunta: ¿Cuáles son las mejores estrategias para tener éxito en los negocios?

  • The thing I have learned from looking at successful businesspeople is they start out with the believe they can do something and they fuel it with determination.

Lo que he aprendido observando a personas con éxito en los negocios es que empiezan con la fuerte creencia de que pueden hacer algo (llevar a cabo su proyecto/propósito/idea) y la impulsan con determinación.

(Lo pongo en inglés y castellano para que el que entienda inglés capte la idea exacta que quería transmitir Richard Bandler. Las traducciones a veces se pueden distanciar un poco del sentido original).

  • Success in business isn’t done just from a good idea. It requires the ability to do a whole set of things. One is to determine who do you can trust to do what and get the right people in the right jobs.

El éxito en los negocios no viene sólo de tener una buena idea. Requiere la habilidad de hacer muchas cosas. Una es determinar en quién puedes confiar para que haga algo y colocar la gente adecuada en los puestos adecuados.

Las personas de éxito en los negocios:

  • Evitan poner en los diferentes puestos a amigos, conocidos… ponen a aquella persona que tiene el talento/habilidad de hacer bien esa función que requiere el puesto, a aquella persona que está cualificada para el puesto. (Si además es conocido o familiar ok, pero lo importante y básico es que esté cualificada para el puesto).
  • Toman buenas decisiones (saben diferenciar en su mente cuáles son buenas decisiones de cuáles son malas; y esto lo hacen gracias a las submodalidades -término de la PNL-)
  • Tienen la habilidad de mantenerse motivados.
  • Determination is the harder it gets the more you power on.

Determinación es que «cuánto más difícil se vuelve más energía vuelcas en tu propósito«.

  • Tienen la habilidad de adaptarse a la economía, política… Las situaciones cambian constantemente, por lo que en lugar de resistirse a ellas se adaptan a ellas:

Adáptate a la situación, mira hacia delante/al futuro, acepta lo que está pasando y haz las modificaciones en tu negocio para obtener lo que quieres/ir hacia donde quieres ir.

  • Los humanos son más felices cuando tienen un propósito.
  • If your purpose is to be successful become determined and you will.

Si tu propósito es ser exitoso conviértete en una persona determinada a ello y lo serás.

 

Nota adicional: aquí en este vídeo no lo dice pero en otra entrevista/conversación le oí decir algo así como «decidir algo y esforzarse hasta el extremo, desfondarse, pasarlo mal, reventarse por el camino, etc etc para conseguir algo tampoco es la manera adecuada… Busca otra manera de llegar al mismo sitio mientras lo pasas bien, que sea cómoda y saludable. Esa es mi sugerencia y supongo que Richard Bandler estaría de acuerdo.

En mi opinión no merece la pena pasarlo fatal para algún día quizás llegar a algún sitio y decir: «Vaya! he llegado! Pero a que precio».

Disfruta el camino, con lo bueno que haya y lo menos bueno que te encuentres.

 

 

 

Liudmila Petrushévskaya y la CREATIVIDAD (3)

Liudmila Petrushévskaya es «la literata viva más célebre de Rusia, pero lo que me impone es su personalidad» dice el periodista que la entrevista para la Vanguardia.

 

 

En un momento de la entrevista, casi hacia el final, el periodista le pregunta acerca de su obra literaria:

¿Qué busca contar con sus textos?

– Cuento lo que me dictan

¿Quién le dicta?

– Quien haya por ahí, Dios, el universo… me siento frente al papel en blanco, espero, escribo una frase… y luego viene todo lo demás. Ya le digo, escribo al dictado.

Qué bien.

– Durante años a mi hijo le costaba dormir porque percibía que por la noche cuando me sentaba a escribir, empezaban en casa cosas interesantes… Y hoy dirige una revista que se titula ¡No durmáis!, ja, ja…

¿No le asombra que le pase esto?

– No. Es como en la escuela: el que dicta va dictando a todos los alumnos. Y yo escribo mi dictado, y usted escribe el suyo.

