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El arquero y el resultado (22)

En inglés:

When an archer is shooting for nothing, he has all his skill.
If he shoots for a brass buckle, he is already nervous.
If he shoots for a prize of gold, he goes blind or sees two targets —
He is out of his mind!
His skill has not changed. But the prize divides him.
He cares. He thinks more of winning than of shooting–
And the need to win drains him of power.
-Chinese sage Chuang Tzu

 

Traducción adaptada en castellano:

Cuando un arquero tira porque sí, sin esperar nada, él tiene toda su habilidad.

Si tira para obtener ni que sea una hebilla de cobre, ya está nervioso.

Si tira para obtener una medalla de oro, él está ciego o ve dos objetivos.

Está distraído!

Su habilidad no ha cambiado. Pero el deseo de obtener la medalla lo hace peor.

A él le importa. Está pensando más en ganar que en tirar.

Y la necesidad de ganar le roba su habilidad, su poder.

Chinese sage Chuang Tzu

 

Si te preocupas por el resultado, no vas bien. Es bueno tenerlo en mente, pero disfrutando del proceso y estando bien tanto si lo obtienes como sino.

Paradójicamente, es la manera en que más probabilidades tienes de obtener el resultado deseado.

Enfocar la atención vs malgastar la energía (9)

W. Clement Stone en su libro «La actitud mental positiva: un camino hacia el éxito» en la página 89 escribe lo siguiente:

El difunto William C. Lengel, destacado redactor en jefe del sector editorial, ilustró muy bien esta cuestión en un artículo publicado en la revista Success Unlimited («Éxito sin fronteras»). Lengel describió de qué manera se desperdiciaba la energía como consecuencia de «la preocupación, el odio, el temor, la sospecha, la cólera y la rabia» innecesarias.

«Todos estos elementos de desecho -decía- hubieran podido transformarse fácilmente en unidades de producción de energía.»

Para ilustrar este hecho, el señor Lengel describía una planta de energía eléctrica: “…las bocas abiertas de las calderas, las rojas llamas crepitando en su interior, el agua de los manómetros agitándose a un determinado nivel de temperatura, el vapor impulsando los émbolos que hacen girar los grandes generadores, los conmutadores de cobre -con sus superficies doradas- girando con tanta rapidez que parecen hallarse inmóviles mientras unas chispas verdes y azules se escapan de debajo de las escobillas, con unos gruesos cables conectados al tablero de distribución, transportando la corriente eléctrica a toda la ciudad para miles de finalidades útiles.

«Al otro lado de la imagen -añadía Lengel- la misma planta, las mismas calderas. los mismos motores y generadores. La única diferencia estribaba en que el tablero de distribución estaba a oscuras y los gruesos cables, en lugar de estar conectados al tablero de distribución, estaban introducidos en un barril de agua mientras los obreros efectuaban pruebas en la planta. Toda la energía se desperdicia. Ningún ascensor puede funcionar, ninguna máquina puede ponerse en marcha, ninguna bombilla puede iluminar.’»

Y Lengel terminaba diciendo que, en forma análoga. «un fracasado gasta tanta energía en su tarea de fracasar como la que gasta en alcanzar el éxito una persona afortunada».


 

Es importante tener claro lo que quieres, tu objetivo, ponerlo por escrito y verlo/recordarlo a menudo, para poner tu foco de atención en ello y no desviarlo (desperdiciarlo) en otras cosas que te harán divagar y salirte de tu camino. Y para ello, conviene que eleves tu energía (física y mental) y la mantengas así.

La preocupación, el odio, el temor, la sospecha, la cólera y la rabia en la gran mayoría de ocasiones únicamente representan una gran fuga de energía. No la malgastes.