Archivo de la categoría: Lenguaje

La habilidad de ser tu mejor amigo (23)

¿Tienes algún «mejor amigo»? Supongo que sí.

Cuando tiene un problema o algo le va mal, ¿tú tienes buenas palabras hacia él o directamente lo hundes en la miseria?

Cuando él tiene dudas acerca de su futuro, ¿tú intentas aportarle serenidad, confianza, cosas positivas… o le dices «esto está jodido, olvídate que lo tienes perdido»?

Supongo que lo tratas bien, le das ánimos, esperanza, lo escuchas, etc.

Ok.

Y cuando te pasa a tí que tienes un problema o algo te va mal, ¿eres tú mejor amigo? O eres un alguien que pasaba por ahí y le importa 3 pimientos y lo único que sabe decir es «y si pasa esto aún será peor… si ocurre tal cosa será un gran problema… etc»

No todo el mundo es su mejor amigo, más bien hay relativamente pocas personas que sean el mejor amigo/a de uno mismo.

Pero la buena noticia es que se puede entrenar. El ser tu mejor amigo no viene configurado en un GEN, ni en una estructura cerebral que sólo tienen algunas personas… es simplemente un hábito y una intención que forman una habilidad (skill en inglés, me gusta esa palabra). Y puedes entrenarla. Te animo.

Si bien he de decirte que, como todo, el ser tu mejor amigo o intentarlo al menos, va ligado a tu conjunto de creencias.

Si tienes una creencia del tipo «no me merezco estar bien» o alguna otra negativa incompatible con «ser tu mejor amigo» entonces no podrás/no te plantearás ser tu mejor amigo.

Pero otra buena noticia, estoy que me salgo, no paro de dar buenas noticias… es que las creencias se pueden (detectar y) cambiar.

 

Lenguaje: «LUCHA por lo que quieres» (21)

Todos hemos visto películas en las que el protagonista le dice a otro, más o menos con estas palabras:

Lucha por lo que quieres

O quizás incluso te lo han dicho a tí o lo has oído decir… y la verdad es que suena bien… «Lucha por lo que quieres» en el sentido de «No te rindas«…

Es como una frase motivacional. Sólo que tiene un problema, o varios…

  • Luchar, en el mejor de los casos, cansa.
  • Luchar implica hacer daño a otro.
  • O peor aún (siendo egoístas y en el sentido más literal del término), que te hagan daño a tí.
  • Luchar va más hacia destruir que construir (hmmm, no me gusta).
  • Luchar es algo feo. No es bonito, podríamos decir. Y yo valoro la belleza.
  • Para luchar has de luchar contra algo o contra alguien, y la mayor de las veces, por no decir siempre, lucharás contra personas. Entonces, para conseguir lo que tú quieres ¿has de hacer daño a otras personas? ¿Destruirlas?
  • Luchar y felicidad me parece que están contrapuestos.
  • Etc, etc.

 

Más que «Lucha por lo que quieres» yo te diría:

Ten claro lo que quieres, traza un plan y PERSEVERA.

Es menos bonito, pierde rollo motivacional pero serás más feliz. Y paradójicamente, tu probabilidad de tener éxito será mucho mayor.

Es lo que Michael Neill llamaría Happy Success. Añadiéndole al persevera la instrucción de BE HAPPY NOW.

¿Sabes qué? Cambio mi frase:

Ten claro lo que quieres, traza un plan y PERSEVERA BEING HAPPY NOW.

Lenguaje: «Que tenga ARMAS para enfrentarse» (20)

Este post está relacionado con el lenguaje y con este post sobre la palabra «imponer«.

Un día en la consulta a una persona que estaba de baja por problemas de ansiedad (mala relación con sus hermanas en el negocio familiar) le estaba explicando acerca de la asertividad y cómo ponerla en práctica. Ella estaba encantada y obtuvo muy buenos resultados gracias a la asertividad y otros temas que tratamos.
A lo que viene otro día también su marido a la consulta (supongo que para ver dónde iba su mujer) y me felicita por explicarle cómo ser asertiva a su mujer: «Está muy bien que le des a mi mujer armas para enfrentarse a sus hermanas».