…. (continúa la entrevista con otros temas)

 

¿Por qué pongo este fragmento? Porque tiene que ver con lo que explica Elisabeth Gilbert en el vídeo de más abajo y que me pareció interesantísimo y, quizás, ¿útil? Creo que sí, estoy empezando a comprobarlo jeje…

 

Escrito por el periodista que la entrevistó:
Es la literata viva más célebre de Rusia, pero lo que me impone es su personalidad Avisa que no posará para la foto, que no mirará a cámara. Se sienta y Jordi Play, mi fotógrafo, intenta desplazar la mesa, pero ella vuelve a acercársela. «Media hora», sentencia, seca, cansada. Empiezo, y antes le susurro a Play: «Tómalo como un reto, a ver qué te sale». Ella empieza a hablar en ruso, sin mirarme… y me asombro al oír al intérprete: antes de preguntarle, está explicando lo que pensaba preguntarle. Todo. Un poco bruja o maga sí es.

Fuente: La Contra de la Vanguardia (28 May 2015)

 

Te invito a relacionarlo con lo explicado por Elisabeth Gilbert en su conferencia de Ted titulada «El genio de la Creatividad»:

El arte de aprender una habilidad nueva (y 7 pautas para lograrlo)

Por Gonzalo Fuentes (El día después)

En los dos últimos artículos  hablamos de los sueños, las ideas locas y aquello que creemos imposible alcanzar. Aprender habilidades nuevas tiene mucho que ver con la realización de estos sueños. El simple hecho de empezar a aprender algo nuevo ya nos impulsa hacia delante, a meter la cabeza en esos sueños y a sentirnos más satisfechos y realizados.

Durante el invierno de 2007 tuve la suerte de tener uno de esos trabajos aburridos, tediosos y asfixiantes. ¿Suena bien verdad? Al disponer de largas horas semanales de tiempo libre mirando el techo, observando mi ombligo y leyendo el periódico, llegué a la conclusión de que podía dedicar ese tiempo a hacer algo más productivo. Así que decidí empezar un curso de inglés de Vaughan por fascículos que vendían con uno de esos periódicos. (De paso aprovecho para recomendaros sus cursos si estáis interesados en resucitar el inglés que lleváis dentro.) Dedicando los ratos libres de los que disponía, fui sacando el curso hasta terminarlo antes de los seis meses que duré allí. Esto cambió mi vida. Gracias a este curso mi motivación por el inglés se transformó en una pasión por el idioma, mi gramática mejoró considerablemente y lo mismo ocurrió con mi pronunciación (o eso quiero pensar ;) ). A partir de entonces escuchar en mi ipod grabaciones y leer libros sobre temas que me interesaran, todo en inglés, se convirtió en parte de mi día a día. Pero, ¿has dicho bien? ¿Esto cambió tu vida? ¿No te estás pasando de la raya? No, no me estoy pasando nada. Si no hubiese dado aquel nuevo impulso al idioma anglosajón, en primer lugar no estaría escribiendo este blog (la mayoría de blogs que yo sigo son en inglés), no habría aprendido estos años lo que ahora sé de nutrición (ídem), no habría cambiado la respuesta a “¿Do you speak English?” de “A little bit” por “YES”, no habría tenido acceso a excelentes e innumerables fuentes de información en inglés que hay en la red. Ni siquiera lo habría tenido tan fácil para empezar a aprender mi reciente nueva habilidad y pasión: ¡tocar el ukelele!!! (¡Y no! ¡No es un juguete!) Y he de deciros que mi inglés está lejos de ser perfecto y que no es algo que domine completamente, pero os puedo asegurar que mi habilidad se multiplicó por un millón.

Éste es sólo un ejemplo de cómo aprender UNA simple habilidad nueva puede tener un impacto mayúsculo en tu vida. Seas quien seas, hagas lo que hagas y tengas la edad que tengas. Puede cambiar tu vida. Sin peros. De hecho, una gran mayoría de las cosas que deseamos y soñamos pasan por aprender habilidades nuevas. Yo, personalmente tengo la firme creencia que los seres humanos somos casi exclusivamente animales de costumbres. ¿Y qué nos diferencia a unos de otros? Precisamente esas costumbres. Las costumbres que decidimos practicar. Estas no sólo pueden transformar aquello que somos capaces de hacer, sino también aquello que somos capaces de ser. Ya que no sólo se aplica a aprender un idioma, a cocinar o a tocar un instrumento, sino que las posibilidades son prácticamente infinitas. Algunos ejemplos pueden ser: ser más amables, comer mejor, utilizar más el sentido del humor, ser más generosos, sonreír más, tener más vida social, ser más aplicados y entregados en nuestro trabajo, decir que no cuando queremos decir que no, estar más fuertes y flexibles,…. Todo esto no son más que habilidades o costumbres que se pueden practicar, mejorar e instalar más en nuestro día a día.

 

¿Cómo podemos aprender una habilidad nueva sin fracasar en el intento?

 

La verdad es que yo nunca he sido muy sofisticado de cara a aprender habilidades nuevas y más bien ha sido mi testarudez y mi capacidad obsesiva las que me han ayudado a desarrollar algunas. Pero con el tiempo he aprendido algunas pautas básicas que te pueden ayudar bastante en esta causa. Veámoslas una por una.

 

Simplemente empezar. Impresionante, ¿verdad? Pues normalmente este es el paso que se salta la inmensa mayoría de la gente. Pero como es obvio, sin esto no hay nada. Todo sigue igual. Fin de la historia. Empezar algo nuevo es un imán que atrae muchos miedos: ¿Realmente quiero hacerlo? ¿Sabré? ¿No será muy difícil? ¿No es una idea ridícula? Etc. Con el tiempo, he aprendido a que cuando tengo una idea recurrente de empezar algo distinto, que se repite día tras día en mi cabeza, simplemente la empiezo. Este acto de empezar es casi mágico. Te enmarca en una realidad completamente nueva. Te da una idea de si te va a gustar esa nueva práctica, esa nueva experiencia. En los tiempos que corren, y con tanta información a nuestro alcance gracias a internet, puedes empezar prácticamente cualquier cosa sin gastarte un duro. ¿Cuándo hacerlo? ¡Ahora! Aunque claro, esto es sólo el comienzo.

Mentalidad de principiante. O lo que es más práctico, mentalidad de  completo estúpido. Cuanto más aceptes, por lo menos al principio, tu absoluta torpeza e incapacidad, más rápido aprenderás. Aunque parezca contradictorio, créeme, esto funciona así. Si aceptas tus fallos y tus torpezas, que los habrá a miles, no te rendirás por falsas expectativas ni sufrirás innecesariamente. Ser torpe y malo cuando estás empezando es lo NATURAL. Lo contrario es ANTINATURAL. Y esto no significa que no puedas ser un completo genio en el futuro (si ese es tu objetivo). (No dominar esta pauta siempre ha sido uno de mis grandes lastres. Sufres más. Avanzas más despacio. Y créeme, muchas veces pensamos que vamos de humildes cuando en el fondo creemos que somos unos genios que no nos podemos equivocar. Obsérvalo bien, porque esto se puede cambiarse.)

Aprende sólo una cosa nueva por vez. Espero de verdad que te estés emocionando leyendo este artículo y quieras empezar ya a aprender algo nuevo, pero no tanto que tengas una lista de veinte cosas y te pongas mañana mismo con todas. Coge una. Sólo una. La que más te apetezca y te motive. Y pásate un bueeeeeen tiempo SÓLO CON ESA. Por lo menos hasta que superes la fase inicial y sea un hábito en tu vida. Cuando yo lo he hecho así, éxito. Cuando he cogido varias, mmmm, vaya, de esta pata sigo cojeando a veces.

Dedica poco tiempo al principio. Si ya te has decidido por algo que quieras aprender, estupendo. Búscate un hueco al día. Preferiblemente hacia la misma hora todos los días. Y dedícale muy poco tiempo. 10 minutos, 20, 30, máximo una hora. Cuando se tiene un proyecto nuevo, que te ilusiona, hay una fase inicial que se conoce a veces como período de luna de miel. Es cómo estar al comienzo de un enamoramiento, flotando, disfrutando, viendo todo de color de rosas, mariposas,… Ya lo sabes, esto no dura siempre. ¿Qué pena verdad? Sí, pero es así. Pasados los primeros días vas a sufrir un bajón, una desmotivación, el rosa va a pasar a gris, o incluso puede que sientas un vacío. No pasa nada. Esto le sucede a todo el mundo. Pero si te has metido un atracón de horas los primeros días, la caída es más grande y es más difícil que no renuncies a esta nueva aventura. Así que empieza despacito, con pasitos de bebé, poquito a poquito (esto lo agradeceréis los que disponéis de menos tiempo). A medida que avances podrás ir incorporando periodos de tiempo más amplios. Sabrás si realmente disfrutas con lo que haces y si te merece la pena dedicarle ese tiempo. Y no te preocupes, el rosa volverá y también una multitud de colores distintos.