¿Armas? ¿Perdón? ¿Cómo? ¿Me he perdido algo?

Estoy exagerando pero me llamó la atención cómo el lenguaje da mucha información sobre la persona y su mapa del mundo y cómo funcionar en él. Yo habría utilizado la palabra recurso, otro coachee a quién se lo enseñé lo calificó como herramienta (es una muy buena herramienta para la vida, dijo) pero a bastantes personas les he oído decir la palabra ‘arma’ cuando se refieren a un recurso, herramienta o como lo quieras llamar.

El marido tenía mala relación con las hermanas de su mujer, no les daba ni un beso para saludar. ¿Te sorprende?

Dicho de otra forma: el que lleva armas es porque:

  • se prepara para luchar
  • quiere matar o dañar a alguien
  • quiere imponer su punto de vista o decisión, por la fuerza si es necesario
  • puede hacerte daño

Con alguien que lleva (o cree que lleva) un arma, ¿crees que estarás predispuesto/a a tener una buena relación con él?

NO. Percibirás su actitud de lucha/imposición y te cerrarás en banda, defenderás, etc.

Por eso, y utilizando el paralelismo del marido, más que querer imponer tu punto de vista es mejor informar acerca de lo que ocurrió (y no te gustó), de lo que sentiste al respecto y de lo que te gustaría que ocurriera en un futuro si volviera a suceder.

Deja las armas a un lado y utiliza tus herramientas para construir algo bueno. Seguro que obtienes algo mejor.

Aquí tienes otro post relacionado con el lenguaje belicista. Por si te interesa.

Lenguaje: «Imponer un Récord» (16)

Yo hago ejercicio periódicamente y parte de estos ejercicios consisten en flexiones de brazos, sentadillas, abdominales y dominadas… como me gusta hacer un seguimiento y que quede registrado utilizo una app para ello. Estaba yo haciendo mis abdominales cuando al acabar la sesión me dice (la app): «Felicidades, has impuesto un nuevo récord».

No voy a entrar en cuántas abdominales he hecho (podrían ser 500, o no, ejem ejem) pero el hecho es que he impuesto un nuevo récord.

No me ha dicho:

  • has hecho x abdominales
  • has conseguido hacer más abdominales que ayer
  • has hecho muchas abdominales

No. Lo que me ha dicho es que he IMPUESTO un nuevo récord. La verdad es que me gusta cómo suena, me motiva a seguir adelante pero…

la palabra imponer tiene una connotación negativa (al menos para mí). Si impongo algo es como que pongo algo por encima de otra cosa, o dicho de otra forma, si me impongo es que me pongo a mí o lo que yo he hecho por encima de otra persona o lo que ha hecho otra persona. Y esto tiene que ver con el PODER.

La gente valora mucho el PODER, incluso me llega a sorprender. Yo valoro el poder entendiéndolo como la capacidad de poder hacer algo, de desarrollar algo, de mejorar algo, etc. Pero no valoro la capacidad de poder entendiéndola como imponer mi persona, mi criterio, o lo que sea.

Origen

Préstamo (s. xiii) del latín imponere ‘poner encima’, ‘imponer’. De la familia etimológica de poner (V.).
Acepciones relacionadas

-Exigir a alguien cumplir, soportar, pagar o aceptar una cosa.
«el actor impuso una serie de condiciones antes de firmar el contrato; el juez le impuso la pena máxima»

(imponerse)
-Hacer valer la autoridad o el poder sobre los demás.
«se impuso ante sus subordinados; (fig) no le gustan los colores chillones que se imponen al resto de la imagen»
(imponerse)
-Superar [una persona] a las demás en una competición o prueba.
«el equipo cubano se impuso en la final»