Anticipa las bajadas de guardia y aprovéchalas.  Otra cosa que ocurrirá seguro es que habrá días en los que se te hará insufrible hacer lo que tengas entre manos. Y te lo repito: ocurrirá seguro. Falta de concentración, incomodidad, nada fluye, desmotivación,…. Es normal. Somos humanos. Pero lo que puedes hacer para afrontar mejor esos momentos es anticiparlos, esperarlos. Lo primero que te recomendaría es que pases por lo que sientes sin abandonar la actividad. Cuando te esté pasando, reconócelo. “Vale, estoy en uno de esos días.” Lo siguiente es aceptar la incomodidad que eso produce y seguir trabajando en lo que estés con esa incomodidad. Simplemente hazlo lo mejor que puedas. Hace años, un buen profesor de esgrima que tuve me dijo algo que se me grabó en el cerebelo superior (si existe): “Los días difíciles son aquellos en los que más aprendes.” Y aunque la esgrima nunca fue mi fuerte, este principio lo he aplicado siempre que he podido. Algo que ayuda es pensar que esa incomodidad no está presente todos los días. Sólo algunos. Y que los días buenos volverán.  Posiblemente al día siguiente. Si se te hace demasiado cuesta arriba, puedes aplicar la siguiente pauta.

Descansa. No hay evolución sin descanso. Esos músculos, mentales o físicos que has estado desarrollando durante varios días seguidos, siguen trabajando y asimilando de un modo más subconsciente mientras descansas. Hazlo. También disfrutarás más de la vida.

Visualiza lo que quieras alcanzar. De vez en cuando, párate a pensar, a recordar por qué empezaste con este aprendizaje. Visualiza lo que sueñas. Y si crees que alcanzarlo PUEDE MEJORAR TU VIDA, sigue con ello.

¡Empieza ahora! Lo antes posible. Ya tendrás tiempo de refinar. Olvídate de la perfección. No existe. Y sobre todo, ¡pásalo bien! Espero que te haya servido este artículo. Gracias por leerlo.

 

Como no hay nada mejor que dar un paso al frente para ponerte en marcha, te animo si quieres a que compartas en los comentarios aquello que quieres empezar a aprender o aquello en lo que ya estés metido. ¡Suerte! (Si no ves la caja para introducir tu comentario, pincha en el título del artículo y te dirigirá a la página del artículo donde abajo tienes la opción de comentar.)

Autor: Gonzalo Fuentes

Fuente: El día después

Want-ology

Un Wantologist es la persona que te ayuda a descubrir que es lo que realmente quieres en tu vida.

Es una nueva profesión que ha aparecido en los Estados Unidos aunque esta función se viene desempeñando desde hace tiempo, quizás desde «siempre».

Yo, por ejemplo, decidí estudiar psicología porque una persona me ayudó a descubrir cuál era mi vocación. Era una psicóloga, compañera de trabajo y amiga de mi madre, que me invitó a su despacho para que pasara un test de orientación vocacional que consistía en una prueba de personalidad, de inteligencia y de «afinidad por las funciones desempeñadas en diferentes profesiones». Y la verdad es que me fue de gran ayuda!

Después de pasarme el test, simplificando, me dijo:

Eres muy inteligente, por lo que puedes elegir cualquier carrera universitaria. Tienes capacidad para realizar cualquiera. El test refleja que te gusta estar en contacto con las personas y ayudar a las personas / contribuir a su bienestar.

Cuando me lo dijo pensé:

«Pues sí!»

Era algo que yo sabía pero no era muy consciente… Y desde aquel momento lo tuve muy claro.

Me gustaban muchas profesiones distintas: medicina, arquitectura, informática, , ingeniería… pero aquellas frases fueron las que me hicieron decantar por estudiar psicología.

Así de sencillo.

Ella no era una wantologist, pero ejerció la misma función. Y muy bien por cierto.

A este campo se le llama Want-ology.

 

El test de orientación vocacional es una de las herramientas que puede utilizar un wantologist, pero no la única. Hay muchas más.

Quizás en otro post hable sobre ellas.