 

Otro ejemplo de cómo se utiliza el lenguaje es cuando el periodista se refiere al resultado de un partido de fútbol como: El F.C.Barcelona ha derrotado al Atlético de Madrid

No dice:

  • El FC Barcelona ha ganado 2 a 0 al Atlético de Madrid
  • El FC Barcelona ha ganado al Atlético de Madrid

Dice que LO HA DERROTADO. Siguiendo con lo de imponer sería algo parecido ha le ha pasado por encima, ha impuesto su ejemonía, vamos que le ha GANADO y además le ha DERROTADO. El Atlético de Madrid ha perdido en su Batalla con el FC Barcelona.

Esta forma de hablar contiene un dramatismo que puede enfatizar, adornar, estilizar, motivar (ejemplo de imponer un nuevo récord) pero lo que está haciendo es reforzar implícitamente la idea de PODER y de SOMETER que está en lo más hondo y primitivo del ser humano, cuando para comer o sobrevivir había que matar a otro ser humano, imponerse a él, derrotarlo, someterlo…

Estamos en el siglo XXI, ¿no va siendo hora ya de que dejemos de IMPONERNOS y de DERROTAR al prójimo?

Ni que sea en el lenguaje. Sería un buen sitio por el que empezar. Os invito a ello.

Si existiera un lenguaje de la paz, o de personas pacíficas, os aseguro que no se hablaría de imponer o derrotar.

 

«Lenguaje Belicista» vs «Asertividad y Actitud de Informar» (4)

Ayer noche haciendo zapping de casualidad vi un programa de televisión (Retrats) llamado Agua de mar: Fuente de salud (en catalán).

En un momento de la entrevista el presentador  -que entrevista a una doctora que da una posible solución a la desnutrición- hizo el siguiente comentario:

– Doctora, cuando yo comencé a saber cosas de usted uno de los aspectos que me atrajo más es que usted dice que el agua de mar es una de las mejores armas que tiene la humanidad para combatir la desnutrición…

– Yo no hablaría de armas ni de combates porque el lenguaje belicista no me gusta […]

Y eso me recordó un comentario que me hizo el marido de una paciente que tenía problemas de relación con sus hermanas: «Sí, es muy importante que mi mujer tenga armas para enfrentarse a sus hermanas…»

Simplificando: el que tiene armas va a luchar, va a la guerra…  en una lucha (o guerra) hay dos bandos… cuando uno ataque el otro se defenderá…

Si lo que quieres es tener una relación buena/cordial/normal con otra persona, acercarte a ella con un arma no es la mejor manera… porque se pondrá a la defensiva.

Esto va ligado a la Asertividad, que yo defino como la «habilidad de decir lo que uno piensa y siente al respecto de algo de forma adecuada y respetuosa -tanto consigo mismo como con la(s) otra(s) persona(s) implicada(s)-«.

Si cuando tienes un «problema» con otra persona te acercas a ella con la actitud de imponer tu punto de vista / convencerle de que tú tienes razón / hacerle ver que se equivoca / ganarle con tus argumentos esa persona directamente se va a poner a la defensiva… porque le digas lo que le digas, tú, con tu lenguaje no verbal (postura, tono de voz, volumen, mirada, gestos, etc) estarás transmitiendo que quieres imponer tu punto de vista / ganarle y él/ella, por tanto, de forma casi automática e inconsciente, se defenderá.

Por eso, es mucho mejor, dejar las armas (llevarlas al desguace o a la comisaría, que se las queden) y en lugar de armas utilizar la herramienta de la asertividad, yendo con la actitud de INFORMAR.

En otro post hablaré sobre la asertividad.

Por cierto, la mujer quedó muy contenta (su ansiedad desapareció, puedo volver a trabajar -estaba de baja por ese motivo cuando vino-  y su calidad de vida y relación con sus hermanas mejoró notablemente).