 

Si buscas un Wantologist en Barcelona contacta conmigo. Estaré encantado de ayudarte.

Tags: Pablo Mora psicólogo opiniones, Pablo Mora coach opiniones

El primer paso para conseguir un objetivo

No es necesario ser adivino para predecir el futuro de una persona. Sólo hace falta preguntarle cuál es su meta en la vida y qué ha pensado hacer para alcanzarla.
Si le hacemos esta pregunta a cien personas, noventa y ocho contestarán algo parecido a esto: «Quisiera tener una buena vida y llegar a triunfar en lo que me proponga».
La respuesta suena bien, pero si profundizamos un poco nos daremos cuenta de que esa persona nunca obtendrá nada de la vida excepto las sobras de la gente que realmente ha triunfado, es decir, de aquellos que tienen un objetivo definido y una estrategia para alcanzarlo. Si quiere tener éxito, debe decidir ahora mismo cuál es su objetivo y los pasos que tiene que seguir para conseguirlo. […]
La persona que actúa con un propósito y un plan determinado atrae las oportunidades. ¿Cómo le puede dar algo la vida si no sabe lo que espera de ella? ¿Cómo le pueden ayudar otros a triunfar si usted mismo no ha decidido cómo lograrlo? Sólo con claridad de objetivos se pueden llegar a superar los fracasos y las dificultades que se crucen en su camino. […]
Si quiere triunfar, deje de ir a la deriva. Elija una meta. Escríbala. Grábela en su memoria. Decida exactamente cómo piensa alcanzarla y empiece inmediatamente a poner en práctica su plan.
Usted construye su futuro. Decida ahora cuál va a ser.

Napoleon Hill

Controle su Actitud Mental

Nuestra actitud mental determina el camino que se­guimos en la vida. Puede llevarnos por el del éxito o por el del fracaso. Lo único que nos puede proporcionar éxito o fracaso, brindarnos tranquilidad de espíritu o sufrimiento, es el privilegio de controlar nuestras men­tes y dirigirlas hacia los objetivos que hemos elegido.

Su actitud mental, según sea positiva o negativa, atraerá a las personas o las ahuyentará, y usted es el único con el poder para decidir sobre esto.

Nuestra actitud mental es determinante cuando re­zamos. Sólo una actitud mental de profunda fe puede hacer que nuestras oraciones tengan un efecto positivo. La actitud mental es lo que hace a un buen vende­dor, independientemente de lo que venda: productos, servicios personales, sermones o cualquier otra cosa. Una persona con una actitud negativa no consigue ven­der nada. A veces recibe el pedido de un cliente pero al final la venta no llega a realizarse. Tal vez ha podido comprobar esto en los comercios donde los vendedores no tenían la mente puesta en agradar al cliente.

El buen vendedor condiciona su mente y se imagina a sí mismo realizando la venta antes de encontrarse con el posible cliente. Sabe que si quiere vender algo a un futuro cliente, primero debe convencerse a sí mis­mo a través de su actitud mental.
Nuestra actitud mental es responsable, en buena medida, del lugar que ocupamos en la vida, del éxito que alcanzamos, de los amigos que tenemos y de nues­tra contribución al progreso. W. E. Henley, el poeta, dejó esto muy claro cuando escribió: «Soy el dueño de mi destino, el capitán de mi alma.» En efecto, pode­mos ser los capitanes de nuestro destino si nos adueña­mos de nuestras mentes y las dirigimos hacia fines es­pecíficos por medio de nuestra actitud mental.

Hay una serie de factores que le pueden ayudar a controlar su actitud mental:

• El ferviente deseo de alcanzar un determina­do objetivo, motivado por una de las grandes fuer­zas que mueven al hombre a actuar, como el amor, el sexo o la seguridad económica.
• La compañía de gente que lo incite a pensar y actuar con una actitud mental positiva.
• La autosugestión, o sea el proceso a través del cual nuestra mente recibe constantemente instruc­ciones precisas hasta que logra atraer aquello que busca. Este proceso debe realizarse en silencio y en voz alta para convencer a nuestro inconsciente. […]

Llevamos dentro un gigante dormido que puede ejecutar lo que le ordenemos. Una mañana despertara en el rayo del éxito y se preguntará por qué ha tardado tanto en descubrir que tenía la llave del éxito en sus manos.

Napoleon Hill